Copa, controversias y coraje: una semana intensa en el fútbol europeo y mexicano
Desde semifinales en las copas nacionales hasta denuncias por acoso en la Liga MX Femenil, el fútbol vive momentos de gloria y turbulencia
La pasión del fútbol va mucho más allá de los goles y los títulos. Cada semana, cientos de historias se tejen en torno al deporte rey, desde hazañas en el terreno de juego hasta situaciones lamentables fuera de él. En esta ocasión, ponemos la lupa sobre dos contextos bien distintos pero igualmente relevantes: las fases de eliminación en las copas nacionales de Europa, y los casos recientes de acoso en la Liga MX Femenil, que ha generado debate y preocupación.
Alemania: Stuttgart avanza con contundencia en la Copa
El VfB Stuttgart, actual campeón de la Copa de Alemania (DFB-Pokal), reafirmó su dominio al vencer 3-0 al Holstein Kiel, equipo de la segunda división, en un partido sólido que definió su paso a las semifinales del torneo.
Las anotaciones llegaron de la mano de Deniz Undav (56'), Chris Führich (89') y Atakan Karazor (90’+3). El Stuttgart, que levantó su cuarta copa nacional la temporada pasada al vencer al modesto Arminia Bielefeld, sigue demostrando que su enfoque y profundidad de plantilla pueden llevarle nuevamente a la final.
Holstein Kiel, por otro lado, vivía un sueño al regresar a los cuartos de final tras varias temporadas. Su mejor campaña fue en 2020-21 cuando alcanzó las semifinales. Esta vez, el poderío del Stuttgart dejó clara la diferencia entre los niveles competitivos.
España: Athletic y Real Sociedad a paso firme rumbo al título
En el país ibérico, la Copa del Rey también encendió emociones. Athletic Club venció 2-1 al Valencia con un gol agónico de Iñaki Williams en el minuto 96. El tanto, fruto de una conexión con su hermano Nico Williams en un vertiginoso contraataque, desató la locura entre los aficionados rojiblancos.
Este será la sexta vez en siete temporadas que el Athletic alcanza las semifinales del torneo. Un equipo acostumbrado a pelear copas, ha levantado el trofeo 23 veces, siendo junto al Barcelona y el Real Madrid, uno de los clubes más tradicionales del certamen. El Athletic viene de alzar la copa en 2024 y buscará repetir la hazaña.
Simultáneamente, el Real Sociedad se impuso 3-2 al Alavés en un partido con múltiples giros en el marcador. El joven islandés Orri Óskarsson fue clave con un gol en el minuto 80, asegurando la que será su tercera semifinal consecutiva.
La Real Sociedad, que ganó la Copa del Rey en la temporada 2019-2020, sigue siendo uno de los proyectos deportivos más constantes del fútbol español, apostando por cantera y fútbol asociativo.
Harassment en la Liga MX Femenil: un problema urgente
Mientras en Europa los goles hacen soñar, en México el fútbol femenino se enfrenta a una ola de denuncias preocupante. La jugadora mexicoamericana Aaliyah Farmer, quien fue campeona con Tigres en el Apertura 2025, solicitó su salida del club tras afirmar haber sido víctima de acoso en el país, de acuerdo con declaraciones del técnico Pedro Losa.
Losa fue contundente al declarar en rueda de prensa: “Hubo una línea roja en su proceso. No se sintió segura ante el acoso que ocurrió. Nos lo hizo saber, y como club, nuestra obligación fue apoyarla.”
La futbolista, nacida en California y con orígenes mexicanos, debutó con la selección nacional en mayo de 2025 y disputó ocho encuentros internacionales. Ahora, ha firmado un contrato de tres años con las Chicago Stars de la National Women’s Soccer League en Estados Unidos.
Lejos de tratarse de un caso aislado, Farmer se une a una creciente lista de jugadoras que han abandonado la Liga MX Femenil a raíz de situaciones similares. En octubre de 2024, Lucía Yáñez decidió regresar a Los Ángeles tras su paso por Puebla, citando amenazas y ataques a su hogar. En 2023, fue el turno de Scarlett Camberos, quien salió del país tras un año de acoso cibernético constante mientras jugaba para América.
¿Qué está fallando en el fútbol femenino mexicano?
Los casos de Aaliyah, Lucía y Scarlett no sólo hablan de acoso, sino también de una ausencia sistemática de protección institucional. Durante muchos años, la Liga MX Femenil fue vista como un ejemplo de crecimiento ordenado dentro del fútbol latinoamericano. De hecho, su nacimiento en 2017 trajo consigo récords de asistencia y un auge de interés mediático y comercial.
Sin embargo, este impulso inicial parece estar siendo opacado por una falta de protocolos efectivos contra la violencia de género, y por estructuras poco preparadas para ofrecer seguridad y bienestar emocional a las jugadoras.
Según datos del colectivo Balón Cuadrado, 7 de cada 10 futbolistas en ligas femeniles mexicanas ha experimentado algún tipo de acoso, ya sea virtual, en partidos o de parte de ciertos sectores de la afición.
Esto refleja un entorno hostil, a pesar de que muchas instituciones invierten millones para profesionalizar su área deportiva. Más allá de lo deportivo, no puede hablarse de un ambiente profesional si las jugadoras temen salir a la calle o recibir amenazas por redes sociales.
Voces que rompen el silencio
“Quiero alzar la voz. Todos los días hay mujeres, jugadoras o no, que viven esto tanto en redes sociales como en otros espacios de la sociedad. Ninguna debería sentirse intimidada o acosada”, expresó Pedro Losa, entrenador del Tigres femenino.
Este tipo de declaraciones van más allá de lo protocolario. Son una invitación a crear nuevos marcos legales y deportivos para proteger a las mujeres en el fútbol, y a fomentar una cultura de respeto dentro y fuera de la cancha.
Del lado de los organismos, la Federación Mexicana de Fútbol aún no ha emitido un posicionamiento firme ni ha propuesto políticas concretas frente a estas denuncias. El silencio institucional también es una forma de complicidad.
Contrastes y lecciones del fútbol global
Mientras que en Europa, las copas locales siguen emocionando con finales de película como el gol de Iñaki Williams en el último suspiro, América Latina muestra que el fútbol no puede solo vivir de emociones, sino también debe garantizar espacios libres de violencia para quienes lo practican.
El contraste entre la gloria deportiva y la vulnerabilidad social de sus actores es, quizás, uno de los mayores dilemas que enfrenta el fútbol moderno. A los fanáticos puede sorprenderles ver a estrellas salir de clubes exitosos por temas extradeportivos, pero es una realidad que ya no puede maquillarse con conferencias o comunicados vagos.
Clubes, federaciones y ligas deben entender que ya no basta con invertir en canchas o salarios: invertir en seguridad, salud mental y políticas contra el acoso es la nueva frontera del profesionalismo.
En un momento en el que el fútbol goza de audiencias globales sin precedentes y se convierte en máquina de contenido y negocio, su lado humano no debe quedar relegado. La igualdad, el respeto y la justicia son también condiciones para el espectáculo.
