Toyota y su carrera hacia la movilidad del futuro entre desafíos financieros y liderazgos renovados

El gigante automovilístico japonés enfrenta caídas en beneficios, presión por transformarse en empresa de movilidad y una nueva era bajo su próximo CEO, Kenta Kon

Toyota Motor Corporation, la joya industrial de Japón y uno de los fabricantes de automóviles más grandes del mundo, atraviesa uno de sus momentos más trascendentales: una reestructuración interna, una marcada caída en su rentabilidad y un cambio de liderazgo que marca el inicio de una nueva etapa.

Una caída de beneficios que sacude al gigante

En su reporte financiero más reciente, correspondiente al trimestre octubre-diciembre, Toyota informó una caída del 43% en su beneficio operativo, registrando 1.25 billones de yenes (8 mil millones de dólares), una disminución significativa frente a los 2.19 billones de yenes del año anterior.

Si se amplía la perspectiva a los nueve meses de su año fiscal (abril-diciembre), el escenario sigue siendo preocupante: una ganancia acumulada de 3.03 billones de yenes (19 mil millones de dólares), lo que supone una caída del 26%, a pesar de que las ventas crecieron casi un 7%, alcanzando los 38 billones de yenes (242 mil millones de dólares).

¿Qué está pasando con Toyota? Parte de la respuesta está en su entorno operativo. Los elevados costos de materias primas y el efecto acumulado de las políticas tarifarias de Estados Unidos desde la era Trump siguen pasando factura. La propia Toyota reconoció que en el periodo previo, las tarifas eliminaron 1.45 billones de yenes (9,2 mil millones de dólares) de su ganancia operativa.

Kenta Kon: el nuevo rostro de Toyota

En medio de estos retos, Toyota ha anunciado un cambio vital: Kenta Kon asumirá como CEO y presidente a partir de abril de 2026, en sustitución de Koji Sato, quien permanecerá como vicepresidente y continuará ejerciendo roles estratégicos en entidades clave como la Japan Automobile Manufacturers Association (JAMA) y la Federación Empresarial de Japón (Keidanren).

La elección de Kon no es casualidad. Es un directivo de carrera que ha pasado por múltiples áreas, incluidas aquellas relacionadas con la conducción autónoma y la transformación tecnológica. Su nombramiento busca acelerar el impulso interno hacia una visión más ágil y competitiva.

“Esta decisión expresa nuestra determinación de avanzar hacia el cambio con todas nuestras fuerzas”, declaró Koji Sato al anunciar su salida.

El legado de Akio Toyoda y una cultura empresarial en evolución

La sombra del apellido Toyoda —descendiente del fundador y presidente actual del consejo— sigue siendo determinante. Kenta Kon es considerado una figura de confianza de Akio Toyoda, y una de las razones de su ascenso es su capacidad para confrontar lo que el propio Toyoda llama “resistencia cultural al cambio”.

Kon afirmó que uno de los principales desafíos de la compañía es la excesiva rigidez interna. A pesar de estar compuesta por equipos altamente responsables, Toyota mantiene estructuras que frenan la agilidad necesaria para adaptarse a un mercado en revolución hacia la movilidad eléctrica, la automatización total y las asociaciones tecnológicas.

La ambición: de fabricante de vehículos a empresa de movilidad

Durante la última década, el sector automovilístico ha dejado de ser solo una industria de transporte para convertirse en una plataforma de soluciones integrales de movilidad. Toyota, consciente de esta realidad, ha comenzado a visualizarse como mucho más que un fabricante de autos.

En un comunicado reciente, la compañía afirmó:

“Para que Toyota continúe avanzando en su transformación hacia una empresa de movilidad, es necesario no solo fortalecer la colaboración dentro del sector, sino expandir las asociaciones más allá de la industria.”

Esto implica alianzas con empresas de software, inteligencia artificial, logística, e incluso salud y urbanismo. Desde su apuesta por Woven City —una ciudad piloto donde probarán tecnologías ultraavanzadas— hasta sus vehículos autónomos e híbridos, Toyota está intentando romper el molde.

Los números no mienten: liderazgo amenazado por rivales eléctricos

A pesar de haber liderado cómodamente el mercado durante décadas, Toyota ahora se enfrenta a una competencia feroz. La llegada de fabricantes como Tesla, BYD (China), y una expansión imparable de empresas estadounidense-europeas en el campo de los vehículos eléctricos (EVs) pone presión.

  • Ventas EV en el mundo 2023: Tesla: 1.8 millones — BYD: 3 millones (sumando híbridos enchufables) — Toyota: apenas 104,000 unidades 100% eléctricas.
  • Participación de mercado global en EVs: Tesla lidera con el 21%, BYD le sigue con 18%, y Toyota apenas alcanza un 1.2%.

Toyota, que fue pionera con el sistema híbrido del Prius en 1997, llega tarde a la fiesta del 100% eléctrico. Recién ha comenzado a ampliar su línea bZ (beyond zero), compitiendo en un mercado donde los consumidores han demostrado preferencia por tecnologías limpias y eficaces.

¿Por qué Toyota tardó tanto en electrificarse?

Una de las críticas recurrentes hacia Toyota es su actitud prudente —algunos dirían conservadora— respecto a los EVs. Mientras sus rivales apostaban por tecnologías BEV (vehículos totalmente eléctricos), Toyota se mantenía firme en una estrategia multi-tecnológica: híbridos, híbridos enchufables, autos a hidrógeno y EVs.

Esta aproximación permitía adaptación flexible, pero también provocaba la dispersión de recursos.

“Los EVs no son la única solución, sobre todo en mercados donde la infraestructura no está lista”, había argumentado Akio Toyoda en varias ocasiones.

Ahora, mercados como Europa y California han trazado rutas para prohibir vehículos de combustión en 2035. El reloj corre y Toyota lo sabe. Bajo Kon, el discurso ha empezado a tornarse más pragmático: el futuro es eléctrico, con o sin reservas.

Nuevas inversiones, viejas resistencias

Toyota ha invertido más de 13 mil millones de dólares en desarrollo de baterías y fábricas para EVs en tres continentes. La gigafábrica de Carolina del Norte (EE.UU.) y la empresa filial Prime Planet Energy están diseñadas para competir con gigantes como CATL, LG y Panasonic.

Aun así, analistas afirman que Toyota debe acelerar aún más. Según BloombergNEF, para 2030, el 60% de las ventas globales serán EVs. En ese mismo año, si Toyota no tiene una participación del 10% en ese segmento, podría perder su estatus de líder global.

Lecciones del pasado y visión del futuro

Entre error y acierto, Toyota sigue configurando su legado. Desde la mítica calidad del Corolla y la confiabilidad de los SUVs RAV4 y Land Cruiser, hasta apuestas audaces como el Mirai (auto a hidrógeno), la firma ha demostrado resiliencia.

Hoy enfrenta un desafío distinto: el tiempo apremia, el mercado evoluciona y los consumidores quieren sostenibilidad sin compromiso. Bajo Kon, uno de los primeros cambios será hacer que los procesos de toma de decisiones sean más dinámicos y menos jerárquicos, según han filtrado fuentes internas.

¿Será suficiente para que Toyota recupere terreno y se corone como el referente de la nueva movilidad?

El escenario está listo y la línea de salida está marcada. Ahora, solo queda ver cómo responde el gigante japonés en esta veloz carrera hacia el futuro.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press