Saks, Neiman Marcus y la crisis silenciosa del lujo en EE.UU.
La bancarrota del gigante minorista está sacudiendo los cimientos de la industria de la moda de alta gama y dejando más dudas que certezas para proveedores, marcas pequeñas y hasta Amazon.
Por años, Saks Fifth Avenue, Neiman Marcus y Bergdorf Goodman simbolizaron el máximo lujo en el paisaje minorista de Estados Unidos. Pero en enero de 2026, el conglomerado que ahora las gestiona, Saks Global, se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11, desencadenando una ola de repercusiones que está trastornando el mundo de la moda de lujo. Detrás de vitrinas elegantes y escaparates brillantes, hoy se oculta una tormenta financiera que amenaza a centenares de marcas –particularmente a las pequeñas e independientes–, perjudica a minoristas como Amazon y podría reconfigurar el mapa del lujo en el país.
Una bancarrota millonaria en medio de la desaceleración del lujo
En su declaración judicial, Saks Global admitió deudas que oscilan entre los 1.000 y 10.000 millones de dólares, en medio de una drástica ralentización del gasto en productos lujosos, un fenómeno que se viene gestando desde 2023. La caída del mercado chino, presiones inflacionarias y el cambio de prioridades del consumidor post-pandemia han generado un entorno poco amigable para el sector.
Pese a que la compañía logró asegurar 1.750 millones de dólares en financiamiento para reestructurarse, los expertos advierten que el impacto será profundo. La promesa de mantener los programas de fidelidad y pagar a los empleados suena bien, pero no resuelve el gran dilema que ahora atormenta a sus proveedores y socios estratégicos.
Marcas de lujo detenidas: un ecosistema en peligro
A medida que se intensificaban los rumores de insolvencia en 2025, muchas marcas dejaron de enviar mercancía a Saks Global. En su icónico local en la Quinta Avenida de Nueva York, los estantes cuentan hoy con menos bolsos, menos zapatos, espacios vacíos, prueba tangible de una cadena de suministro rota.
Gary Wassner, CEO de Hildun Corp. —empresa que ofrece garantías crediticias a más de 120 marcas relacionadas con Saks— reportó que muchos de sus clientes dejaron de enviar productos desde el 19 de diciembre. Para algunas de estas marcas, Saks representaba más del 50% de su negocio. "Estamos hablando de empresas que probablemente tendrán que cerrar. Esta situación es devastadora para los pequeños diseñadores que no tienen tienda propia", dijo el abogado Joseph Sarachek, quien representa a una treintena de marcas a las que Saks debe entre 600.000 y 10 millones de dólares.
Entre los principales acreedores figuran pesos pesados como Chanel y Kering (matriz de Gucci y Saint Laurent), quienes probablemente sobrevivirán. Pero el ecosistema que rodea a estas casas, los que apuestan por el diseño independiente o por propuestas artísticas nuevas, está en peligro.
Amazon, el inversionista que quiere respuestas
En diciembre de 2024, Amazon invirtió 475 millones de dólares en Saks Global como parte del acuerdo para comprar Neiman Marcus. A cambio, tendría una sección de lujo llamada "Saks at Amazon". La idea era simple: posicionar a Amazon en el mundo del lujo, un mercado que históricamente le había sido esquivo.
Pero la bancarrota ha destruido esas expectativas. Amazon ha calificado su inversión como "presumiblemente sin valor" en documentos legales, acusando a Saks de quemar cientos de millones de dólares mientras acumulaba más deudas con sus socios minoristas. El gigante del e-commerce incluso amenazó con pedir la designación de un examinador judicial o la intervención de un fideicomisario si no se protege su interés.
Cierre de tiendas: adiós al lujo en la calle
Saks ya había anunciado en noviembre de 2025 el cierre de nueve tiendas Saks Off 5th, el brazo de descuento del grupo. Actualmente quedan 70 tiendas de ese tipo, junto con 33 Saks principales, 36 Neiman Marcus y dos locales de Bergdorf Goodman. Pero los analistas creen que esta cifra se reducirá aún más.
David Tawil, ex abogado de bancarrotas y presidente de ProChain Capital, opina que las Off 5th tienen los días contados. “No han funcionado bien frente a la competencia de T.J. Maxx y similares”, explicó. Un gran número de tiendas podrían cerrar en las próximas semanas.
Nordstrom y Bloomingdale’s son mencionados como potenciales beneficiarios del declive de Saks. También podrían beneficiarse plataformas digitales como The RealReal, especializada en artículos de lujo de segunda mano.
Descuentos chocantes, pero limitados
Las páginas web de Saks muestran descuentos de hasta 70% en ciertas prendas. Neiman Marcus ofrece rebajas de hasta 75% y Saks Off 5th promociona descuentos que alcanzan el 85%. No obstante, como advirtió Tawil, no espere llevarse un bolso Chanel o Louis Vuitton con una rebaja tan elevada.
Estas marcas tienen cláusulas que restringen los descuentos una vez que una empresa minorista se declara en bancarrota. Muchos productos de lujo simplemente desaparecen del inventario cuando no se pueden vender bajo las condiciones establecidas por los acuerdos de distribución exclusivos.
¿Crisis pasajera o reestructuración definitiva?
Esta no es la primera vez que Neiman Marcus entra en bancarrota. Lo hizo en 2020 en plena pandemia. Pero ahora la situación es distinta: los consumidores, incluso los de alto poder adquisitivo, han moderado sus gastos. Además, la competencia entre tiendas físicas, e-commerce de lujo y marcas que venden directamente al consumidor se ha intensificado.
Pese a todo, Saks insiste en que su red de tiendas sigue abierta y que evalúa dónde invertir. Para muchos observadores, eso significa cerrar locales de bajo desempeño y concentrarse en áreas más rentables, como tiendas insignia o plataformas digitales.
¿Estamos ante el fin del lujo tradicional?
Neil Saunders, analista de GlobalData Retail, resume el dilema: “Los clientes de lujo buscan variedad, innovación, exclusividad. Si no encuentran eso en Saks o Neiman Marcus, lo buscarán en otro lugar”. Amazon fue uno de los que apostó a ese “otro lugar”, pero incluso ellos se topan ahora con los límites de un modelo que, sin liquidez, pierde atractivo para las marcas consolidadas.
Mientras tanto, los consumidores reciben el beneficio pasajero de los descuentos. Pero a largo plazo, podrían enfrentar una oferta más limitada, menos diversidad de marcas y menos experiencias personalizadas ―todo lo que alguna vez definió a los grandes almacenes de lujo.
¿La bancarrota de Saks será una nueva página del declive general de los grandes minoristas de lujo estadounidenses? ¿Estamos frente a un punto de quiebre irreversible para el modelo tradicional de retail de alta gama? Lo que está claro es que esta crisis no solo reajusta balances financieros, sino también generaciones de narrativa sobre lo que significa consumir lujo en Estados Unidos.
