CELAC en crisis: América Latina entre la polarización, la intervención de EE.UU. y el llamado urgente a la unidad
Líderes latinoamericanos criticaron la falta de cohesión ante la crisis venezolana, mientras Estados Unidos enfrenta una revuelta cultural por su ofensiva migratoria. ¿Estamos ante una nueva Guerra Fría en el continente americano?
El nuevo punto de quiebre regional: CELAC, integración fallida
En tiempos de profunda polarización política global, América Latina no se queda atrás. Esta semana, los reflectores se dirigieron a Ciudad de Panamá, donde se celebró un foro económico organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Pero lo que podría haber sido una jornada de cooperación, se convirtió en una tribuna para el desencanto.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva hizo una crítica frontal —aunque sin nombrarlos directamente— a los Estados Unidos, por su reciente intervención sobre Venezuela. Sus palabras fueron tajantes: “Estamos viviendo uno de los momentos de mayor deterioro en el área de integración”, refiriéndose al estancamiento de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños).
Lula lamentó que la región no fuera capaz de emitir ni una sola declaración contra las intervenciones militares ilegales que afectan a sus países miembros, haciendo énfasis en la importancia de una postura conjunta latinoamericana.
Petro no se guarda críticas: ¿Tribunal de las Tres Américas?
Más directo aún fue el presidente colombiano, Gustavo Petro, quien arremetió contra las acciones bélicas en Caracas, reclamando que el expresidente venezolano Nicolás Maduro debería ser juzgado en su país o por un tribunal regional, el cual denominó imaginativamente el “Tribunal de las Tres Américas”.
La presencia de mandatarios como los de Ecuador, Bolivia, Guatemala y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, confirma el interés regional por abordar asuntos como soberanía, democracia y la creciente influencia de Estados Unidos sobre el sur del continente.
Mientras tanto, en EE.UU.: se enciende una revuelta cultural contra la ofensiva migratoria de Trump
Casi en paralelo, una tormenta política y cultural sacude al norte. En su segundo mandato, Donald Trump enfrenta una oleada de críticas por su política migratoria, ya no solo de activistas y demócratas, sino de figuras influyentes de los negocios, la cultura pop y hasta el deporte.
Bruce Springsteen lanzó una canción llamada “The Streets of Minneapolis”, denunciando el uso excesivo de fuerza por parte de agentes federales. Sam Altman, CEO de OpenAI, escribió a sus empleados que lo que ocurre con ICE (la agencia migratoria) ya “va demasiado lejos”. Y Martha Stewart, desde su plataforma de lifestyle, sugirió que lo de Trump ya es un atentado contra el tejido social estadounidense.
¿Represión en nombre del control migratorio?
Los incidentes en Minnesota marcaron un parteaguas: dos ciudadanos estadounidenses han muerto en operativos federales dirigidos por ICE, generando protestas masivas y una cobertura crítica por parte de medios y celebridades.
El CEO de Apple, Tim Cook, envió un comunicado interno afirmando: “Creo que América es más fuerte cuando vivimos de acuerdo a nuestros ideales más elevados”. Una declaración que pone presión al presidente.
Sindicados por excesos: ICE y sus vigilantes ‘machos’
El inversionista Vinod Khosla fue aún más crudo en redes sociales, denunciando a ICE como “vigilantes machistas empoderados por una administración sin conciencia”. Jason Calacanis, un influyente podcaster, advirtió que si Trump no renueva dirigentes clave, “toda su agenda 2.0 está condenada”.
Y por si fuera poco, entre las muertes más indignantes figura la de Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años abatido supuestamente por error por agentes federales. Una carta firmada por ejecutivos de Target, UnitedHealth y Best Buy exigió al gobierno frenar la escalada violenta.
Hollywood y los atletas también levantan la voz: ¿se repite el fenómeno George Floyd?
La furia no se limitó a Silicon Valley. Actores como Natalie Portman, Elijah Wood y Billie Eilish expresaron su indignación. Mark Ruffalo calificó como “asesinatos a sangre fría” los recientes eventos. En paralelo, estrellas de la NBA como Stephen Curry y el entrenador de los Timberwolves, Chris Finch, declararon públicamente su desconcierto.
“No puedo quedarme en silencio. Se están cometiendo asesinatos”, dijo Guerschon Yabusele de los Knicks. “Apoyo al pueblo de Minnesota”.
Trump titubea... ¿Se viene un giro o es puro espectáculo?
En una entrevista televisiva, Trump anunció que busca “desescalar un poco”. Sin embargo, también despidió a uno de los líderes de ICE —Greg Bovino— bajo el argumento de que era “demasiado radical incluso para él”.
No obstante, sus palabras hacia el alcalde de Minneapolis indican que la tensión continúa. A través de redes sociales, advirtió que Jacob Frey está “jugando con fuego”.
Mientras tanto, cifras recientes reflejan una merma en el respaldo a su política migratoria: de acuerdo con AP-NORC, solo el 38% aprueba su abordaje, frente al 49% de marzo del año anterior.
Incluso dentro del Partido Republicano hay alertas encendidas: el apoyo interno cayó del 88% al 76% entre marzo y enero.
¿Segunda Doctrina Monroe o época de ruptura hemisférica?
En perspectiva, lo que está ocurriendo parece una reedición moderna del viejo dilema latinoamericano: ¿acatar el poderío estadounidense o resistir a costa de enfrentar sanciones y aislamiento diplomático?
El silencio conflictivo en CELAC, los roces entre Brasil y EE.UU., las declaraciones incendiarias de Colombia y el resurgimiento de voces independientes en regiones como Chile o Bolivia indican un alejamiento progresivo del molde tradicional de alineación hemisférica.
Es inevitable preguntarse si estamos presenciando el nacimiento de un bloque continental crítico hacia el norte o un nuevo período de fragmentación. Una especie de Guerra Fría latinoamericana, donde la cultura, la política, la economía y hasta el deporte entran en disputa.
Por ahora, lo único indiscutible es que América Latina ha alzado la voz —y la cultura estadounidense también.