¿Puede la tecnología salvar la seguridad en la NFL? Una revisión profunda de los cambios pendientes

El uso del video para sancionar jugadas peligrosas, los riesgos del kickoff, y por qué el futuro del fútbol americano pasa por cuidar mejor a sus jugadores

La NFL está en plena encrucijada. La pasión que despierta este deporte tan espectacular como violento se enfrenta, cada vez más, a los crecientes retos de preservar la salud de sus jugadores. Esta vez, no solo se trata de mejorar cascos o técnicas de entrenamiento, sino de incorporar nuevas formas de vigilancia en tiempo real durante los partidos. Uno de los temas más urgentes: el uso del video replay para identificar penalizaciones por jugadas que ponen en riesgo la integridad física de los jugadores, y que los árbitros no siempre detectan en vivo.

¿Cuál es el problema actualmente?

Las decisiones de los árbitros en la NFL no siempre alcanzan a cubrir todas las acciones del campo, y ciertas faltas peligrosas pasan desapercibidas. Actualmente, no se permite revisar mediante video jugadas peligrosas que no han sido marcadas en primera instancia. Sin embargo, esto podría estar a punto de cambiar.

La jefa de operaciones de fútbol americano de la NFL, Dawn Aponte, dejó clara la postura de la liga durante una llamada con periodistas: “Desde la perspectiva de salud y seguridad de los jugadores, queremos introducir todas y cada una de las oportunidades y opciones para poner una bandera en el campo o cualquier forma de tratar estos problemas en el momento”.

Los casos más evidentes: facemasks, tackles innecesarios y más

Las penalizaciones que estarían sujetas a revisión incluirían:

  • Jalones del facemask
  • Faltas por rudeza innecesaria
  • Roughing the passer (golpear al mariscal de campo)
  • Hip-drop tackles

Aponte reveló que durante la pasada temporada, hubo 30 multas por “hip-drop tackles”, pero solo se lanzaron dos banderas por este tipo de acción, y una de ellas fue incluso errónea. Este tipo de tackle ha sido duramente criticado por jugadores y expertos médicos, ya que aumenta considerablemente el riesgo de lesiones graves en tobillos y rodillas.

¿Por qué no revisar estas acciones en video podría costar carreras deportivas? Tomemos en cuenta que varias de estas jugadas ocurren en momentos donde se define el ritmo del partido, y muchas veces resultan en lesiones que dejan fuera al jugador durante meses —o incluso lo obligan a retirarse.

La experiencia del 2019: un precedente que fracasó

La idea de introducir revisión de jugadas no es nueva en la NFL. En 2019, se permitió revisar incidentes de interferencia de pase, pero la norma fue retirada tras una sola temporada al ser considerada confusa e impopular.

Sin embargo, esta vez el foco está en la seguridad. Jeff Miller, vicepresidente ejecutivo de salud y seguridad de la NFL, lo dijo claramente: “Necesitamos mejorar la seguridad. Una forma de hacerlo es abordando lo que ocurre dentro del campo. Cómo llegamos a eso es lo que discutiremos con el comité de competencia”.

El problema creciente de las conmociones y los retornos de kickoff

Las cifras publicadas por la NFL revelan un dato impactante: en 2025, se registraron 35 conmociones cerebrales en jugadas de kickoff, frente a solo 8 en 2024. La razón: un incremento masivo en los regresos de patada tras una modificación del reglamento.

A raíz del cambio que sitúa la touchback en la yarda 35, los equipos encontraron más incentivo en retornar el balón. Eso llevó a que la tasa de regresos creciera del 33% al 74%, un nivel récord no visto en 15 años. Con ello, también aumentaron los impactos violentos.

¿Una jugada obsoleta?

El kickoff ha estado bajo escrutinio desde hace años. Varios especialistas como Scott Fujita, exjugador y actual analista, han propuesto que debería eliminarse por completo. Dice: "Es una jugada que ya no tiene sentido estratégico, y representa uno de los mayores riesgos para los jugadores."

Según Jeff Miller, “para 20 de los 22 jugadores en una jugada de kickoff, vimos una reducción en el promedio de lesiones —incluyendo conmociones— gracias al nuevo reglamento que elimina la carrera previa. Pero claramente seguimos viendo problemas, especialmente en el tackleador y el portador del balón.”

La trampa en la máscara: Uno de cada dos golpes a la cabeza proviene del facemask

El casco ha evolucionado significativamente con los años. Hoy protege mejor de impactos en la parte superior y lateral. Pero la parte frontal —la máscara— sigue siendo vulnerable.

Miller explicó que la NFL estima que el 50% de las conmociones provienen de impactos contra el facemask. Eso apunta a un nuevo reto técnico: ¿cómo rediseñar esa parte del equipo para absorber mejor los golpes frontales?

“Si una cantidad significativa de conmociones en el campo son producto de golpes a la máscara, entonces debemos investigarlo con seriedad”, dijo Miller. El objetivo es claro: rediseñar el casco de modo que cada parte absorba el impacto sin comprometer la visión del jugador.

¿La respuesta está en mejores entrenamientos?

El doctor Allen Sills, principal oficial médico de la liga, tuvo una reflexión clara: “Estamos en una lucha incansable por sacar la cabeza del juego”. Esta frase emblemática indica que más allá de cascos o revisión de jugadas, el futuro está en redirigir las técnicas del juego hacia estilos menos lesivos.

Según Sills, “la técnica de entrenamiento es crítica. Es donde comienza todo. Lo que enseñamos en categorías juveniles hasta la NFL impacta directamente en las lesiones.”

Buenas noticias: menos lesiones en las rodillas

No todo son señales de alarma. En una nota positiva, Jeff Miller reveló que la tasa de lesiones del ligamento cruzado anterior (ACL) cayó un 25%, el nivel más bajo en los últimos siete años. Además, el número de partidos perdidos por lesiones se mantuvo similar al de temporadas previas, lo que sugiere que otras áreas de impacto están mejor controladas.

El camino hacia un deporte más seguro

Todo esto vuelve a poner en agenda una pregunta recurrente: ¿puede la NFL evolucionar sin perder su esencia? Aumentar la revisión en video para penalizar acciones peligrosas parece un paso lógico y necesario, más aún si se trata de faltas que los árbitros por limitaciones humanas no ven en el fragor del juego.

Si bien la implementación técnica podría tener dificultades (como ya demostró el intento en 2019 con las interferencias de pase), el enfoque ahora tiene un poderoso respaldo: la seguridad del jugador. Algo que ni aficionados ni jugadores están dispuestos a sacrificar por más espectáculo que haya en el campo.

En definitiva, si la NFL quiere sostener su popularidad global y preservar el talento de sus figuras, tendrá que estar dispuesta a seguir innovando no solo en sus reglas, sino también en su tecnología. Y quizás, también, reconsiderar algunas de sus jugadas icónicas. La salud ya no es negociable.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press