La redención de los Patriots y el legado de Belichick: ¿Quién dijo que la NFL no da segundas oportunidades?

De uno de los peores inicios a un Super Bowl inesperado, los Patriots resurgen bajo Mike Vrabel, mientras el Salón de la Fama le da la espalda a su arquitecto histórico

Por años, los New England Patriots fueron sinónimo de éxito. Dominaban la AFC, ganaban Super Bowls y ningún equipo quería enfrentarlos en enero. Todo cambió después de la partida de Tom Brady y el paulatino declive de Bill Belichick… hasta ahora. En una temporada atípica, llena de contrastes, la NFL volvió a dejar claro que la impredecibilidad es su marca registrada.

Patriots: de sótano a cima con Mike Vrabel

La temporada 2024 inició como otra más para el olvido para los Patriots. Venían de una campaña con solo cuatro victorias y un cambio de mando técnico con la salida de Belichick tras 24 años. En su lugar llegó Mike Vrabel, exjugador del equipo, y en apenas una temporada obró un milagro poco común: clasificarse al Super Bowl.

Con un récord de 14-3 en temporada regular y tres victorias de postemporada, Vrabel se convirtió en el octavo entrenador en llegar al Super Bowl en su primer año como head coach. Un hito que no se veía desde Gary Kubiak en 2015 con los Broncos.

Una defensa histórica para una ofensiva discreta

Lo sorprendente de los Patriots no ha sido una ofensiva explosiva, sino una defensiva casi impenetrable. Han permitido apenas 26 puntos en tres juegos de playoffs, algo que solo un equipo que necesitó tres victorias para llegar al Super Bowl había logrado antes: los Ravens del 2000, quienes solo permitieron 16.

Esta férrea defensa ha sido fundamental para sostener las inconsistencias del joven mariscal Drake Maye, que a pesar de promediar solo 15.7 puntos por juego, ha conseguido dos victorias ajustadas. Solo Terry Bradshaw ha logrado más victorias en playoffs (3) cuando su equipo anota 16 o menos puntos. Lo de Maye en su año de novato es ya material de libro histórico.

La peculiaridad de perder con el peor

¿Sabías que los Patriots abrieron la temporada perdiendo ante Las Vegas Raiders? El mismo equipo que cerró con solo tres victorias y se ganó el primer pick del Draft. Curiosamente, hay antecedentes similares:

  • Packers (1997) perdieron contra los Colts que acabarían eligiendo a Peyton Manning.
  • Washington (1987) cayó ante los Falcons antes de ganar el Super Bowl.
  • Los Jets de Joe Namath (1968) perdieron ante los Bills (1-12-1) y luego fueron campeones.

Los Patriots ahora buscan unirse a ese selecto grupo. Perder contra el peor no es una sentencia, al parecer puede ser una señal del destino.

Belichick y un “desaire” histórico

En paralelo a la resurrección del equipo, se dio una noticia que desató polémica: el legendario Bill Belichick no fue seleccionado al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad. El entrenador con más anillos en la historia —8 en total, 6 como head coach y 2 como asistente— no logró convencer a 40 de los 50 votantes del panel de selección.

De inmediato las críticas inundaron redes sociales. Patrick Mahomes lo calificó de “una locura”, mientras que LeBron James lo llamó “imposible, atroz y francamente irrespetuoso”.

¿La sombra del “Spygate” aún pesa?

Según el periodista y votante Armando Salguero, uno de los impulsores de la candidatura de Belichick, la polémica del “Spygate” aún pesa entre algunos votantes. En 2007, los Patriots fueron multados por filmar señales defensivas de los New York Jets. El resultado fue una sanción récord de $500,000 para Belichick.

No obstante, Salguero argumentó en su presentación que tras el escándalo Belichick incluso mejoró su eficiencia: tuvo un porcentaje de victorias de .693 comparado con .580 antes del episodio, y ganó tres Super Bowls más.

Ellos deberían identificarse como los que dejaron fuera a Belichick del Salón de la Fama. Su voto hundió su candidatura y avergonzó al recinto”, escribió Salguero.

Mientras tanto, el legado vive en Vrabel

En una ironía del destino, mientras Belichick era despreciado por el Hall of Fame, uno de sus discípulos más leales y exitosos —Mike Vrabel— lo honraba llevando al equipo de vuelta a la gloria. Como jugador, Vrabel ganó tres anillos bajo Belichick. Como entrenador, ahora intenta seguir ese camino.

El destino, tan volátil e impredecible como este deporte, parece actuar con justicia poética. Ya sea ganando el Super Bowl o quedándose corto, el resurgir de los Patriots valida aquel legado que los votantes del Salón de la Fama negaron aceptar.

¿Mike Vrabel o la defensa?: claves del resurgimiento de New England

Detrás de este sorpresivo éxito de los Patriots 2024 hay factores clave que merecen destacarse:

  • Coaching: Vrabel ha sabido construir una cultura ganadora rápida, apoyado por su experiencia en Tennessee y como exjugador bajo el sistema Belichick.
  • Defensa de élite: Solo 26 puntos permitidos en tres partidos es un dato que no se puede ignorar.
  • Clutch Maye: Aunque no ha sido brillante todo el tiempo, el novato ha liderado series ofensivas decisivas cuando más lo necesita su equipo.
  • Resiliencia: Perdieron ante el peor equipo y aún así mantuvieron la fe. Una mentalidad digna de campeones.

La NFL y las segundas oportunidades

New England demuestra que la caída no es el final, sino una oportunidad de reinventarse. Equipos como los Rams del '99 o los Bengals del 2021 también pasaron de campañas miserables a pelear por el título.

Pero este resurgir sabe diferente. Es como si el espíritu de Belichick, el legado de Brady y la cultura ganadora se reactivaran, ahora bajo otros nombres y números. Por eso duele más su exclusión del Salón de la Fama.

¿Y ahora qué?

Sea cual sea el resultado del Super Bowl, los Patriots ya ganaron algo: recuperaron la fe de su afición y volvieron a ser contendientes. Luchar por el campeonato tras estar en el fondo un año antes vale tanto como cualquier anillo. Solo falta que la historia les premie con el desenlace soñado.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press