Josh McDaniels: De promesa fallida como head coach a genio ofensivo rumbo al Super Bowl 60
Una mirada crítica al renacimiento de Josh McDaniels como coordinador ofensivo en New England y por qué, a pesar de sus fracasos al mando, sigue siendo una figura indispensable en la NFL
Un regreso esperado… ¿en el rol correcto?
Cuando se menciona el nombre de Josh McDaniels en círculos de la NFL, lo primero que divisamos es una dicotomía fascinante: como coordinador ofensivo es brillante, impredecible y decisivo. Como head coach, su historial parece una serie de oportunidades desperdiciadas y salidas abruptas. Sin embargo, el Super Bowl 60 nos encuentra nuevamente con McDaniels en su hábitat natural: diseñando jugadas maestras para un mariscal joven que promete hacer historia.
El perfil del genio ofensivo
Desde que ingresó a la NFL en 2001 como ayudante en los New England Patriots, McDaniels ha formado parte de diez equipos que han llegado al Super Bowl. Esto no es coincidencia ni suerte. El cerebro detrás de algunas de las ofensivas más temidas de las últimas décadas —como la protagonizada por Tom Brady y Randy Moss en 2007— ha demostrado tener un ojo clínico para identificar debilidades defensivas y explotarlas sin piedad.
En 15 temporadas como coordinador ofensivo, sus unidades terminaron 13 veces en el top 10 en puntos anotados, y cuatro veces en el top 2. Estos números lo sitúan entre los estrategas más efectivos en la historia reciente del deporte.
Una segunda (y tercera) oportunidad fallida
Todo ese éxito no se ha traducido al momento de tomar el control total de un equipo. Cuando fue nombrado head coach de los Denver Broncos en 2009, muchos esperaban una dinastía emergente. Comenzó fuerte: 6-0 y una victoria sobre su antiguo mentor, Bill Belichick. Pero la magia se disipó rápidamente. McDaniels terminó esa temporada 8-8 y fue despedido el año siguiente tras acumular un decepcionante récord total de 11-17.
Las cosas no fueron mejores en su segundo intento con los Las Vegas Raiders en 2022. Pese a contar con talento como Derek Carr y Davante Adams, su era finalizó antes de completar dos temporadas, con una marca de 9-16. Los reportes apuntaban a desconexiones con jugadores, estilos de liderazgo rígidos y decisiones cuestionables bajo presión.
La reinvención espiritual y profesional
Tras su despido en 2023, McDaniels hizo lo que debería hacer cualquier líder en un punto de quiebre: buscar aprendizaje. Durante 2024, visitó instalaciones de equipos como los Kansas City Chiefs, Buffalo Bills y Houston Texans —pasando tiempo con Andy Reid, Sean McDermott y DeMeco Ryans, respectivamente. También visitó universidades como Ohio State, Alabama y USC, estudiando esquemas ofensivos y formas modernas de gestión de equipos.
"Aprendí que hay múltiples formas de hacer las cosas", comentó McDaniels. "La NFL a veces es muy hermética y no te da muchas oportunidades de ver cómo trabaja alguien más. Esta fue mi oportunidad para convertirme en mejor coach."
Un talento precoz bajo su tutela: Drake Maye
Este enfoque renovado ha dado frutos. En su regreso a New England, McDaniels ha sido mentor del mariscal de segundo año Drake Maye. Bajo su guía, Maye se ha transformado en finalista para el Novato del Año y ha llevado a los Patriots a un inesperado viaje al Super Bowl.
Maye no escatima elogios: "Josh es excelente preparándome para las distintas situaciones del partido. Me explica el porqué de cada jugada. Es uno de los mejores en su campo y estoy agradecido por aprender de él todos los días".
El regreso a los escenarios grandes
El Super Bowl 60, donde los Patriots enfrentarán a los Seattle Seahawks, es otro capítulo donde McDaniels puede consolidar su legado como uno de los mejores cerebros ofensivos. Enfrentar a una defensiva como la de Seattle, que incluye talentos jóvenes como Nick Emmanwori —quien confirmó que estará sano para el juego pese a una torcedura de tobillo—, será un reto de alto calibre.
Sin embargo, es un tipo de desafío por el que McDaniels vive y respira. Y cuando su trabajo se traduce en jugadas impresionantes durante partidos decisivos, su valor se hace más evidente que nunca.
¿Volverá como head coach? La gran incógnita
McDaniels ha dicho que ahora vive "día a día" y que no piensa en otra oportunidad como entrenador principal. Pero la presión mediática y de los propios dueños podrían volver a poner su nombre en la lista de candidatos en futuras vacantes.
Y si bien sus antecedentes no son particularmente alentadores, algunos podrían argumentar que una tercera oportunidad, con una visión más madura, podría ser diferente. Después de todo, la historia de la NFL está llena de redenciones: Bill Belichick fue despedido por los Cleveland Browns antes de reescribir la historia con los Patriots.
El eterno '¿y si...?'
Si Josh McDaniels nunca vuelve a ser head coach, su figura aún permanecerá como una de las más relevantes del siglo XXI dentro de las trincheras técnicas de la NFL. Su comprensión del juego, su adaptabilidad —ahora más refinada— y su capacidad para sacar lo mejor de sus mariscales hacen que su valor sea indiscutible.
Este Super Bowl es tanto una oportunidad de título para los Patriots como una suerte de redención silenciosa para McDaniels. No desde la pomposidad del cargo principal, sino desde la trinchera donde más productivo ha sido: la de liderar la ofensiva como cerebro anónimo pero indispensable.
“Estar aquí de vuelta es donde siento que pertenezco”, dijo. Tal vez la liga también lo reconozca pronto.