Super Bowl 60: Cuando la Publicidad es la Verdadera Estrella del Juego

Desde celebridades y nostalgia hasta inteligencia artificial y salud, los anuncios del Super Bowl reflejan el estado anímico y tecnológico de la cultura actual

El Super Bowl no solo es un evento deportivo: es un espectáculo cultural que convierte los anuncios publicitarios en una forma de arte, una vitrina para las tendencias tecnológicas y un reflejo de las preocupaciones (y evasiones) de la sociedad estadounidense. En la edición número 60 del gran juego —el más visto de los EE. UU.—, millones de espectadores no solo sintonizan para ver a los New England Patriots enfrentarse a los Seattle Seahawks, sino también para disfrutar de los comerciales más caros, extravagantes y esperados del año.

Una competencia multimillonaria fuera del campo

En 2025, un récord de 127.7 millones de estadounidenses vieron el Super Bowl a través de plataformas televisivas y de streaming, lo que hace del evento una mina de oro publicitaria. NBC vendió todo su espacio publicitario desde septiembre, con precios que alcanzaron los 10 millones de dólares por 30 segundos en los casos más codiciados, según Peter Lazarus, vicepresidente ejecutivo de publicidad de NBCUniversal.

Este altísimo costo no detuvo a las marcas: el Super Bowl sigue siendo una de las pocas instancias que reúne audiencias masivas en un panorama mediático actualmente fragmentado. Este año, aproximadamente el 70% de los anunciantes del Super Bowl también invirtieron en espacios durante los Juegos Olímpicos, creando lo que NBCUniversal llama un “febrero legendario”.

Celebridades a montones: la fórmula infalible

Entre las tácticas más repetidas —y efectivas— está el uso de famosos. Este año, los anuncios tienen de todo: desde George Clooney en un comercial de Grubhub comiendo sin preocuparse por los cargos ocultos, hasta Kendall Jenner para Fanatics Sportsbook riéndose del famoso “Kardashian Kurse”.

Michelob Ultra presenta una escena en las montañas con Kurt Russell entrenando a Lewis Pullman bajo la atenta mirada de la medallista olímpica Chloe Kim y el jugador de hockey T.J. Oshie. Uber Eats, por su parte, repite con Matthew McConaughey, ahora acompañado por Bradley Cooper y Parker Posey, jugando con la teoría de que el fútbol americano es una invención para que la gente pida comida durante el medio tiempo.

La nostalgia vende: Jurassic Park, Budweiser y los osos polares

La nostalgia también tiene su lugar. Xfinity reúne a Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum en una parodia de “Jurassic Park”, con un técnico de Xfinity restaurando la energía en la isla antes del desastre. Una oda al pasado pero con un guiño hacia el futuro tecnológico de la marca.

Y si de nostalgia se trata, Budweiser juega fuerte con una historia enternecedora de un potro de Clydesdale que crece junto a un águila calva al ritmo de “Free Bird” de Lynyrd Skynyrd, celebrando sus 150 años de historia. Por otro lado, Pepsi revive la guerra de las colas al mostrar osos polares —sí, los íconos de Coca-Cola— eligiendo Pepsi Zero Sugar en una prueba a ciegas, culminando con un divertido momento en la “kiss cam”.

La revolución de la Inteligencia Artificial

En 2024, la IA ha dejado de ser algo lejano para convertirse en protagonista de muchos comerciales. Oakley Meta presenta gafas con IA que permiten grabar y responder preguntas con un toque, mientras Wix lanza una campaña sobre su software de diseño web impulsado por IA llamado Harmony.

Incluso las bebidas se suman. Svedka Vodka lanzó un anuncio producido por Silverside AI, presentando a su robot convocado FemBot acompañado por un BroBot. “Reimaginamos al robot mediante IA”, explicó Sara Saunders, directora de marketing de Sazerac, empresa que adquirió la marca en 2025. “Nos tomó meses reconstruirla, darle carácter y una chispa humana.”

La empresa de IA más conocida del mundo, OpenAI, también lanzó su primer anuncio para el Super Bowl, aunque decidieron mantener los detalles en secreto hasta el día del juego.

El Super Bowl más saludable que nunca

Este año ha sido apodado por algunos expertos como el Super Bowl de los GLP-1, por la cantidad de anuncios dedicados a medicamentos para bajar de peso y servicios de salud.

  • Novartis promocionó un examen de sangre para el cáncer de próstata con el eslogan “Relaja tu tight end”, con referencias cómicas al fútbol.
  • Boehringer Ingelheim recurrió a Octavia Spencer y Sofía Vergara para animar el chequeo de la salud renal.
  • Liquid I.V. apostó por la hidratación.
  • Ro apareció con Serena Williams promoviendo medicamentos como Wegovy u Ozempic.
  • Hims & Hers presentó un comercial controversial donde dicen que su servicio democratiza un acceso a medicación antes disponible solo para los ricos.

Tim Calkins, profesor clínico de marketing en Northwestern, explicó: “Rara vez vemos a farmacéuticas dominando la publicidad del Super Bowl, pero este año están en todas partes.”

El humor como receta frente al caos global

Con un contexto global lleno de tensiones geopolíticas e inseguridad en fronteras, las marcas evitan los mensajes duros. Según Charles Taylor, profesor de marketing en Villanova, “La mayoría de las marcas buscan ofrecer un escape a los consumidores. El Super Bowl es una fiesta pop cargada de tono festivo y pocas —si acaso alguna— marcas tocarán temas divisivos.”

Sorpresas para el día del partido

Aunque muchos anuncios se liberan días antes del juego para maximizar el efecto viral, algunas marcas apuestan por la sorpresa. Por ejemplo:

  • Ben Affleck regresa con un spot de Dunkin’, acompañado por Jennifer Aniston, Matt LeBlanc y Jason Alexander.
  • Cadillac prepara el debut de su nuevo coche de Fórmula 1 en un comercial exclusivo.
  • Poppi, refresco propiedad de Pepsi, presentará a Charli XCX y Rachel Sennott.

En contraste, 2024 marca una reducción visible de marcas automotrices en la alineación publicitaria del Super Bowl, quizás reflejando cambios en el mercado o los retos económicos del sector.

Una narrativa más grande que el partido

Los anuncios del Super Bowl ya no son simples comerciales: son mini narrativas, experimentos culturales y reflejos emocionales que definen la cultura popular. Así, mientras el balón rueda en el campo, fuera de él —en decenas de pantallas— se libra una guerra creativa tan feroz como cualquier jugada de touchdown. Y en esta batalla, el entretenimiento está asegurado.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press