Cambio de timón en Disney: Josh D’Amaro toma el relevo de Bob Iger

El sucesor de Bob Iger enfrenta el desafío de mantener la magia de Disney mientras reinventa su relación con el público global

Desde que Walt Disney fundó su empresa en 1923, la casa del ratón ha evolucionado de forma espectacular. Con presencia en casi todos los rincones del entretenimiento global, Walt Disney Company es una de las marcas más reconocidas y queridas del planeta. Pero su legado no se sostiene solo con nostalgia: necesita líderes que sepan conjugar innovación con tradición. Con el anuncio de la sucesión de Bob Iger por Josh D’Amaro como nuevo CEO, entramos en una nueva era para la compañía del castillo.

Un legado difícil de igualar

Bob Iger ha sido, sin duda, uno de los CEOs más influyentes en la historia de Disney. Su historial incluye la adquisición de Pixar (2006), Marvel (2009), Lucasfilm (2012) y 21st Century Fox (2019), expandiendo de forma gigantesca el catálogo y el poder de la marca. Bajo su mandato, Disney también lanzó Disney+, su exitoso servicio de streaming, y vivió una de las eras más fructíferas en taquilla gracias a éxitos como Avengers: Endgame, Frozen II y El Rey León (remake).

Sin embargo, la primera transición de liderazgo de Iger no resultó como se esperaba. Cuando eligió a Bob Chapek como su sucesor en 2020, su gestión estuvo marcada por controversias, decisiones cuestionables y un descenso en el rendimiento financiero. Apenas dos años después, Iger regresó como CEO para corregir el rumbo.

No volveremos a tener el mismo drama de la vez pasada”, aseguró James Gorman, presidente del consejo de administración de Disney y ex presidente ejecutivo de Morgan Stanley, en una entrevista para CNBC.

¿Quién es Josh D’Amaro?

Josh D’Amaro, que se ha desempeñado como presidente de Disney Experiences, lleva en la compañía desde 1998. A lo largo de más de dos décadas, ha pasado por distintas divisiones, desde ventas hasta recursos humanos, y ha crecido dentro de la estructura corporativa hasta convertirse en uno de los ejecutivos más confiables dentro del entorno Disney.

En su rol más reciente, ha liderado con entusiasmo el proyecto de inversión de 60 mil millones de dólares en parques temáticos, cruceros, resorts e incluso en nuevas experiencias inmersivas creadas por Walt Disney Imagineering. Bajo su liderazgo también se fortaleció la relación con empresas como Epic Games, propietaria de Fortnite, con quien Disney anunció una colaboración para crear universos digitales interactivos.

D’Amaro ha dado muestras de ser el tipo de líder que entiende el valor de la marca Disney no solo como negocio, sino como experiencia emocional para millones de personas. En otras palabras, no es solo un gerente de finanzas o un representante comercial: es un “cast member” de corazón.

¿Qué se viene ahora para Disney?

La llegada de D’Amaro al cargo más alto ocurre en un momento complejo pero emocionante para la empresa:

  • Los estrenos recientes, como Zootopia 2 y Avatar: Fire and Ash, han generado excelentes ingresos.
  • La plataforma Disney+ continúa siendo un competidor fuerte en el mercado del streaming.
  • Sin embargo, los parques temáticos en Estados Unidos han experimentado una caída en visitantes internacionales, en parte por restricciones migratorias y tensiones geopolíticas.

Uno de los retos principales de D’Amaro será revitalizar Disney World y Disneyland para un consumidor más diverso, exigente y tecnológicamente conectado, sin perder la esencia familiar que hizo famosa la marca. También tendrá que navegar los desafíos políticos y sociales, como los roces de Disney con políticos ultraconservadores, particularmente en Florida.

Dana Walden, la otra protagonista

Mientras D’Amaro asume el rol de CEO, Dana Walden, quien también estuvo en consideración para el cargo, no se queda rezagada. Ahora será directora creativa (Chief Creative Officer), supervisando todas las áreas relacionadas con contenido y medios, incluyendo Disney+, ESPN y ABC.

Walden es una ejecutiva de alto calibre que trabajó más de dos décadas en 21st Century Fox antes de unirse a Disney durante la adquisición en 2019. Desde entonces, su influencia en la producción de contenido ha sido clave, y su visión ha mantenido a Disney como un referente en narrativas audiovisuales.

El tándem D’Amaro-Walden parece haber sido la elección equilibrada perfecta: un CEO experto en operaciones, estrategia y experiencias físicas, combinado con una líder creativa comprometida con la innovación en contenidos.

Una sucesión planeada con cautela

Aprendiendo de los errores del pasado, Disney inició en 2023 un proceso de planificación de sucesión serio, con coaching para futuros líderes, mentorías, y entrevistas con los 15 miembros del consejo. El objetivo era evitar sorpresas desagradables como las que ocurrieron durante la gestión de Chapek.

D’Amaro y Walden entrarán oficialmente en sus nuevos roles el 18 de marzo de 2025. En contraste con la elección anterior de Chapek, que fue sorpresiva y poco transparente, esta sucesión ha sido meticulosa, pública y legible para los inversores.

Eso se reflejó en el mercado: las acciones de Disney subieron más del 1% tras el anuncio.

La visión a futuro: ¿puede mantenerse Disney como el titán del entretenimiento?

Disney enfrenta desafíos nuevos:

  • Competencia feroz en el streaming: Netflix, Amazon Prime, Max y Apple TV+.
  • Debates sobre diversidad e inclusión, que han hecho que la compañía se vea involucrada en polarizaciones políticas en EE. UU.
  • La necesidad de adaptar sus recursos al cambio climático, la inteligencia artificial y nuevas formas de consumo de entretenimiento interactivo.

A esto se suma el crecimiento de nuevas audiencias en Asia y África, donde Disney deberá adaptar sus propiedades y crear nuevas narrativas que conecten de manera auténtica.

Invertir en tecnología inmersiva, expandir el metaverso Disney por medio de experiencias digitales y apostar por formatos interactivos podrían ser algunas líneas hacia las que se dirija la estrategia de D’Amaro. Según algunos analistas, podríamos ver una fusión más potente entre storytelling tradicional y el mundo del gaming, especialmente tras su alianza con Epic Games.

Si algo ha demostrado Disney a lo largo de un siglo es su resiliencia. Desde Mickey hasta Marvel, desde Disneylandia hasta Star Wars: la capacidad de reinvención es parte del ADN de la empresa. ¿Será Josh D’Amaro el nuevo visionario que reviva esa llama para nuevas generaciones?

Por ahora, los ojos del mundo del entretenimiento están puestos en él. Y si bien la presión es alta, todo indica que está preparado para llevar la batuta.

“Siempre traté de liderar caminando por los parques, hablando con la gente. Escuchar a los visitantes nos hace mejores cada día”, afirmó D’Amaro en una entrevista reciente.

Con esa mentalidad, puede que Disney no solo sobreviva a sus desafíos: puede que, como tantas veces, los transforme en oportunidades para brillar con más fuerza que nunca.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press