TikTok bajo fuego: apagones, censura y caos tras el cambio de propiedad en EE.UU.

Entre fallas técnicas, protestas por censura y vínculos incómodos con figuras políticas, la red social enfrenta su semana más turbulenta

En medio de un crítico cambio estructural en su propiedad en Estados Unidos, TikTok —la red social que ha capturado la atención de millones de jóvenes en todo el mundo— atraviesa una de sus etapas más turbulentas. Desde cortes masivos que afectaron a creadores hasta acusaciones de censura política, la famosa app enfrenta una tormenta perfecta de percepciones, problemas técnicos y tensiones regulatorias.

Un apagón técnico que dejó huella

Todo comenzó con un problema aparentemente menor. El pasado lunes, TikTok reportó un "problema mayor de infraestructura" causado por un apagón en las instalaciones de un proveedor de centros de datos en Estados Unidos. Las consecuencias fueron inmediatas: millones de videos mostraban cero vistas, los tiempos de carga se dispararon y la experiencia de usuario se volvió frustrante para quienes intentaban subir contenido.

Según Jamie Favazza, portavoz del nuevo consorcio de TikTok en EE.UU., las fallas eran puramente técnicas, sin relación alguna con un presunto sesgo editorial o político. No obstante, en el actual clima mediático, las respuestas rápidas ya no bastan. Muchos usuarios, influencers y medios comenzaron a señalar con el dedo: TikTok podría estar censurando contenido incómodo para ciertas figuras del espectro político, incluyendo al expresidente Donald Trump.

¿Censura política o percepciones erróneas?

Las críticas más duras surgieron cuando algunos videos que mencionaban temas tabú como Jeffrey Epstein, la agencia de inmigración ICE, o eran abiertamente críticos con Trump, comenzaron a desaparecer de la plataforma o dejaron de recibir visualizaciones. El gobernador de California, Gavin Newsom, reaccionó de inmediato y anunció una investigación estatal para determinar si TikTok violó las leyes estatales al suprimir contenido político crítico.

Para muchos analistas, como Minda Smiley de eMarketer, las “percepciones” de censura pueden ser tan destructivas como la censura misma. “Si el público siente que sus libertades están siendo coartadas, eso basta para que abandonen una plataforma, sin importar si la censura realmente ocurre o no”, aseguró.

¿El algoritmo anda raro?

Una de las características más valoradas de TikTok es su sofisticado algoritmo que proporciona contenido ultra-curado y adictivo. Sin embargo, las supuestas caídas en visualizaciones, el tipo de contenido mostrado y los bloqueos selectivos han comenzado a abrir una puerta de sospechas: ¿Está el algoritmo cambiando silenciosamente sin informar al usuario?

Además, en las últimas semanas han surgido numerosos hilos en Reddit, X (antes Twitter) y foros de creadores donde se reporta que ciertos términos desencadenan bloqueos o desmonetización. Palabras como “Epstein”, “guerra”, “protesta” o “Trump” estarían generando tasas de interacción atípicamente bajas, incluso para creadores con millones de seguidores.

Caída en instalaciones, pero no en tiempo de uso

La firma de inteligencia de mercado Sensor Tower reportó que los desinstalaciones promedio diarias de TikTok aumentaron un 130% entre el 22 y el 26 de enero, comparado con el promedio de los 30 días anteriores. Sin embargo, también revelaron que durante ese mismo período, el número de usuarios activos diarios aumentó un 2%.

Esto pone de manifiesto una interesante contradicción: a pesar del ruido mediático, la base de usuarios sigue comprometida. Los analistas apuntan a que muchos usuarios pueden expresar su frustración, pero siguen regresando al contenido: desde bailes virales hasta recetas de cocina y microanálisis políticos.

Los dueños en el ojo del huracán

Otro punto que ha exacerbado la situación es la composición del nuevo consorcio que opera TikTok en EE.UU. Algunos de los inversores o socios en esta reestructuración tienen lazos conocidos con la administración de Donald Trump. Esto ha provocado un temor legítimo en ciertos usuarios: que TikTok pueda convertirse, al menos en parte, en una herramienta política o de manipulación mediática.

Esto también ha reactivado las discusiones en torno al famoso intento de prohibición de TikTok durante la presidencia de Trump, cuando se alegaba que la empresa matriz china, ByteDance, representaba un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.

Redes en busca de alternativas

La frustración sobre TikTok no es nueva. De hecho, en 2023 muchos usuarios migraron temporalmente a RedNote, una aplicación social china, como forma de protesta ante una posible prohibición de TikTok. Si bien esa tendencia se desinfló rápidamente, es una señal inequívoca de que los usuarios están más atentos que nunca a cuestiones de control, transparencia y soberanía digital.

En este sentido, plataformas como YouTube Shorts, Instagram Reels y hasta nuevas startups están ampliando sus funciones de video corto con la esperanza de capturar parte del mercado huidizo de TikTok.

¿Puede sobrevivir TikTok a esta tormenta?

A pesar de todo, TikTok sigue siendo la aplicación en la que los estadounidenses pasan más tiempo por usuario, incluso por encima de YouTube e Instagram. Pero su margen de error se achica cada día. La mezcla de problemas técnicos, cuestionamientos regulatorios, posibles agendas políticas y susceptibilidad social la convierten en un blanco fácil en un año electoral altamente polarizado.

La clave para su supervivencia en EE.UU. podría residir en su habilidad de comunicar con transparencia, demostrar neutralidad política tangible, y proporcionar un entorno técnico estable. Más allá de algoritmos, views y likes, los usuarios quieren sentirse respetados, y eso hoy, es la moneda más valiosa en la economía digital.

El futuro inmediato

El próximo gran reto de TikTok será reconstruir la confianza. Y eso implica responder abiertamente a preguntas como:

  • ¿Qué tipo de contenido es moderado y por qué?
  • ¿Cómo funciona su algoritmo realmente?
  • ¿Cómo influye su nueva estructura de propiedad en la toma de decisiones?

Mientras tanto, los cerebros detrás de la app tendrán que sortear el delicado equilibrio entre innovación, control político y experiencia de usuario. Porque en TikTok —más que en ninguna otra red— perder la percepción de autenticidad puede significar, literalmente, la pérdida de millones de usuarios en cuestión de semanas.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press