¿Quién controla la economía de EEUU? Entre la Corte Suprema, la Fed y los aranceles de Trump
Un análisis del intricado equilibrio de poderes que marca el rumbo económico de la mayor potencia mundial
Por décadas, la economía de Estados Unidos ha sido gobernada por un delicado balance entre decisiones monetarias, fiscales y judiciales. Sin embargo, en los últimos años —y especialmente durante y después del mandato de Donald Trump— este equilibrio se ha visto empujado a tensiones inéditas: presiones sobre la Reserva Federal, decisiones judiciales sobre aranceles controversiales y una volatilidad económica que ha puesto a prueba la independencia institucional, el rol del dólar y la confianza del mercado.
El caso de los aranceles de Trump y su laberinto legal
Cuando la Corte Suprema de EE.UU. accedió a examinar de forma acelerada la legalidad de los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump, muchos pensaron que una resolución rápida estaba en camino. La urgencia fue enfatizada por el propio gobierno, incluyendo una declaración del entonces secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien advirtió que “cuanto más demore una resolución final, mayor será el riesgo de disrupción económica”.
Sin embargo, casi tres meses después de las argumentaciones orales, la Corte sigue sin emitir fallo. Para observadores experimentados, como el abogado Carter Phillips, con más de 90 argumentos ante la Corte, esto podría deberse a una división interna entre los magistrados: “Es posible que el voto decisivo esté indeciso”, explicó, sugiriendo también que una opinión disidente podría estar demorando el proceso.
La situación demuestra una realidad poco comprendida fuera del legalismo técnico: incluso los casos de alto perfil económico pueden implicar complejas disputas constitucionales. En este caso, el tema central gira en torno al alcance del poder ejecutivo en la imposición de aranceles y la separación de poderes.
Donald Trump y la retórica del arancel como herramienta estratégica
Desde su campaña en 2016, Trump ha promovido el uso agresivo de aranceles como herramienta clave de su visión de “América Primero”. Ya en el poder, aplicó fuertes tarifas sobre productos de China, la Unión Europea, México y Canadá. Más allá del impacto en socios comerciales, los aranceles afectaron directamente a consumidores y empresas estadounidenses.
Adicionalmente, Trump insinuó en distintas ocasiones extender los aranceles incluso a países sin vínculos comerciales relevantes, como su famosa amenaza hacia Groenlandia. Para el experto en comercio internacional Marc Busch, esto demostró “la gravedad de un momento en el que la política comercial parecía personalista, no institucional”.
¿Cuál fue el impacto económico de los aranceles de Trump?
- El PIB de EE.UU. entre 2018 y 2019 mostró tasas más lentas de crecimiento anual (2.3%) comparado con los años previos (2.9% en 2015-2016).
- Industria manufacturera: Sectores como el automotor y agrícola registraron pérdidas, tanto por costos de insumos más altos como por represalias de otros países.
- Dólar debilitado: En momentos clave de la política de aranceles, los inversores internacionales buscaron alternativas más estables, favoreciendo metales preciosos como el oro y la plata.
Sin embargo, también hubo efectos positivos señalados por sus defensores, como un leve aumento en la producción interna de acero y aluminio en su primera etapa y una renegociación del acuerdo comercial con México y Canadá (USMCA).
La Reserva Federal: ¿independencia en jaque?
Durante el mandato de Trump (2017–2021), y aún hoy, uno de los temas más delicados ha sido la presión presidencial sobre la Reserva Federal (Fed), cuyo mandato incluye controlar la inflación y garantizar empleo pleno, sin estar subordinada legalmente al poder ejecutivo.
En diversas ocasiones, Trump exigió públicamente recortes de tasas de interés para estimular la economía, afectando la percepción de independencia de la Fed. La presión culminó en investigaciones judiciales y amenazas de despido al presidente del organismo, Jerome Powell. Adicionalmente, el intento por cesar a la gobernadora Lisa Cook tensó aún más las relaciones entre Casa Blanca y Fed.
La estabilidad de la Fed es vital. Según un análisis del Center for Economic and Policy Research, los países con bancos centrales sujetos a presiones políticas suelen enfrentarse a mayores niveles de inflación y fugas de capitales.
Mercados e inversores responden a la incertidumbre
Mientras los tribunales y el banco central lidian con estas tensiones, los mercados reciben señales mixtas. El índice S&P 500 ha alcanzado récords recientemente, a pesar del debilitamiento continuo del dólar y una caída en la confianza del consumidor, que en enero alcanzó su nivel más bajo desde 2014.
Analistas señalan que gran parte de esta bonanza bursátil obedece a expectativas de recortes futuros por parte de la Fed, además de poderosos estímulos fiscales y retornos de grandes empresas como Meta y General Motors.
Datos clave:
- Índice de confianza del consumidor: cayó a niveles no vistos ni siquiera durante el COVID-19.
- El oro superó los $5,200/oz, y la plata subió 9%, reflejando nerviosismo inversor ante un posible “Sell America”.
- El dólar ha caído un 4% frente al yen japonés en la última semana, arrastrando a gigantes exportadores como Toyota.
La lenta maquinaria de la Corte Suprema
Según datos del portal Empirical SCOTUS, el tiempo promedio para emitir una opinión de la Corte Suprema ha aumentado en los últimos 20 años. Si en el 2000 era común que decisiones fuesen emitidas 3 meses después del argumento oral, hoy pueden pasar hasta 8 meses, como en los casos de derribo de Roe v. Wade o el fin de la acción afirmativa.
En el caso de los aranceles, la espera podría responder a un intento por construir argumentos legales sólidos ante una cuestión que impacta tanto la economía como el principio de separación de poderes. Se espera, como marcó Busch, que “el texto final sea tan importante como la decisión misma”.
Powell, la Fed y lo que viene
En este contexto complicado, Jerome Powell ha optado por un perfil público bajo. Desde septiembre pasado, ha evitado discursos en profundidad sobre la economía, dejando que otros miembros de la Fed comuniquen la paralización temporal de las tasas. La próxima reunión proyecta un mantenimiento de los tipos de interés, en medio de la persistente inflación superior al objetivo del 2%.
Según economistas como Vincent Reinhart, “Powell parece estar atrincherado estratégicamente, dejando que la institución hable por él mientras se define su futuro político”. Trump, por su parte, ha insinuado que nombrará un nuevo presidente para la Fed cuando termine el mandato de Powell en mayo —una decisión que tiene el potencial de cambiar radicalmente el horizonte económico 2025–2028.
¿Hacia dónde va la economía de EE.UU.?
La respuesta depende de múltiples factores:
- Si el dólar mantiene su tendencia bajista, podría beneficiar las exportaciones, pero afectaría directamente la inflación interna.
- Si la Corte falla en contra del uso arbitrario de aranceles, marcaría un precedente histórico en la contención del poder del Ejecutivo.
- Si la Fed se mantiene firme en su independencia, EE.UU. podría proteger su credibilidad monetaria incluso frente a una presión política inédita.
El verdadero desenlace de esta serie de eventos no solo definirá el mercado financiero de los próximos años. También establecerá un precedente sobre quién controla realmente la economía de Estados Unidos en tiempos de populismo, desconfianza institucional, y volatilidades globales.
