“Melania”: El documental más caro de la historia que desató elogios, críticas y polémicas

Una mirada profunda a la película documental sobre la exprimera dama que rompió récords, expectativas... y reglas no escritas

Un estreno polémico, promovido desde la cima del poder

En un movimiento impulsado directamente por Donald Trump, el estreno de la película “Melania” se volvió uno de los eventos cinematográficos más comentados del año. El documental, centrado en la figura de la exprimera dama Melania Trump, no sólo llegó a la pantalla grande con un despliegue inaudito para un título de no ficción, sino que arrasó con titulares globales desde su promoción hasta su estreno.

Amazon MGM Studios pagó la suma récord de 40 millones de dólares por los derechos de la película, sumando 35 millones más en costos de marketing. Con un total de $75 millones invertidos, el documental se convirtió en el más caro de la historia, superando ampliamente cualquier otro filme del género, incluidos los exitosos documentales musicales.

Una estrategia cinematográfica sin precedentes

Donald Trump no escatimó en elogios al llamar al filme “un imperdible”, y lo convirtió en una herramienta política clave en medio de su segundo mandato presidencial, actualmente turbio por distintas controversias. Con un estreno en más de 1.700 salas y con un evento de gala en el Kennedy Center, la presentación del documental rompió normas no escritas: usualmente, los familiares de presidentes no lanzan documentales durante su tiempo en funciones para evitar suspicacias.

No obstante, ese fue justo el atractivo de “Melania”, una producción que retrató 20 días de su vida el enero anterior a la segunda inauguración presidencial de Trump. Dirigida por Brett Ratner, cineasta apartado de Hollywood tras denuncias de acoso sexual en 2017, el filme resucita su carrera en un contexto de aguda controversia.

Críticas demoledoras ante reacciones del público divididas

Los críticos no fueron amables con la película. El periodista Frank Scheck, de The Hollywood Reporter, escribió: “Decir que 'Melania' es una hagiografía sería insultar a las hagiografías”. Owen Gleiberman, de Variety, la calificó como “un infomercial cursi de inercia aplastante”. Y Xan Brooks, de The Guardian, llegó a compararla con “una ofrenda medieval para apaciguar a un rey codicioso y su trono”.

Sin embargo, el público en general, especialmente en el sur de EE.UU. con estados como Florida y Texas liderando la venta de entradas, tuvo una opinión mucho más positiva. Con una puntuación de “A” en CinemaScore, los datos mostraron que el 72% de los espectadores eran mujeres, el 72% mayores de 55 años y el 75% blancos.

Impacto en taquilla: éxito según a quién se le pregunte

El resultado económico del filme ha dividido al sector. “Melania” recaudó $7 millones durante su primer fin de semana, superando proyecciones que iban de los tres a cinco millones, pero muy por debajo de lo que se esperaría de una película que costó 75. En comparación, un documental promedio sueña con superar el millón.

Sin embargo, David A. Gross, de la consultora FranchiseRe, apuntó que “es una excelente cifra para un documental político”. “Para una película tradicional, con ese nivel de inversión y sin esperanzas internacionales, sería un fracaso. Pero esto es una inversión política, no comercial. Y si ayuda a Amazon con temas regulatorios o fiscales, será dinero bien gastado”.

Contexto visual: glamour, controversia e intereses cruzados

La gala de estreno realizada en el Kennedy Center fue un espectáculo de poder e influencia. Entre los asistentes estuvieron miembros del gabinete, congresistas, y empresarios como Andy Jassy (CEO de Amazon) y Tim Cook (CEO de Apple), además del exboxeador Mike Tyson. La alfombra roja fue un desfile de élite que combinaba política, negocios y entretenimiento.

Brett Ratner, por su parte, aprovechó el evento para restar importancia a las expectativas comerciales del filme, asegurando: “No puedes esperar que un documental tenga éxito en cines”. Sin embargo, para alguien que no estrenaba una película en siete años y cuyo regreso es, al menos, cuestionable, el debut ya es un hito en sí mismo.

Amazon, el verdadero ganador

Para Amazon MGM Studios, distribuidor del filme y futura plataforma de streaming en Prime Video, la apuesta por “Melania” tiene más tintes geopolíticos que cinematográficos. En palabras de Gross, “si este documental ayuda a Amazon a resolver alguna cuestión tributaria, aduanal o regulatoria con el gobierno federal, 75 millones son nada”.

En ese sentido, el documental se convierte en un instrumento político y de influencia empresarial. Una suerte de “doble lobby” que mezcla política, entretenimiento y posicionamiento estratégico de marca.

Un manual moderno de propaganda y culto a la personalidad

“Melania”, como filme, opera casi como un mural audiovisual que enaltece la figura de la exprimera dama. En un país donde las primeras damas tradicionales como Michelle Obama o Laura Bush esperaron cuidadosamente a dejar la Casa Blanca para publicar libros o aparecer en medios, la estrategia de los Trump rompe estos protocolos con desparpajo.

La cinta, claramente enfocada en construir una narrativa favorable alrededor de Melania, prioriza momentos seleccionados con esmero, diálogos edulcorados y un planteamiento visual que recuerda más a una pieza de marketing político que a un documental revelador.

Una jugada arriesgada en medio de un clima sociopolítico volátil

El lanzamiento de la película coincidió, deliberadamente o no, con momentos de fuerte tensión social en EE.UU., como la creciente polémica en torno a las tácticas migratorias y crímenes cometidos por agentes de la Patrulla Fronteriza. Esto reavivó el debate sobre el uso del aparato comunicativo presidencial para desviar atención.

Además, el estreno mundial tropezó con su cancelación en Sudáfrica de forma inesperada. La distribuidora local Filmfinity anunció días antes que no proyectaría el documental “ante desarrollos recientes”. Aunque no se aclaró el motivo, medios locales especularon que fue por presiones diplomáticas ligadas a las políticas de Trump.

¿Qué viene ahora para “Melania”?

La producción se encuentra en plena etapa de promoción internacional, aunque con poca esperanza en mercados fuera de Norteamérica. En países como Francia, Alemania o España, el interés por piezas centradas en la familia Trump es mínimo.

Se espera que el verdadero impacto del documental se vea cuando llegue al catálogo global de Prime Video, con posibilidad de convertirse en un fenómeno viral alimentado más por la controversia que por sus méritos artísticos.

Por ahora, “Melania” vive en ese limbo fascinante de ser al mismo tiempo un éxito, un fracaso y un símbolo posmoderno del espectáculo político. El tiempo dirá si fue simplemente una anécdota extravagante o el comienzo de una nueva forma de propaganda institucional disfrazada de entretenimiento.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press