Dolor, frío y fuego cruzado: la tragedia interminable de los niños en Gaza

La historia de Mohammad y Sulaiman, dos primos asesinados mientras buscaban leña, retrata el drama humano detrás de un conflicto que parece no detenerse

  •  EnPelotas.com
    EnPelotas.com   |  

Deir al-Balah, Franja de Gaza – Una morgue del Hospital Shifa se convierte en escenario de un drama desgarrador. Yusuf Zawara, un padre cubierto de polvo y sangre, murmura palabras de esperanza mientras acaricia el rostro inmóvil de su hijo de 15 años, Mohammad, recién asesinado junto a su primo Sulaiman, de 13.

Está dormido. Ya va a despertar”, repite, atrapado entre el duelo y la negación. La escena es símbolo de una tragedia humana que ya no impacta en cifras sino en rostros, nombres y lágrimas. Los adolescentes murieron durante un ataque aéreo israelí mientras recolectaban leña para combatir el frío en medio de un invierno sin electricidad.

Gaza en ruinas: frío, hambre y miedo

Desde los primeros días del conflicto, Gaza ha estado sin suministro eléctrico centralizado. Lo que significa que en pleno invierno, con temperaturas nocturnas por debajo de 10 °C y tormentas procedentes del Mediterráneo, muchas familias —como la de Yusuf— deben improvisar fogatas en carpas o edificios semiderruidos.

La escasez de recursos empuja a muchos, incluidos niños, a salir a buscar ramas y restos de madera. Una actividad cotidiana que ahora puede costar la vida.

Niños como blanco: zona "segura" y la narrativa opuesta

Según el Ministerio de Salud de Gaza, gestionado por Hamas pero considerado generalmente confiable por agencias de la ONU y expertos independientes, Mohammad y Sulaiman fueron atacados a solo 500 metros de la Línea Amarilla, una franja que Israel había designado como "zona segura" para los civiles.

Fueron alcanzados directamente, sin haber hecho nada malo”, afirma Arafat al-Zawara, familiar de los niños.

Por otro lado, el ejército israelí niega haber atacado a menores. En su versión, se trató de una operación contra militantes que supuestamente cruzaron la Línea Amarilla y colocaban explosivos. Esta disparidad narrativa revela el contraste entre la experiencia de las víctimas y los alegatos de los responsables de los bombardeos.

Lágrimas en Shifa: entre el dolor y la incredulidad

Yusuf se aferra al cuerpo de su hijo como si el contacto físico pudiera revertir la realidad. “Te golpearon con un misil. ¿Por qué no corriste? ¡Corran! ¡¿Por qué no corrieron?!”, grita, con la voz entrecortada por el llanto.

La escena se torna aún más trágica cuando intenta despertar a su sobrino. “Sulaiman, levántate para que vayamos por unas alitas y las asemos”, implora. Pero no hay respuesta.

Cifras que hielan: la infancia, víctima sistemática

Desde el alto al fuego del 10 de octubre, más de 480 palestinos han muerto según el Ministerio de Salud de Gaza. Al menos nueve niños han muerto por hipotermia en lo que va del invierno.

La situación humanitaria es crítica. Naciones Unidas ha alertado sobre la posibilidad de una catástrofe de grandes proporciones si no se restauran servicios básicos y no se logra un cese efectivo de hostilidades.

Negación y trauma: cuando el corazón no puede más

El dolor de Yusuf simboliza más que una pérdida individual: refleja el trauma colectivo de una población infantil que ha convivido con la guerra desde el nacimiento.

Experiencias como la suya se multiplican en miles de familias que han perdido a sus hijos en ataques aéreos, incendios, explosiones, o simplemente por no sobrevivir al frente gélido de un invierno sin abrigo.

La fragilidad del alto al fuego

En teoría, Israel y Hamas mantienen un cese al fuego parcial desde octubre de 2023, consecuencia del ataque del 7 de octubre que inició esta nueva etapa del conflicto. Sin embargo, el intercambio de fuego no ha cesado por completo, y las entidades defensoras de derechos humanos afirman que las condiciones en Gaza no permiten hablar de paz, ni siquiera temporal.

Esto no es una guerra. Es un castigo colectivo”, dijo en noviembre Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas.

El contexto geopolítico: entre Estados Unidos e Irán

Mientras Gaza arde, los vecinos del conflicto observan con atención. Tanto Estados Unidos como Irán han intensificado sus posicionamientos alrededor del conflicto.

Washington presiona para reducir la influencia de grupos armados proiraníes presentes no solo en Gaza, sino también en Irak y el Líbano. Teherán, por supuesto, no da señales de retirarse del tablero estratégico regional. Con cada movimiento militar o diplomático, los civiles son quienes pagan la factura.

La guerra prolongada contra la infancia

Lo trágico no es únicamente que niños mueran, sino que mueran mientras realizan actividades como caminar por una zona "segura" o buscar leña. Lo trágico no es solo el frío, sino la imposibilidad de mitigarlo con electricidad o mantas.

Y mientras las élites negocian en salas climatizadas, padres como Yusuf velan a sus hijos con una manta de escombros.

Llamado a la memoria

Cuando el conflicto se mida solo en términos de objetivos militares, se olvidará que Mohammad tenía sueños, o que Sulaiman tenía hambre. Que una familia intentaba cocinar en medio de la ruina. Que en Gaza, la muerte de un niño no representa un número más, sino la ruina de un futuro que apenas comenzaba.

Recordar su historia es lo mínimo que podemos hacer, antes de que otras morgues se llenen otra vez de nombres, de abrazos vacíos, de miradas fijas sin retorno.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press