¿Una nueva revolución laboral en Los Ángeles? La batalla sindical por los Juegos Olímpicos de 2028
Inspirados por París y armados con una estrategia coordinada, los sindicatos angelinos preparan su más fuerte ofensiva en décadas aprovechando la llegada de los Olímpicos
Un escenario olímpico que podría poner a prueba a LA
Los Ángeles se alista para los Juegos Olímpicos de Verano de 2028 con una infraestructura deportiva en desarrollo y un entusiasmo que poco a poco crece. Sin embargo, en paralelo, cientos de miles de trabajadores están librando una batalla que podría redefinir cómo se negocian salarios y beneficios en tiempos de megaeventos internacionales. Mientras las autoridades y organizadores se enfocan en garantizar una experiencia inolvidable para los turistas, los sindicatos planean una ofensiva sin precedentes.
Inspiración desde París
La chispa comenzó en Francia. En vísperas de los Juegos Olímpicos de París 2024, sindicatos franceses paralizaron servicios clave con huelgas estratégicas en hoteles, transporte y recolección de basura. Los resultados fueron tangibles: salarios más altos, mejores jubilaciones y condiciones laborales reforzadas. En palabras de Jules Boykoff, profesor en Pacific University y estudioso del impacto de eventos deportivos, “Los Juegos Olímpicos son una oportunidad generacional para que los trabajadores ganen terreno.”
Los sindicatos en Los Ángeles tomaron nota y comenzaron a construir una estrategia muy similar.
Coordinando fuerzas: el rol de los sindicatos angelinos
Kurt Petersen, copresidente de Unite Here Local 11, ha liderado el frente sindical más visible. Su sindicato agrupa a unos 25,000 trabajadores de hoteles, aeropuertos, estadios y centros de convenciones. El plan maestro: alinear más de 100 contratos para que expiren en enero de 2028, justo antes de la ceremonia inaugural.
“Los Juegos no pueden suceder sin los trabajadores,” advirtió Petersen. “Nos estamos preparando para hacer todo lo necesario, incluida una huelga total si es preciso.”
Y no están solos. United Food and Commercial Workers Local 770 y SEIU Local 721, con más de 100,000 empleados del condado, adoptan un enfoque similar.
Exigiendo más que salarios: vivienda, derechos y justicia económica
Los trabajadores no se limitan a pedir aumentos. Una coalición de sindicatos, grupos comunitarios y organizaciones religiosas está exigiendo:
- La construcción de 50,000 unidades de vivienda;
- Una moratoria sobre alquileres de corto plazo tipo Airbnb;
- Protecciones especiales para trabajadores inmigrantes.
Todo esto con la visión de un legado olímpico que beneficie a las comunidades más vulnerables, no solo a las élites corporativas.
¿Quién se beneficia realmente de los Juegos?
Según Robert Baumann, profesor del College of the Holy Cross, la economía olímpica es tan efímera como festiva. “Durante los Juegos suben el turismo y la hospitalidad, pero otras industrias sufren debido al caos urbano.” Aun así, reconoce que en términos sindicales, los Juegos son una palanca poderosa de negociación.
En Río de Janeiro, por ejemplo, más de 2,000 trabajadores de la construcción paralizaron obras dos años antes de las Olimpiadas de 2016. El resultado: mejores salarios y más vales de comida. En Francia, el sindicato CGT obtuvo dobles salarios para trabajadores del transporte y retiro anticipado con pensión completa.
Minisalarios en ascenso —con resistencia empresarial
Recientemente, el ayuntamiento de Los Ángeles aprobó un salario mínimo de $30 por hora para los trabajadores de hoteles con más de 60 habitaciones, a alcanzar en 2028 (hoy los empleados ganan $22.50).
Los empresarios, especialmente en el turismo, se opusieron drásticamente. Alegan que las nuevas normas provocarán despidos y dañarán un sector aún debilitado tras la pandemia. Tratan de posponer la subida hasta después de los Juegos.
Petersen, por su parte, cree que los hoteles olímpicos deben ser una fuente de dignidad y progreso. Añade que se están promoviendo cambios legislativos vía plebiscito para extender el salario mínimo a todos los sectores e imponer sanciones a gigantes corporativos cuyos CEOs ganen más de 100 veces lo que percibe su trabajador promedio.
“Si los Juegos van a ser tan lucrativos para algunos, también deben pagar por las necesidades de nuestra ciudad y de nuestra gente,” remató Petersen.
Empresarios contraatacan: una guerra de plebiscitos
La élite empresarial de LA tampoco se queda de brazos cruzados. Varias cámaras comerciales están intentando derogar el impuesto sobre ingresos brutos —una fuente de más de 700 millones de dólares anuales para el presupuesto municipal. Estos fondos se destinan a policía, bomberos, vivienda y programas para personas sin hogar.
“Las empresas simplemente están siendo aplastadas,” se quejó Stuart Waldman, presidente de la Asociación de Comercio e Industria del Valle.
Pero del otro lado están historias como la de Thelma Cortez, cocinera de Flying Food Group. Su salario completo se va en renta. Funciona con trabajos ocasionales y horas extra para sostener a sus tres hijas.
Cuando escuchó que LA sería anfitriona de los Juegos en 2028, se emocionó. “Pensé que habría más trabajo y, tal vez, que los trabajadores de hoteles y aeropuertos podríamos ganar un poquito más,” dijo.
El dilema olímpico: ¿milagro económico o espejismo?
Los Juegos Olímpicos suelen venderse al público como una promesa colectiva: prestigio global, infraestructura renovada y derrame económico. Sin embargo, historia tras historia, los beneficios tienden a concentrarse en sectores muy específicos.
La experiencia demuestra que si los trabajadores no alzan la voz hoy, el legado será desigual. París, Río y ahora Los Ángeles están mostrando la otra cara del olimpismo: una tribuna global para los olvidados del desarrollo.
Lo dijo Jules Boykoff: “Estos megaeventos deportivos son momentos sociales que nos permiten ver con mayor claridad a quienes siempre han estado allí: los trabajadores esenciales.”
Si LA28 se convierte en el catalizador de cambios estructurales en favor de los trabajadores, tal vez estemos ante una verdadera victoria olímpica —no solo deportiva, sino también social.
