Movimientos clave en la NFL: Los coordinadores toman el escenario
Steelers, Cardinals y Titans renuevan sus estrategias con fichajes tácticos de alto calibre
La temporada baja de la NFL ha traído consigo una avalancha de cambios estratégicos en los cuerpos técnicos de diversos equipos. Tres franquicias con historias intensas y exigencias elevadas—los Pittsburgh Steelers, los Arizona Cardinals y los Tennessee Titans—han renovado a fondo sus equipos de coaches, apostando por rostros conocidos, alianzas antiguas y técnicos con un recorrido curioso, a veces contradictorio, por la liga.
Steelers: Vuelta al pasado para mirar al futuro
Mike McCarthy, flamante coach de los Pittsburgh Steelers, ha tomado decisiones firmes y cargadas de historia para montar su cuerpo de trabajo. El fichaje de Brian Angelichio como coordinador ofensivo es prueba de ello. Angelichio viene de trabajar con los Minnesota Vikings como entrenador de tight ends y coordinador del juego de pase, pero su conexión con McCarthy se remonta a su periodo conjunto en los Green Bay Packers entre 2016 y 2018.
Angelichio no es un novato en la liga. Su experiencia incluye pasos por Carolina, Cleveland, Washington y Tampa Bay, lo que le otorga una perspectiva amplia del juego moderno ofensivo, especialmente en el uso versátil de las alas cerradas y rutas de pase intermedias.
Danny Crossman también se suma a los Steelers como coordinador de equipos especiales. Su currículum incluye roles similares en Carolina, Detroit, Buffalo y Miami. Crossman es un técnico que valora la consistencia y la disciplina en la tercera fase del juego, crucial para equipos que buscan transformarse desde las bases.
Pero McCarthy no termina allí. Recurre nuevamente a uno de sus hombres de confianza: Joe Whitt Jr., a quien conoció en Dallas (2021-2023). Whitt fue el coordinador defensivo de los Washington Commanders y ahora será asistente del entrenador en jefe y encargado del perímetro defensivo. Esto fortalece el proyecto defensivo con una visión moderna de cobertura y presión al quarterback.
Una adición destacada para el cuerpo técnico es la de Domata Peko. El veterano exliniero defensivo, que pasó 15 temporadas en la NFL, será ahora el entrenador de la línea defensiva, tras comenzar su transición como asistente defensivo también bajo el ala de McCarthy en Dallas.
Cardinals: La apuesta ofensiva de Mike LaFleur
En el desierto de Arizona, el nuevo head coach Mike LaFleur está marcando el inicio de una era basada en una agresiva ofensiva aérea. Su primer gran movimiento ha sido la contratación de Nathaniel Hackett como coordinador ofensivo. El vínculo entre ambos no solamente es profesional, sino también familiar, ya que Hackett fue coordinador ofensivo en los Green Bay Packers cuando Matt LaFleur, hermano de Mike, era el head coach.
Durante su estancia en Green Bay (2019-2021), Hackett ayudó a llevar a Aaron Rodgers a uno de sus mejores momentos: conquistó dos MVP consecutivos (2020 y 2021). Esta credencial, por más empañada que quede por su pobre paso como head coach en Denver (récord de 4-11 en 2022), le da un peso importante en cualquier sala de reuniones ofensiva.
Hackett había sido contratado brevemente por los Miami Dolphins como entrenador de quarterbacks, pero ante la oportunidad de un papel protagónico, no dudó en cambiar de rumbo hacia Arizona.
Los Cardinals están armando una ofensiva liderada por LaFleur como principal play-caller, dejando claro que creen en un enfoque integrado y coordinado entre el diseño del plan de juego y su ejecución desde la banda. Hackett, por su parte, aportará una visión estratégica amplia, sumada a su experiencia en lugares como Jacksonville, Buffalo y los Jets.
Titans: La experiencia defensiva de Gus Bradley regresa al sur
En Nashville, los Tennessee Titans están en plena reinvención después de dos campañas desastrosas con marca de 3-14. Ahora bajo el mando de Robert Saleh, el equipo se enfoca particularmente en revitalizar su defensa, jugando sus cartas con una figura de peso: Gus Bradley.
Bradley asume el cargo de coordinador defensivo, trayendo una vasta experiencia que incluye su paso como head coach de los Jacksonville Jaguars (2013–2016) y múltiples etapas como coordinador defensivo en Seahawks, Chargers, Raiders y recientemente los Indianapolis Colts.
Su relación con Saleh es profunda y data desde su tiempo en Seattle, donde trabajaron juntos entre 2011 y 2012. Más tarde, Saleh también fue parte del staff de Bradley en Jacksonville. Esta confianza mutua permitirá una colaboración fluida en estrategias defensivas que buscan maximizar la presión, adaptabilidad de formaciones y el uso del personal híbrido.
Saleh ya mostró con los San Francisco 49ers su capacidad para mantener la competitividad incluso ante bajas importantes como las de Nick Bosa o Fred Warner, y la llegada de Bradley parece consolidar una filosofía común de intensidad defensiva y claridad táctica.
Una tendencia de reencuentros y confianza
Lo que une estos movimientos es una tendencia a los reencuentros tácticos. Los head coaches apuestan por nombres que conocen, con quienes trabajaron en temporadas pasadas y que comparten visión de juego y gestión humana. McCarthy confía en Angelichio y Whitt Jr. LaFleur en Hackett. Saleh en Bradley. Estos fichajes no son azarosos: son parte de un “coaching tree” que sigue generando ramas dentro de la liga.
En una liga donde las presiones son instantáneas y las temporadas cortas, contar con técnicos confiables permite a los entrenadores en jefe acelerar la implementación de planes de juego y cultura organizacional. Un body técnico alineado puede marcar la diferencia entre una reconstrucción ordenada o un fracaso rotundo.
¿Funcionarán estas nuevas apuestas?
Esa es, ya lo sabemos, una de las incógnitas que solo se responde en el emparrillado. Pero en papel, estos fichajes tienen lógica y fundamento. Los Steelers suman solidez defensiva y creatividad ofensiva; los Cardinals apuestan por una revolución ofensiva con ADN Packer; y los Titans se blindan con una dupla defensiva de alto nivel con experiencia consolidada.
La temporada 2024 tendrá estos laboratorios tácticos en la mira. Porque, al final, una buena idea necesita un buen ejecutor. Y al parecer, estos equipos están colocando las piezas para que el tablero comience a moverse en la dirección adecuada.
