La evolución silenciosa de los Falcons, Rams y Chiefs: ¿reconfiguración o reconstrucción?

Un análisis profundo del cambio de liderazgos, retorno de leyendas y los veteranos que aún pelean en una NFL en constante transformación

Un nuevo rostro para un viejo problema en Atlanta

Los Atlanta Falcons enfrentan una transformación inminente después de una nueva temporada decepcionante (8-9), la octava consecutiva con récord negativo. Con la salida del entrenador Raheem Morris y del gerente general Terry Fontenot, el dueño Arthur Blank apuesta por nuevos liderazgos para revivir a una franquicia sumida en la mediocridad.

El encargado de liderar esta búsqueda es nada menos que el ex mariscal de campo de los Falcons, Matt Ryan, quien ahora se desempeña como presidente de operaciones de fútbol. Este movimiento no solo es simbólico, también representa una apuesta por alguien que comprende el ADN de la franquicia y que tiene la credibilidad para replantearla desde sus cimientos.

Ian Cunningham y Josh Williams: dos candidatos con visión

Entre los prospectos evaluados para el nuevo puesto de gerente general aparecen dos nombres con pedigrí: Ian Cunningham, asistente de gerencia general en los Chicago Bears, y Josh Williams, director de operaciones de fútbol americano y scouting de los San Francisco 49ers.

Cunningham, con experiencia valiosa en Eagles y Bears, ha trabajado junto a Ryan Poles —colega de Ryan en Boston College— y ha destacado por su capacidad para detectar talento y estructurar planteles competitivos. Mientras tanto, Williams lleva 15 años en el núcleo de los 49ers, una de las franquicias mejor gestionadas en la NFL, lo que le otorga un extenso conocimiento en scouting colegial y construcciones de plantillas a largo plazo.

¿Quién será el elegido? Todo indica que el componente relacional y estratégico con Matt Ryan podría pesar tanto como el currículum en esta decisión.

La segunda oportunidad de Eric Bieniemy con los Chiefs

Uno de los regresos más significativos de esta offseason es el del entrenador ofensivo Eric Bieniemy a los Kansas City Chiefs. Tras una infructuosa campaña como coordinador en Washington y una estancia breve en UCLA, Bieniemy retoma el rol que compartió con Andy Reid durante una era dorada para Kansas City entre 2013 y 2022.

Durante esos años, Bieniemy fue pieza clave en la consolidación de Patrick Mahomes y en el diseño de una ofensiva revolucionaria. Sin embargo, su ausencia coincidió con una de las peores campañas ofensivas recientes de los Chiefs: apenas 320.6 yardas por partido en 2024, cifras impropias para una franquicia del calibre que construyó Reid.

El regreso de Bieniemy también ocurre en medio de incertidumbre: Travis Kelce podría retirarse en las próximas semanas, Mahomes se recupera de la cirugía en dos ligamentos de la rodilla y los corredores principales son agentes libres. Un panorama complejo que requerirá toda la pericia de Bieniemy para revertirlo.

La resurrección física de Rob Havenstein en Los Ángeles

En los Rams, uno de los elementos más emotivos de esta temporada en curso ha sido el regreso a la práctica del veterano Rob Havenstein. A sus 31 años y tras enfrentarse a una temporada plagada por lesiones, el tackle ofensivo se reincorporó al equipo justo antes del juego de campeonato de la NFC ante los Seahawks.

Con 148 partidos iniciados y 13 de ellos en postemporada, Havenstein —al igual que Tyler Higbee— son figuras emblemáticas de la era Sean McVay, quien no tardó en elogiar la influencia del jugador:

“Son líderes, son referentes del vestidor. Rob imparte sabiduría no solo en la línea ofensiva, sino en todo el equipo”, dijo McVay.

Aunque Warren McClendon Jr. ha suplido con decencia su lugar, Havenstein mantiene intacta su ambición competitiva y su papel como guía moral dentro del vestuario. Un ejemplo de profesionalismo dentro del deporte.

La intersección clave: líderes del pasado rediseñando el futuro

La coincidencia entre estas tres historias —Ryan en Atlanta, Bieniemy en Kansas City y Havenstein en Los Ángeles— es que no pertenecen a estrellas mediáticas del momento, sino a figuras con trayectoria, resiliencia y liderazgo silencioso que están tomando cargos de influencia técnica, táctica o emocional dentro de sus respectivas franquicias.

Estadística relevante: de los 13 entrenadores contratados entre 2020 y 2024 en la NFL, 9 han sido promociones internas o exjugadores, evidenciando una tendencia creciente por “reciclar” conocimiento de la casa en lugar de apostar ciegamente por candidatos externos.

Esta lógica responde a una necesidad creciente de cultura organizacional estable en una liga marcada por la inmediatez. Traer de vuelta a Bieniemy, convertir a Ryan en directivo o apostar por el liderazgo de jugadores veteranos es, en esencia, estudiado. Permite continuidad sin estancamiento. Da credibilidad sin generar rupturas bruscas.

¿El futuro de la NFL se construye desde adentro?

Este movimiento hacia figuras “de casa” también podría ser una consecuencia directa de un mercado laboral NFL cada vez más cerrado. Posiciones como gerente general, coordinador ofensivo o presidente de operaciones no tienen rotación abierta o democrática. La confianza se convierte en la moneda más valiosa, y la lealtad institucional, en un diferenciador.

Ryan es el símbolo que Atlanta necesita. Bieniemy es la mente que Kansas City busca para evitar el declive. Havenstein, el corazón que mantiene unido a un grupo en plena evolución. Ninguno de ellos es “la estrella de portada”… pero todos tienen un impacto incalculable debajo de la superficie.

Franquicias a seguir en 2025

De cara a la próxima temporada de la NFL, no hay duda de que estas tres franquicias estarán bajo la lupa, cada una por motivos distintos:

  • Atlanta Falcons: ¿Podrá Matt Ryan construir una estructura ganadora como lo fue en el emparrillado?
  • Kansas City Chiefs: ¿Tendrá Bieniemy la fórmula secreta para devolver la explosividad a la ofensiva?
  • Los Angeles Rams: ¿Se convertirá la experiencia de Havenstein en el pegamento emocional del equipo rumbo al Super Bowl?

La NFL está cambiando, pero hay aspectos que, a pesar del paso del tiempo, siguen siendo esenciales: la identidad, la lealtad y la construcción a largo plazo. En 2025, estos tres nombres podrían demostrar que el talento individual es importante, pero las raíces también ganan partidos.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press