Mano Menezes al mando de Perú: ¿el renacer de una selección sudamericana a la deriva?

El exentrenador de Brasil asume un nuevo reto con la bicolor con la mira en el Mundial 2026 y una Copa Sudamericana que se asoma como laboratorio de renovación

LIMA, Perú — La selección peruana de fútbol tiene nuevo timonel. Mano Menezes, quien dirigiera al gigante Brasil hace poco más de una década, ha sido anunciado esta semana como el nuevo entrenador del conjunto incaico. Su llegada, más allá del currículo que lo respalda, representa un intento renovado por parte de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) para reconstruir a una selección que ha estado de capa caída desde su histórica clasificación al Mundial de Rusia 2018.

Un nuevo capítulo para Perú

Desde su participación en Rusia 2018 bajo el mando del argentino Ricardo Gareca, Perú no ha logrado repetir actuaciones destacadas. Quedaron fuera del Mundial de Catar 2022 y actualmente la clasificación al 2026 también luce cuesta arriba. La salida de Oscar Ibañez, quien fue interino tras el breve período de Juan Reynoso, generó incertidumbre y críticas a la dirigencia. Pero ahora con un estratega de recorrido internacional como Menezes, la ilusión parece renovarse.

"Sabemos que los últimos años no han sido tan brillantes en cuanto a resultados, pero estamos aquí porque podemos revertir eso. Queremos que Perú vuelva a ser protagonista", dijo el brasileño de 63 años durante su presentación en Lima, en una conferencia desde la Videna.

¿Quién es Mano Menezes?

Luiz Antônio Venker Menezes, más conocido como Mano Menezes, es un entrenador con amplio rodaje en el fútbol brasileño y experiencias internacionales. Estuvo al frente de la selección de Brasil entre 2010 y 2012, en un período que, si bien culminó sin títulos, sentó las bases del equipo que llegaría al Mundial de 2014.

No obstante, su etapa al frente del 'Scratch' también es recordada por ciertos puntos bajos. Durante su gestión, Brasil cayó al puesto 14 del ranking FIFA, su peor clasificación histórica hasta esa fecha. Aun así, el DT ha dirigido clubes de talla como Corinthians, Cruzeiro, Palmeiras y Flamengo, además de aventuras fuera de Brasil como en China (Shandong Luneng) y Arabia Saudita (Al Nassr).

El desafío peruano: reconstruir desde lo básico

Perú no solo enfrenta un problema de resultados. Su actual generación de futbolistas está en transición. Figuras emblemáticas como Paolo Guerrero y Jefferson Farfán ya son parte del pasado. Su reemplazo no ha sido tan sencillo. La falta de nuevas estrellas y la inestabilidad en el banquillo ha impactado en el rendimiento colectivo, algo que Menezes deberá afrontar de inmediato.

En la actual tabla de las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial 2026, Perú marcha en los últimos lugares. Incluso ha sido superado por selecciones como Bolivia y Venezuela, dos países que históricamente han tenido menos peso futbolístico en la región. Menezes no solo deberá trabajar a nivel táctico, sino también reconstruir la mentalidad competitiva del equipo.

Los primeros pasos: Copa Sudamericana como laboratorio

El último club de Menezes fue Gremio de Porto Alegre, con quienes terminó noveno en el Brasileirão y logró clasificar a la próxima Copa Sudamericana. Esa experiencia será útil: conoce bien a jugadores jóvenes sudamericanos y entiende el ritmo competitivo del continente. Todo indica que usará esta competencia como una especie de laboratorio para redefinir una identidad futbolística de la selección peruana.

Además, su experiencia en torneos internacionales le permite aportar una mirada más global y estructurada, algo que a menudo ha faltado en la gestión deportiva peruana.

¿Cómo encaja Menezes en el ADN peruano?

Quizás el mayor interrogante gira en torno a si el estilo de Menezes será compatible con el juego tradicionalmente técnico y pasional del fútbol peruano. Los equipos de Menezes tienden a priorizar el control defensivo, la solidez táctica y la disciplina posicional. Perú, en cambio, ha brillado históricamente por su juego ofensivo, asociativo y dinámico. Una de las grandes claves será cómo logre equilibrar esos polos sin sofocar la expresión creativa de sus jugadores.

Esta situación trae recuerdos del choque de estilos vivido durante la breve era de Juan Reynoso, cuyo enfoque defensivo terminó frustrando redondamente al entorno futbolero peruano. Menezes tendrá que evitar ese mismo destino adaptando su libreto, sin perder su esencia.

Comparación inevitable: Gareca vs. Menezes

La huella dejada por Ricardo Gareca será difícil de borrar. El argentino logró no solo llevar a Perú de vuelta a un Mundial tras 36 años, sino que construyó una identidad con base en la confianza y la libertad creativa. Muchos jugadores aún recuerdan con emoción aquellos años de gloria. Compararlo con Menezes quizá sea prematuro, pero inevitable.

Menezes no tiene por qué replicar a Gareca, pero sí deberá recuperar el vínculo emocional entre el equipo y la hinchada. El ciclo de Reynoso rompió esa conexión, y hoy la expectativa es que el nuevo DT cree una versión del “equipo de todos” rediseñada, moderna y competitiva.

Los primeros nombres y base disponible

En cuanto a la plantilla, Menezes contará con algunos talentos interesantes. Jugadores como Gianluca Lapadula, Renato Tapia, Sergio Peña y Pedro Gallese aún tienen cuerda para competir al máximo nivel. Además, futbolistas jóvenes como Piero Quispe, Jesús Castillo o Joao Grimaldo podrían comenzar a ganar terreno.

Pero el brasileño también deberá apostar por una renovación paulatina, sin desechar la experiencia. En Brasil, ha sabido combinar juventud y veteranía. Habrá que ver si en Perú logra encontrar ese mismo equilibrio con un radar abierto a ligas como la MLS, Europa y el torneo local.

El panorama en Sudamérica: competitividad al límite

En un contexto donde selecciones como Venezuela y Ecuador han dado un salto de calidad, clasificar al Mundial no será sencillo. Afortunadamente, el formato actual otorga seis cupos directos y un repechaje para las 10 selecciones sudamericanas. Las posibilidades matemáticas están abiertas, pero los márgenes de error son mínimos.

Más que prometer clasificación, el objetivo inmediato del nuevo técnico debe ser mejorar el juego colectivo, solidificar una estrategia y ganar confianza en partidos clave, especialmente en casa.

La voz de los hinchas: entre la ilusión y el escepticismo

En redes sociales y medios deportivos peruanos como Depor o Libero, los comentarios respecto a la llegada de Menezes son variados. Algunos celebran la elección de un DT con bagaje; otros recuerdan su bajo rendimiento con Brasil como sinónimo de preocupaciones.

"No me convence. Si no le fue bien con Brasil, ¿qué va a hacer con Perú?" escribió un usuario en Twitter. Otros, más optimistas, apelan a la experiencia: "Está acostumbrado a la presión. Si da con la tecla, puede instalar una base a largo plazo".

¿Es Menezes el indicado?

No hay una respuesta definitiva. En un fútbol como el sudamericano, donde las variables cambian constantemente, el éxito no solo depende del entrenador. Es un ecosistema donde federaciones, jugadores, hinchas y medios de comunicación influyen de manera constante. Pero la elección de Menezes parece obedecer más a la necesidad de liderazgo estructural que a una búsqueda de carisma o afinidad con el público.

Así, a pocos meses del inicio de nuevos partidos clasificatorios, con la Copa América a la vista y un país futbolero que exige respuestas, la era Menezes en Perú ha comenzado con una pregunta abierta: ¿será el arquitecto de un nuevo sueño mundialista?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press