La supremacía inglesa en la Champions: ¿la Premier League es la nueva Superliga encubierta?
Seis equipos de Inglaterra avanzan en la Liga de Campeones 2026 y amasan una fortuna de €600 millones, mientras el resto de Europa lucha por no descolgarse económicamente y competitivamente.
¿Es Inglaterra ya la dueña de Europa? La edición 2026 de la UEFA Champions League ha dejado varios titulares, pero uno de los más potentes es el dominio absoluto de los clubes ingleses en la fase inicial. Con seis representantes —récord histórico para un solo país en esta competición—, cinco de ellos accedieron directamente a los octavos de final tras finalizar dentro del top 8 de una tabla con 36 equipos. El sexto, Newcastle, también sigue con vida y jugará la ronda de playoffs de eliminación directa. Un pleno tan contundente como lucrativo.
Una cifra que impone respeto: €600 millones en juego
Según estimaciones de expertos en economía del fútbol como Kieran Maguire, profesor en la Universidad de Liverpool y coautor del pódcast The Price of Football, los seis clubes ingleses en esta Champions 2026 recibirán colectivamente al menos €500 millones (USD $600 millones) en premios directos por su rendimiento. Y eso sin contar los ingresos televisivos, ventas de entradas y merchandising que se multiplican con cada ronda superada.
Arsenal, Liverpool, Tottenham, Chelsea y Manchester City obtuvieron un bono adicional de €2 millones por clasificarse directamente a octavos. “Cada uno podría terminar ganando cerca de €100 millones o más si avanzan a semifinales o la final”, añadió Maguire.
Un oligopolio futbolístico en marcha
El monto que absorberán estos clubes equivale a más del 20% del fondo total de premios de UEFA —estimado en aproximadamente €2.500 millones para esta edición—. Esta concentración de riqueza no solo desgrana el poder económico del fútbol inglés, sino que también plantea una amenaza estructural para el equilibrio competitivo europeo.
“Estamos viviendo una Superliga encubierta. Cada vez es más difícil que otros países puedan competir con la Premier League, tanto dentro como fuera del campo”, explicó Maguire.
Mientras tanto, el resto de Europa retrocede
La ofensiva inglesa contrasta con los tropiezos de otras grandes ligas:
- España: Solo dos de sus cinco representantes avanzaron. Athletic Bilbao y Villarreal quedaron fuera incluso del repechaje.
- Italia: Su mejor clasificado fue el Inter de Milán en el puesto 10. Juventus, campeón múltiple, terminó en el 13º lugar. Atalanta, en el 15º. Napoli, vigente campeón de la Serie A, fue eliminado.
- Alemania: Tres de sus cuatro representantes se quedaron atrás, solo Bayern avanzó con fuerza.
Mientras, hasta el final de la fase inicial, incluso el peor club inglés —Newcastle, 12º— tuvo un mejor rendimiento que la mayoría de los equipos top de LaLiga, Serie A y Bundesliga.
La Premier League: la fábrica de billetes del fútbol
El secreto detrás de este dominio está, como tantas veces, en el dinero. Gracias a sus derechos televisivos globales, la Premier League reparte anualmente cifras astronómicas: sus 20 clubes reciben entre 100 y 170 millones de euros solo por participar. Esto ha convertido a clubes como Brentford, Bournemouth o Fulham en compradores más potentes que históricos europeos como Ajax, Porto o Lazio.
Esta influencia también se refleja en los técnicos —con entrenadores estrellas como Klopp, Guardiola, Arteta o Pochettino— y en la capacidad para atraer o retener talento global: Jude Bellingham fue una de las pocas excepciones que optaron por ir a otro país (el Real Madrid).
Un formato reformado que favorece aún más a Inglaterra
La edición 2025-26 es la primera con el nuevo formato de “liga única” para la fase de apertura, con 36 equipos en lugar de 32. Se añadieron cuatro nuevas plazas, dos de las cuales se otorgaron según el desempeño colectivo de los países en las competiciones UEFA del curso anterior. Inglaterra arrasó gracias a los títulos del Tottenham (Europa League) y Chelsea (Conference League), más una notable actuación de Aston Villa, Manchester United y otros.
Este sistema favorece más a las ligas potentes que a las pequeñas. Maguire califica esta dinámica como “bizarra”, pues allana el camino para asegurar cinco plazas fijas para la Premier League en cada ciclo si siguen dominando en competiciones UEFA.
Actualmente, Inglaterra lidera otra vez ese ranking, y el segundo país en disputa es Polonia, gracias a los buenos resultados en Conference League. Pero mientras el sistema siga vigente, es una carrera en la que los ingleses llevan más de un kilómetro de ventaja.
¿Qué le queda al resto de Europa?
Ante este panorama, el resto de Europa se encuentra entre la espada y la pared. La fallida Superliga de 2021 —impulsada por Real Madrid, Barcelona y Juventus— tiene más sentido ahora a la luz de este desequilibrio, aunque su propuesta fue rechazada con contundencia, especialmente en Inglaterra.
“Esto nos obliga a aceptar nuestra posición en la jerarquía del fútbol… o a volvernos extraordinariamente inteligentes para tratar de superar esa brecha”, sentenció Maguire. Los clubes españoles, italianos o franceses deberán concentrarse en modelos de formación, scouting efectivo y sostenibilidad financiera si pretenden competir a largo plazo con los millonarios clubes británicos.
¿Más espectáculo o más desigualdad?
El fútbol como negocio continúa su evolución y la Champions no se escapa. El aumento de partidos, audiencias globales, y contratos de patrocinio astronómicos están convirtiendo este torneo en una plataforma mediática y comercial que favorece cada vez más a aquellos con una infraestructura potente detrás. La Premier League, en ese sentido, lo gana todo.
Sin embargo, queda una cuestión pendiente en el corazón de los aficionados: ¿seguiremos teniendo una competición emocionante si al final son siempre los mismos los que ganan?
Porque al fin y al cabo, parte de la magia del fútbol europeo era ver cómo un Ajax podía tumbar a la Juventus, un Porto eliminar a Bayern, o un Lyon tomar el Bernabéu por asalto. En la nueva era de la Superliga sin nombre, esos días podrían ser cada vez más escasos.
