La purga silenciosa del Ejército chino: ¿reforma o control absoluto de Xi Jinping?

Mientras altos mandos militares caen en investigaciones por corrupción, el verdadero objetivo detrás sería blindar el poder de Xi sobre las Fuerzas Armadas.

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El general Zhang Youxia, el más veterano de los dos vicepresidentes de la Comisión Militar Central de China, ha sido puesto bajo investigación por presuntas “graves violaciones de disciplina y ley”. La noticia, confirmada por el Ministerio de Defensa, forma parte de una sucesión de purgas que, aunque enmarcadas en una campaña contra la corrupción, apuntan a otra motivación más política: asegurar la lealtad total al presidente Xi Jinping, quien también preside la poderosa comisión militar.

Una reforma militar teñida de sospechas

Las raíces de esta oleada de investigaciones datan de 2012, cuando Xi Jinping asumió el liderazgo del Partido Comunista Chino (PCCh). Desde entonces, más de 200,000 funcionarios civiles y militares han sido sancionados o detenidos por corrupción, un número que supera ampliamente a cualquier campaña previa en la historia moderna del país.

Zhang Youxia, de 75 años, es un veterano condecorado que ingresó al Ejército Popular de Liberación (EPL) en 1968. Su destitución no solo marca la caída de otro alto mando sino que reaviva las especulaciones sobre una purga más amplia dentro del estamento militar.

Purga tras purga: limpieza o consolidación del poder

En octubre de 2024, otro vicepresidente del organismo militar, He Weidong, fue expulsado del partido y reemplazado por Zhang Shengmin, un general con estrechos lazos con el liderazgo del PCCh. En el mismo año, dos exministros de Defensa también fueron expulsados bajo sospechas similares de corrupción.

Esta política no solo ha estado orientada a castigar malas prácticas. Expertos de think tanks como el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) señalan que estas acciones buscan eliminar cualquier atisbo de lealtades divididas dentro del cuerpo militar. En palabras del analista chino Deng Yuwen: "Xi Jinping teme más a los generales que a los activistas".

Una máquina de guerra al servicio del líder supremo

La estructura militar china ha sido objeto de amplias reformas desde 2016, cuando Xi Jinping ordenó reestructurar siete grandes comandos en cinco "teatros de operaciones" con el fin, según las autoridades, de modernizar la capacidad bélica del país. Aunque a primera vista parecen cambios técnicos, los nuevos mandos han sido elegidos por su lealtad personal a Xi, consolidando lo que muchos llaman ya un "Putinismo chino", donde el líder controla tanto la política como las armas.

El caso Liu Zhenli: otra pieza del rompecabezas

Junto a Zhang, el jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto, Liu Zhenli, también fue colocado bajo escrutinio. Aunque la información oficial es escasa —como suele ocurrir en los organismos chinos—, se especula que Liu habría cuestionado ciertas órdenes tácticas de Xi Jinping o mantenido vínculos con sectores menos afines al mandatario.

El amplio manto de silencio que rodea la investigación sugiere que más que corrupción administrativa, podrían estar ventilándose rivalidades internas disfrazadas de faltas éticas.

Control civil sobre lo militar: la obsesión de Xi

Uno de los mandatos tácitos del PCCh desde Mao Zedong ha sido que "el partido manda sobre la pistola". Con Xi Jinping, sin embargo, este principio ha alcanzado niveles inéditos. No solo ha purgado al liderazgo militar, sino que desde 2018 eliminó el límite de mandatos presidenciales, allanando así el camino para una potencial presidencia vitalicia.

Según el profesor Willy Lam, experto en política china de la Universidad China de Hong Kong: "Xi no solo quiere ser jefe supremo, sino el comandante de la supervivencia del modelo socialista con características chinas".

La paradoja de la corrupción controlada

En un informe reciente de Transparency International, China ocupa la posición 65 sobre 180 países en percepción de corrupción. Aunque oficialmente la campaña anticorrupción de Xi ha mejorado la imagen global del PCCh, internamente persisten dudas sobre cómo se elige a quién investigar y a quién proteger.

Las grandes fortunas de empresarios como Jack Ma y las empresas del sector tecnológico como Tencent y Alibaba también han sido blanco de auditorías e intervenciones, lo que refuerza la idea de que la lucha contra la corrupción funciona como herramienta política en contextos selectivos.

Un ejército sin autonomía: peligro estratégico

Algunos analistas, sin embargo, advierten que este férreo control sobre los militares puede ser doble filo. Si los oficiales escalan por lealtad y no por competencia técnica, existe el riesgo de errores estratégicos, especialmente en contextos tan tensos como el estrecho de Taiwán o el mar del Sur de China.

En 2022, un simulacro militar cerca de Taiwán incluyó movimientos que fueron replicados directamente a partir de simulaciones políticas respaldadas por Xi, más que por la lógica táctica usual. Para algunos observadores, se trató de una acción destinada más a mostrar poder doméstico que a intimidar a sus rivales regionales.

¿Un regreso a la era Mao?

La figura creciente de Xi Jinping como líder todopoderoso ha despertado comparaciones con Mao Zedong. Aunque el actual mandatario se ha mostrado más pragmático en lo económico y menos populista en lo ideológico, el uso sistemático del miedo, las purgas silenciosas y la concentración absoluta de poder recuerdan inevitablemente a la gran Revolución Cultural.

En palabras de Andrew Scobell, investigador del Instituto RAND: "Más que una reforma militar, estamos viendo una reconfiguración del EPL como brazo personal de Xi".

¿Cuál es el siguiente paso?

La incógnita mayor no es cuántos generales más caerán sino si el modelo diseñado por Xi podrá sobrevivirle. Un ejército que depende de la autoridad casi divina de un único líder puede enfrentar una crisis de liderazgo en el momento en que este desaparezca.

Como resaltó The Economist en un análisis de abril de 2025: "El problema de un régimen tan personalizado como el de Xi es que en algún momento, inevitablemente, ya no estará ahí".

Hasta entonces, el general Zhang Youxia y los que lo seguirán en la lista negra de corrupción son señales de que, detrás del telón de la modernización, China está tensando las cuerdas de una máquina de guerra al servicio de un solo hombre.

Imagen: El general Zhang Youxia, vicepresidente de la Comisión Militar Central de China, durante una sesión parlamentaria en Pekín. (Foto: Ng Han Guan)

Este artículo fue redactado con información de Associated Press