¿Quién decide el futuro olímpico? La batalla por los Juegos de 2036 apunta hacia India y Qatar
Tras la polémica elección de Brisbane 2032, el COI promete más transparencia mientras se prepara una reñida carrera por albergar las Olimpiadas de 2036 entre potencias emergentes como India y Qatar
Una nueva era parece asomarse en el horizonte olímpico. Tras una oleada de críticas por los opacos procesos anteriores y con el recuerdo aún fresco de la elección «a puerta cerrada» de Brisbane como sede de los Juegos Olímpicos de 2032, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha decidido tomar cartas en el asunto. El organismo ha dado un paso hacia la transparencia y legitimidad al anunciar reformas sustanciales para la elección de futuras sedes, y todo apunta a un duelo geopolítico entre India y Qatar por el codiciado derecho de albergar los Juegos Olímpicos de 2036.
Del secretismo al escrutinio: un cambio de paradigma
Bajo la presidencia de Kirsty Coventry, exnadadora olímpica de Zimbabue y actual líder del COI, se ha puesto en pausa la carrera por los Juegos de 2036 para reevaluar el procedimiento de selección. Una medida audaz que responde al propio lema de su presidencia: «Fit for the Future».
La revisión está a cargo de Kolinda Grabar-Kitarović, expresidenta de Croacia, quien presentó ante más de 100 miembros del COI un plan para aumentar la participación, claridad y responsabilidad del proceso. Entre las medidas propuestas destacan:
- Una etapa de precalificación con planes detallados de sede.
- Evaluación de la experiencia previa en organización de eventos multideportivos.
- Participación directa y regular de todos los miembros del COI.
- Evaluaciones con criterios estandarizados y cronogramas claros.
"Los criterios claros, los procedimientos documentados y actualizaciones frecuentes para miembros e interesados construirán legitimidad y alejarán la percepción de favoritismos", dijo Grabar-Kitarović durante la sesión de trabajo celebrada en Milán.
El debate por los Juegos de 2036: ¿Ahmedabad o Doha?
Con la contienda lista para reanudarse probablemente en junio de 2026, dos contendientes destacan por encima del resto: India y Qatar. Ambos increíblemente ambiciosos y con músculo económico y político de sobra.
Ahmedabad, ciudad donde se concentra el proyecto indio, cuenta con el respaldo del influyente conglomerado empresarial de la familia Ambani, cuyo rol resulta clave, ya que Nita Ambani forma parte del COI desde 2016, siendo la primera mujer india en hacerlo.
Por su parte, Doha goza de la venia del Emir Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, otro miembro del COI desde hace casi dos décadas. Con la experiencia reciente del Mundial de Fútbol 2022 aún palpable, Qatar quiere seguir creciendo como epicentro deportivo mundial.
Ciudades con historia… y sombras
Ambos países han organizado eventos deportivos de gran magnitud:
- India ha sido sede de los Juegos Asiáticos en 1951 y 1982, y de los Juegos de la Commonwealth en 2010, edición que, sin embargo, quedó marcada por escándalos de corrupción y problemas logísticos.
- Qatar fue anfitrión de los Juegos Asiáticos en 2006 y volverá a organizarlos en 2030, además del ya mencionado Mundial de la FIFA 2022. No obstante, ha sido blanco de críticas internacionales por sus políticas laborales y derechos humanos.
Frente a estos antecedentes, la nueva propuesta del COI pone énfasis en un proceso evaluador minucioso, buscando que la "legitimidad social y política" pese tanto como las infraestructuras y garantías económicas.
La huella de Brisbane: elecciones bajo sospecha
Parte de este impulso reformista se origina en la elección de Brisbane como sede de los Juegos de 2032. En 2021, la ciudad australiana fue elegida sin competencia abierta y bajo un proceso especial supervisado por John Coates, miembro veterano del COI. Su cercanía con el entonces presidente, Thomas Bach, le permitió dirigir un proceso alterno y opaco que terminó imponiendo la candidatura frente a otras como Doha o Budapest.
“El hecho de que no hubiera competencia real en esa elección nos hizo cuestionar la legitimidad del sistema actual”, comentó un miembro anónimo del COI al diario The Guardian.
El malestar fue tal que incluso voces dentro del propio comité empujaron a que no se repita ese modelo. Así, la elección de Coventry al frente del COI fue vista como un paso hacia mayor democracia institucional.
Otros aspirantes en la sombra
Aunque India y Qatar lideran la carrera, la lista de aspirantes incluye otras viejas conocidas y nuevos emergentes. Según el COI, hay un "número de dos dígitos" de aspirantes potenciales:
- Turquía, que busca consolidarse como actor geopolítico.
- Alemania, con amplio historial olímpico pero dividida internamente.
- Chile e Indonesia, con propuestas latinoamericanas y asiáticas emergentes.
Sin embargo, Indonesia fue excluida en 2023 después de negarse a acoger atletas israelíes en una competición de gimnasia, acto que desató una rápida reacción del COI, que defiende la neutralidad política y no discriminación.
Los riesgos de la diplomacia olímpica
El hecho de que miembros del COI como Nita Ambani y el Emir de Qatar estén directamente involucrados en las candidaturas abre debates sobre conflictos de interés. Aunque el COI ha establecido que estos miembros no participarán en votaciones relacionadas con sus países, su influencia informal puede generar dudas.
“Necesitamos asegurar que el proceso no refleje únicamente poder económico o influencia diplomática, sino una genuina intención de generar legado y unidad”, insistió Grabar-Kitarović.
¿Una nueva era de candidaturas ciudadanas?
En los últimos años, muchos gobiernos han desistido de presentar candidaturas olímpicas tras ser rechazados por referendos ciudadanos. Ejemplos como Oslo, Boston, Roma o Hamburgo han mostrado un creciente escepticismo urbano hacia los costos y beneficios reales de albergar unos Juegos Olímpicos.
Por ello, el COI ahora también premiará la legitimidad política y social interna como uno de los criterios clave para evaluar las propuestas. Se espera que más países prioricen procesos participativos para validar sus ilusiones olímpicas.
¿Qué sigue?
Todo apunta a que durante la sesión del COI prevista para junio de 2026, se apruebe una nueva hoja de ruta oficial para la elección del anfitrión de los Juegos Olímpicos de 2036. Una vez acordado el procedimiento, comenzará oficialmente la carrera, con Ahmedabad y Doha a la cabeza.
¿Será esta nueva era realmente más transparente o veremos una reedición del favoritismo diplomático encubierto con otras formas? La historia del olimpismo está a punto de escribir otro crucial capítulo, y el mundo no le quitará los ojos de encima.
Fuente: Comité Olímpico Internacional
