Mavericks sin Doncic: El experimento sin rumbo que deja a Dallas cargado de incertidumbres

La salida de Luka Doncic y la apuesta por Anthony Davis, Kyrie Irving y un núcleo lesionado ha dejado a los Mavericks en crisis. ¿Qué salió mal y qué sigue?

Hace un año, los Dallas Mavericks decidieron cambiar el rumbo de su franquicia con uno de los movimientos más dramáticos en la historia reciente de la NBA: el traspaso de Luka Doncic a Los Angeles Lakers. Lo que siguió fue un caos deportivo y estructural, un desfile de lesiones, decepciones y promesas rotas. Hoy, mientras el equipo araña los últimos puestos del Oeste, vale la pena reflexionar sobre la magnitud de ese movimiento y lo que realmente ha significado para el futuro de esta histórica franquicia texana.

Un cambio de paradigma: Doncic fuera, Davis e Irving dentro

La noche del 2 de febrero de 2025 quedará grabada en la memoria de los fans de los Mavericks. Luka Doncic, el niño prodigio esloveno que llevó a Dallas a las Finales de Conferencia tan solo nueve meses antes, era traspasado en una operación sorpresa por Anthony Davis y la llegada inminente de Kyrie Irving.

La idea era seductora: un nuevo gran dúo, Irving para los puntos y magia con el balón, y Davis como ancla defensiva capaz de dominar ambos lados de la cancha. Sobre el papel, había motivos para pensar en un super equipo. La realidad, sin embargo, fue otra muy distinta.

Lesiones, ausencias y frustración: la historia de la temporada

Anthony Davis se lesionó en su debut con Dallas. Un esguince abdominal lo dejó fuera seis semanas, y cuando regresó, apenas encadenó unos cuantos partidos antes de sufrir daño en los ligamentos de la mano izquierda. A día de hoy, ha jugado menos partidos de los que ha estado ausente.

Kyrie Irving, por su parte, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en marzo, en lo que fue prácticamente su despedida de la temporada. Con los dos jugadores insignia fuera, el entrenador Jason Kidd ha tenido que recomponer alineaciones partido tras partido.

“No creo que tengamos un mal equipo, creo que tenemos un equipo lesionado”, dijo P.J. Washington Jr. tras la más reciente derrota ante los Timberwolves (118-105).

La presión de los aficionados: ni Flagg calma las aguas

Como si no fuera suficiente con las lesiones de sus estrellas, los Mavericks también vieron cómo el proyecto comenzaba a desmoronarse desde la gerencia. Nico Harrison, el arquitecto del polémico traspaso, fue despedido tras iniciar la temporada con récord de 3-8. El grito de “¡Fire Nico!” se había vuelto frecuente en cada derrota local.

Ni siquiera el hecho de ganar la lotería del draft, con solo un 1.8% de probabilidades, y seleccionar al fenómeno universitario Cooper Flagg, logró calmar la furia. El joven, proveniente de Duke y Jugador del Año como freshman, ha tenido que cargar con el peso de expectativas irracionales desde el día uno.

Flagg ha respondido en parte. Junto con Kon Knueppel, también novato y excompañero en Duke, están inmersos en la carrera por el Rookie del Año. Pero una lesión en el tobillo izquierdo lo ha limitado y el equipo no ha podido construir ninguna química real alrededor suyo.

Un proyecto sin identidad

La mayor crítica al actual proyecto Mavs viene de su propia falta de identidad. En los últimos doce meses, los fans han visto como:

  • El rostro de la franquicia fue vendido sin aviso
  • El GM fue despedido tras dejar al equipo sumido en crisis
  • Sus dos estrellas llegaron con problemas físicos y se han mantenido fuera
  • El nuevo “salvador” es un adolescente literalmente lesionado

Para Jason Kidd, la única respuesta posible es trabajar. “Si dependemos solo de la esperanza, eso acabará en fracaso”, dijo el entrenador, aludiendo a la necesidad de compromiso diario del equipo.

¿Existe un “Plan B”?

Los rumores sobre la posibilidad de traspasar a Anthony Davis no han cesado. Con su historial de lesiones y su alto salario (más de $43 millones por temporada), muchos ven inviable mantenerlo mucho más tiempo. Pero mover a Davis tampoco es tan sencillo: el estado físico del jugador y su contrato complican cualquier posible destino.

En el caso de Irving, el dilema es aún mayor. Su regreso podría producirse tras el parón del All-Star, pero Kidd no garantiza si eso ocurrirá. A estas alturas, con Dallas tan lejos de playoffs, la franquicia debe decidir si tiene sentido arriesgar el físico de una estrella veterana con un historial amplio de lesiones.

“No se trata del récord. Se trata de que esté listo mental y físicamente para jugar al máximo nivel”, dijo Kidd.

Una franquicia sin rumbo claro

Después de 82 juegos desde que Doncic fue traspasado, el rendimiento del equipo no ha mejorado. El récord de Dallas en esta era post-Doncic se asemeja a un deprimente 33-49, similar al año de novato del propio Luka en 2018-19. En solo cuatro años, la organización regresó al punto de partida, pero ahora sin el talento generacional que había reconstruido todo.

Y si bien algunos jóvenes muestran destellos (Flagg, Knueppel, incluso jugadores de rol como Naji Marshall), el presente es sombrío. Ninguna estrella está sana, el entrenador está cuestionado y los fans están impacientes.

¿Se puede reconstruir de nuevo?

En la historia de la NBA, pocos equipos han tenido éxito inmediato tras perder a una figura como Doncic. Los Cavaliers tardaron años tras la salida de LeBron en 2010. Oklahoma City aún se está reconstruyendo tras perder a sus estrellas. ¿Qué necesita Dallas para reconstruirse? Al menos cinco elementos:

  1. Definir si Davis e Irving forman parte del futuro o si deben ser traspasados
  2. Construir alrededor de Flagg y Knueppel con paciencia
  3. Fortalecer el cuerpo técnico y médico para evitar tantas lesiones crónicas
  4. Una visión de juego clara: ¿quieren correr? ¿defender? ¿tirar de tres?
  5. Unidad interna. No más cambios caóticos desde la dirigencia

La historia lo dice: incluso los más grandes caen. Pero también pueden levantarse. Dallas necesita recordar que no hace mucho estaba a un paso de las Finales de la NBA. Recuperar esa identidad será el gran reto del futuro inmediato.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press