Fela Kuti, el profeta del Afrobeat que enfrentó al poder y conquistó los Grammy

La leyenda musical y activista nigeriano fue honrado con el premio póstumo a la Trayectoria en los Grammy 2026, consolidando su legado como icono cultural y rebelde visionario.

Fela Anikulapo Kuti no fue solo un músico. Fue una tormenta cultural, una fuerza política, un símbolo contestatario y el arquitecto indiscutible del Afrobeat, un estilo que aún hoy retumba en los clubs de Lagos, Nueva York y Berlín. Su reciente reconocimiento por parte de la Academia de Grabación con el Lifetime Achievement Award en los Grammy 2026 no solo es un homenaje a su legado musical, sino un acto necesario de justicia histórica para uno de los artistas más visionarios que África ha dado al mundo.

Un reconocimiento póstumo largamente esperado

El sábado 3 de febrero de 2026, Fela fue honrado póstumamente durante los Premios Especiales al Mérito junto a leyendas como Cher, Carlos Santana, Whitney Houston y Chaka Khan. Aquello fue mucho más que una estatuilla; fue la consagración de un hombre cuya influencia ha marcado a generaciones, a pesar —o quizás gracias— a su rebeldía natural contra las estructuras de poder.

Lo que representa este reconocimiento es la inspiración que Fela ha brindado durante más de 50 años”, señaló Joey Akan, crítico musical y fundador de Afrobeats Intelligence. Y no está equivocado: aunque Fela murió en 1997, su voz sigue resonando —literal y metafóricamente— cada vez que suena un riff de metales con alma cosida al funk y a los tambores yoruba.

De gerente de banda a revolucionario sónico

Fela nació en 1938 en Abeokuta, en la entonces Nigeria colonial británica. Hijo de activistas y educadores, fue enviado a Londres para estudiar medicina, pero pronto abandonó la bata blanca por el saxofón. Allí fue donde comenzó a esbozar lo que más tarde se convertiría en Afrobeat: una fusión incendiaria entre Highlife, jazz, funk e influencias tradicionales africanas.

Durante los años 70 y 80, Fela fundó la Kalakuta Republic, su comuna-autogobierno-musical en Lagos, y el icónico club New Afrika Shrine, donde convocaba multitudes noche tras noche. Su música era larga, compleja, hipnótica y cargada de veneno lírico contra el poder.

Afrobeat vs. Afrobeats: una distinción necesaria

Es habitual que Afrobeat y Afrobeats se confundan, pero no son lo mismo. El primero es el género creado por Fela: denso, político, rítmico, donde cada canción podía durar más de 10 minutos. En cambio, Afrobeats (con “s”) es una evolución contemporánea más pop, encabezada por artistas como Wizkid, Burna Boy o Davido. Ambos beben de fuentes africanas comunes, pero son expresiones distintas de la identidad musical nigeriana.

Como apunta Dolapo Amusat, fundador de WeTalkSound: “A pesar de las diferencias entre lo que Fela representaba y lo que este premio representa, es un paso positivo. Muestra cuán profundo y amplio es su impacto”.

Letra tras letra, una guerra contra la opresión

Decir que Fela fue polémico es quedarse corto. Fue, como lo describen muchos, una espina clavada en los costados de quienes ostentaban el poder.

En 1977 lanzó la brutalmente honesta canción “Colonial Mentality”, donde criticaba la mentalidad postcolonial que valoraba lo extranjero por encima de la cultura propia:

De ting wey black no good / Na foreign things dem dey like / No be so?
(“Lo negro no vale / prefieren las cosas extranjeras / ¿No es así?”)

O en “Beasts of No Nation” (1989), donde Fela insultó sin tapujos a las Naciones Unidas, Ronald Reagan, Margaret Thatcher o Mobutu, cantando:

Dem call the place United Nations / Hear oh, another animal talk / Wetin united inside United Nations?
(“Llaman a eso Naciones Unidas / escuchen, otro discurso animal / ¿Qué hay de unido en Naciones Unidas?”)

Pagó el precio de hablar con libertad

Fela no solo denunció abusos, los enfrentó. En 1977, casi mil soldados nigerianos atacaron su comuna Kalakuta y la incendiaron. Su madre, la activista feminista Funmilayo Ransome-Kuti, murió por las heridas sufridas durante ese asalto.

Fue encarcelado en múltiples ocasiones, la más notoria durante el régimen del dictador Muhammadu Buhari en 1984, cuando Fela pasó 20 meses en prisión por supuestos “asuntos fiscales”. Amnesty International lo declaró prisionero de conciencia.

La ironía de ser premiado por el “sistema” que criticó

Fela no habría sido fanático de los Grammy. En su ideología, los premios occidentales eran parte de la maquinaria cultural hegemónica que combatió toda su vida. Sin embargo, su reconocimiento sugiere una evolución en las instituciones que durante décadas ignoraron el arte africano como algo ajeno a su canon.

“Este premio demuestra que incluso el sistema debe rendirse ante el poder de la música cuando esta es sincera y revolucionaria”, comentó Adaeze Obioma, curadora del Museo de Arte Contemporáneo de Lagos.

El legado de Fela: el renacimiento de África a través de la música

Desde su fallecimiento en 1997 por complicaciones derivadas del sida, Fela se ha convertido en una figura aún más icónica. Su vida ha inspirado:

  • Documentales como “Finding Fela” (2014), dirigido por Alex Gibney.
  • El musical de Broadway “FELA!”, producido por Jay-Z y Will Smith.
  • El Festival Felabration, que se celebra cada octubre en Lagos para conmemorar su nacimiento.
  • Samples musicales en temas de Beyoncé (“End of Time”), Nas, J. Cole, y más.

Artistas como Burna Boy, Seun Kuti (su hijo), Tems, Tyla y otros nombres de la vanguardia africana han citado a Fela como influencia directa. Su impacto traspasa fronteras e incluso géneros.

Afrobeat como disidencia cultural

Más allá de la música, Afrobeat se convirtió en un vehículo de resistencia contra dictaduras, injusticias sociales y hegemonías culturales. Lo que Bob Marley representa para el Caribe, Fela lo encarna para África occidental: conciencia, ritmo, libertad.

Hoy, más que nunca, en un mundo donde las protestas se silencian, las democracias tambalean y la desinformación abunda, su mensaje de coraje y autenticidad sigue siendo urgente.

Un nuevo capítulo para la música africana

La creación del premio a la Mejor interpretación de música africana por la Academia en 2024, así como el éxito de artistas africanos en los Grammy, marcan un cambio de rumbo. Pero sería un error ver esto como el final del camino. El continente africano no está buscando validación, está renovando el sonido global desde su raíz ancestral, y Fela, desde donde esté, seguramente sonríe sabiendo que su revolución apenas comienza.

“La música es la mejor arma para el futuro”, decía Fela. Y lo sigue siendo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press