TikTok en Estados Unidos: ¿nuevo comienzo o censura disfrazada?
El acuerdo que evita el veto a TikTok en EE.UU. plantea interrogantes sobre privacidad, libertad de expresión y el nuevo papel de gigantes como Oracle y Larry Ellison
Desde su irrupción en 2017 en el mercado occidental, TikTok ha revolucionado el consumo de contenido digital, y en el proceso, ha generado temores, esperanzas y controversias políticas. Sin embargo, el reciente acuerdo para mantener operativa la app en Estados Unidos —bajo una nueva estructura de propiedad— puede significar mucho más que una simple reestructuración empresarial. ¿Estamos ante una ‘americanización’ estratégica para superar obstáculos legislativos, o frente a una lenta transformación que toque los cimientos mismos de la experiencia TikTok?
¿Por qué TikTok estuvo al borde del veto?
Durante los últimos años, TikTok ha sido el epicentro de debates políticos y geopolíticos. Legisladores de ambos partidos en el Congreso estadounidense manifestaron su preocupación por el origen chino de la aplicación (su matriz, ByteDance, está con sede en Pekín) y la posibilidad de que el gobierno chino accediera a datos de ciudadanos estadounidenses o manipulara la información que consumen.
Esta inquietud culminó en 2024, cuando el Congreso aprobó —y el presidente Joe Biden firmó— una ley que prohibía la operación de TikTok en EE.UU. si no se desligaba de ByteDance. Eso forzó a la empresa a cerrar un acuerdo antes de enero de 2025 para evitar el apagón. Finalmente, se firmó una alianza multilateral: Oracle, Silver Lake y el fondo MGX (de Emiratos Árabes Unidos) respaldan ahora una nueva entidad corporativa: TikTok U.S. Joint Venture.
Oracle: protector o titiritero del algoritmo
Oracle no es nuevo en los intentos de tomar control de TikTok. Ya en 2020, durante el gobierno de Donald Trump, la empresa mostró interés en comprar sus operaciones estadounidenses. Larry Ellison, cofundador de Oracle y uno de los hombres más ricos del mundo con una fortuna estimada de $390 mil millones, ha registrado amplios vínculos con Trump y su administración.
¿Por qué esto importa? Porque Oracle no solo proveerá la infraestructura para almacenar los datos de usuarios estadounidenses, sino también gestionará aspectos técnicos del algoritmo que —aunque seguirá licenciado por ByteDance— será reentrenado con datos de usuarios de EE.UU. para crear una experiencia más “local”.
Para Kelsey Chickering, analista de Forrester, esto significa que “el algoritmo, el corazón de la experiencia adictiva de TikTok, ahora tendrá un sesgo claramente estadounidense. Los contenidos globales seguirán apareciendo, pero su posicionamiento será diferente”.
¿Se mantendrá el mismo TikTok de siempre?
Desde la perspectiva del usuario promedio, la app seguirá disponible y no se tendrán que instalar nuevas versiones. Sin embargo, el cambio de control implica algunos ajustes que podrían afectar la experiencia. Además del reentrenamiento del algoritmo, se han anunciado nuevas políticas de uso:
- Los menores de 13 años estarán confinados a una experiencia separada.
- Todo contenido generado por inteligencia artificial deberá ser etiquetado como tal.
- TikTok conservará derechos de uso de los contenidos publicados para operar y mejorar la plataforma.
Estas medidas responden, en parte, a los múltiples frentes críticos: desde regulaciones de privacidad de datos, hasta presiones de lobbies por mayor transparencia en el contenido compartido.
¿Y los creadores de contenido?
Para quienes viven del “TikTok-conomy” —la economía alrededor del contenido en la plataforma—, el acuerdo fue recibido con alivio, aunque también con reservas.
Skip Chapman, dueño de una tienda de desodorantes naturales en Nueva Jersey, lanzó su negocio a través de TikTok Shop en 2023 y asegura que el 80% de sus ventas provienen de ahí. Aunque ahora respira con más tranquilidad, teme que la nueva administración desenfoque la función de e-commerce de la app, priorizando influencers o creadores tradicionales sobre pequeños emprendedores como él.
Vanessa Barreat, propietaria del restaurante mexicano La Vecindad en Las Vegas, dice que prefiere una postura de “esperar y ver”: “TikTok empoderó muchas voces que históricamente no tenían acceso a este tipo de plataformas, y ese impacto no desaparece de la noche a la mañana”.
Preocupaciones relativas a la censura y polarización
El rol de Larry Ellison en medios y su influencia en organismos como Skydance y ahora también TikTok, despierta recelo. Si bien no dirige Oracle, su figura como actor político relevante (que incluso organizó eventos de recaudación para Donald Trump) alimenta preocupaciones.
Chickering afirma que si el contenido llega a moderarse sesgadamente o falla en controlar la desinformación, TikTok sufrirá una “fuga” de usuarios a plataformas rivales: “Ya vimos este efecto con Twitter cuando evolucionó a 'X' bajo Elon Musk. No debe subestimarse la sensibilidad del usuario frente a percepciones de manipulación ideológica”.
¿La seguridad nacional quedó resuelta?
No completamente. Aunque el Congreso exigió que ByteDance no interactuara en la gestión del algoritmo, lo cierto es que ByteDance sigue licenciando esta tecnología al nuevo grupo estadounidense. Se desconoce cómo se aplicará esta disposición y si, por ejemplo, habrá limitaciones técnicas al uso compartido de datos o decisiones curatoriales.
Esto deja a TikTok en una zona gris legal. Más allá del relanzamiento como plataforma con identidad estadounidense, el fondo tecnológico y la dependencia sobre partes del software desarrollado en China podrían seguir generando tensiones.
El futuro: entre plataformización y geopolítica
Algunos analistas creen que esta nueva etapa abre otra dimensión en la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China. TikTok, al mantenerse vivo bajo un modelo “híbrido”, podría servir de precedente para otras apps de origen foráneo.
Pero TikTok también podría ver erosionado su atractivo si ese nuevo algoritmo claramente estadounidense comienza a excluir tendencias internacionales, afectando el universo global que lo volvió adictivo para los jóvenes de todo el mundo.
Hay más en juego que el entretenimiento. Como señala el propio Departamento de Justicia estadounidense, la manipulación de algoritmos es ya una herramienta poderosa para influir en opiniones, crear polarización y alterar elecciones. Por eso, cada ajuste en cómo se configuran nuestros feeds no es solo técnico: es político.
La gran pregunta es si TikTok podrá mantener su esencia comunitaria, global y generacional en un entorno cada vez más fragmentado y nacionalista. O si, por el contrario, este nuevo TikTok será el primer experimento masivo de una red social soberanizada.
¿Y tú, seguirás scrolleando igual?
