Hall of Fame 2026: Brees y Fitzgerald entran como leyendas, pero la gran ausencia de Belichick marca la polémica

La clase del Salón de la Fama 2026 está llena de talento, pero la exclusión de Bill Belichick deja una sombra sobre el proceso de votación de la NFL

Una generación dorada inmortalizada... pero no completa

El Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional ha revelado a sus nuevos inmortales para la clase de 2026, con nombres que evocan respeto, nostalgia y gloria en la mente de cualquier fanático de la NFL. Drew Brees y Larry Fitzgerald, dos íconos que definieron una era, lideran esta ceremonial camada. Sin embargo, la noticia más impactante no es quiénes entraron, sino quién fue dejado fuera. Y es que Bill Belichick, el estratega más laureado en la historia del fútbol americano con seis títulos de Super Bowl como entrenador en jefe, no fue incluido, desatando una ola de críticas contra el jurado de votantes y el proceso en sí. ¿Es solo una omisión técnica o estamos ante un intento velado de castigo a su legado?

Drew Brees y Larry Fitzgerald: leyendas sin discusión

Drew Brees, mariscal de campo que redefinió a los New Orleans Saints y transformó la esperanza de toda una ciudad post-Katrina, fue elegido en su primer año de elegibilidad. Acumuló 80,358 yardas aéreas y 571 pases de touchdown, siendo segundo en ambas categorías solo por detrás de Tom Brady. Su momento cumbre llegó en la temporada 2009 cuando llevó a Nueva Orleans a su único título de Super Bowl y fue nombrado MVP del partido. Larry Fitzgerald, eterno receptor de los Arizona Cardinals, también fue elegido en su primer intento. Con 1,432 recepciones y 17,492 yardas recibió durante su carrera, figura solo detrás de Jerry Rice. Lo que hizo en los playoffs de 2008 fue de otro mundo: 546 yardas y siete anotaciones, una de ellas de 64 yardas para adelantar a Arizona en el Super Bowl XLIII, aunque finalmente Pittsburgh remontó. Ambos jugadores fueron amados no solo por su talento sino por su liderazgo y profesionalismo incuestionable.

Roger Craig: justicia histórica tras 28 años de espera

Quizás el momento más emotivo del anuncio fue la inclusión de Roger Craig, quien era elegible desde hace 28 años. El corredor de los 49ers, recordado por ser el primer jugador en la historia de la NFL en lograr 1,000 yardas por tierra y 1,000 por aire en una misma temporada (1985), finalmente obtiene el reconocimiento que muchos consideran merecido desde hace décadas. Craig fue esencial para las victorias de San Francisco en las temporadas 1984, 1988 y 1989. Su contribución total en yardas durante esos Super Bowls lo coloca en el podio histórico, solo detrás de monstruos como Jerry Rice y Franco Harris.

Luke Kuechly y Adam Vinatieri: impacto en ambos lados del balón

Luke Kuechly, linebacker de los Carolina Panthers, se convirtió rápidamente en una fuerza dominante desde su debut en 2012. En sólo ocho temporadas acumuló más de 1,000 tacleos, liderando en intercepciones, balones recuperados y pases defendidos entre linebackers. En el caso de Adam Vinatieri, es uno de los pocos pateadores en ser incluidos en el Salón. Fue clave en la dinastía de los Patriots, anotando los goles de campo ganadores en dos Super Bowls, incluido el icónico gol de 48 yardas contra los Rams en 2001, y tiene el récord de puntos (2,673) y goles de campo (599) en la NFL. También lidera en puntos en postemporada (238).

La gran controversia: ¿Cómo se queda Bill Belichick fuera?

La ausencia más llamativa, y sin duda vergonzosa, es la de Bill Belichick. El entrenador con más títulos en la historia de la NFL (6 como HC), más victorias totales (333 entre temporada regular y playoffs), y arquitecto de una de las dinastías más grandes que ha visto el deporte. Al menos 11 de los 50 votantes decidieron no darle su voto. Esto bastó para dejarlo fuera, ya que el proceso requiere que un candidato esté entre los tres más votados o tenga al menos el 80% del respaldo. No solo Belichick fue ignorado. También Robert Kraft, el dueño de los Patriots que contrató a Belichick y moldeó la dinastía junto a él, quedó afuera. Ambos formaban parte del comité especial de “veteranos, coaches y contribuyentes”. De los cinco finalistas de ese grupo, solo Roger Craig fue elegido.

¿Una represalia no declarada?

No hay una razón oficial para la exclusión de Belichick, pero las especulaciones no tardaron en llegar. Algunos creen que se debe aún al llamado Spygate o Deflategate, controversias que marcaron parte del dominio de los Patriots. Otros sugieren que se trata más de una guerra de egos dentro del comité de votación, quienes exigen, de manera informal, una especie de “penitencia” para figuras tan dominantes. Un castigo tácito para dejar claro que nadie está por encima del proceso. La ironía, por supuesto, es que este mismo proceso está en entredicho. Personalidades del deporte, exjugadores y periodistas han calificado la exclusión de Belichick como “una burla”, “una vendetta” o “una mancha al legado del Salón”.

¿Nueva tendencia? El Salón de la Fama se vuelve más exclusivo

Esta es la segunda clase consecutiva con menos de siete elegidos. En la mayoría de los años anteriores (12 para ser exactos), al menos siete nombres recibían el máximo honor. Sin embargo, las nuevas reglas, orientadas a hacer el proceso más riguroso, han reducido los elegidos. En 2025 fueron solo cuatro. Los votantes ahora reducen los finalistas de 15 a 10, luego 7, y finalmente eligen solo cinco. Solo el Top 3 y aquellos que superen 80% acceden. ¿Resultado? Más competitividad, sí. ¿Justicia? Eso es más debatible.

Finalistas que se quedan a las puertas

Entre los otros candidatos que llegaron a los últimos siete del grupo moderno y no fueron elegidos están:
  • Willie Anderson (línea ofensiva)
  • Marshal Yanda (línea ofensiva)
  • Terrell Suggs (edge rusher)
Estos nombres serán considerados de nuevo en 2027 de forma automática.

Más allá de estadísticas: ¿qué significa ser Salón de la Fama?

Los casos de Belichick y Craig muestran que este honor no siempre depende de récords fríos. Craig entra por insistencia e historia. Belichick es excluido a pesar de ser el más grande en su rol. Esto deja una gran pregunta en el aire para próximos procesos de votación: ¿Debe el Salón de la Fama ser solo una bóveda de números o también de política y moral? En una liga donde las leyendas están formadas tanto por sus jugadas como por sus polémicas, quizás sea hora de redefinir qué criterios son más importantes. Porque si Belichick no entra en su primer intento, ¿quién sí lo merece sin objeciones?

Lo que viene: rumbo al Salón de la Fama 2027

Con una nueva hornada de jugadores elegibles para el próximo año —incluyendo nombres como Philip Rivers, Frank Gore y Maurkice Pouncey— y con Belichick ahora como el “elefante en la sala”, la clase de 2027 promete ser aún más disputada. ¿Reparará el comité su aparente error y finalmente abrirá sus puertas a Belichick? ¿O continuará esta política no escrita de espera y castigo moral encubierto? La polémica está servida, y los fanáticos seguirán atentos. Porque al final, el Salón de la Fama no solo premia la excelencia deportiva, sino que también refleja las tensiones, valores y contradicciones del mismo NFL que tantos millones celebran cada domingo.
Este artículo fue redactado con información de Associated Press