Mercados de predicción en la encrucijada: el choque entre la CFTC y los estados sobre Kalshi, Polymarket y el futuro de las apuestas deportivas
Cómo la intervención del presidente de la CFTC y la lógica federal de los derivados podrían redefinir quién regula el riesgo, las apuestas y la información en EE. UU.
Los mercados de predicción —plataformas que permiten comprar y vender contratos basados en la probabilidad de que ocurra un suceso— se han convertido en uno de los debates regulatorios más candentes en Estados Unidos. Lo que comenzó como experimentos académicos y plataformas informales ha evolucionado hacia empresas con volúmenes de operación equivalentes a mercados financieros y, en algunos casos, con un enfoque predominante en apuestas deportivas. La intervención reciente del presidente de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) en una disputa legal entre operadores como Kalshi y Polymarket y autoridades estatales plantea preguntas complejas sobre jurisdicción, definición de mercancías y futuros, principios federales frente a prerrogativas estatales, y el papel del Estado en la protección frente al juego y la integridad de los mercados.
¿Qué son exactamente los mercados de predicción?
En términos sencillos, un mercado de predicción ofrece contratos cuyo valor depende del resultado de un evento futuro. Estos contratos suelen cotizar entre un centavo y 99 centavos; ese precio funciona como una estimación colectiva de la probabilidad de que ocurra un suceso. Por ejemplo, si un contrato que paga $1 si un equipo gana cotiza a $0.40, el mercado está indicando una probabilidad implícita del 40%.
Las aplicaciones son múltiples: desde previsiones meteorológicas y movimientos de precios de materias primas hasta resultados electorales y el ganador de un campeonato deportivo. En algunos casos, como el de Kalshi y Polymarket, una parte sustancial —según las empresas, alrededor del 50% hasta el 90%— del volumen de intercambio se asocia a eventos deportivos.
La disputa: estados contra plataformas
Varios estados han demandado o emitido acciones de cumplimiento contra plataformas de predicción alegando que, en el fondo, operan como salas de juego o casas de apuestas no autorizadas. Nevada, centro neurálgico del juego regulado en Estados Unidos, fue uno de los estados que tomó medidas contundentes: la Nevada Gaming Control Board (NGCB) demandó y obtuvo una orden temporal que prohibía a Kalshi operar en ese estado. La preocupación estatal es doble:
- La protección de los consumidores y la integridad del mercado del juego local, regulado estrictamente por licencias y por requisitos de edad mínimos (21+ en la mayoría de los casos).
- Eludir las leyes estatales para ofrecer apuestas allí donde la legislación lo prohíbe o regula de manera diferente.
La contraparte federal: la CFTC y su intervención
La CFTC, tradicional regulador de futuros y derivados —mercados de energía, agrícolas, metales, etc.— ha supervisado, en los últimos años, también productos financieros novedosos como ciertos contratos sobre criptomonedas y mercados de predicción cuando éstos tienen la estructura de futuros o swaps. Con alrededor de 700 empleados frente a los aproximadamente 5,000 de la SEC, la CFTC es una agencia significativa aunque más pequeña que otros reguladores federales.
Michael Selig, recientemente nombrado presidente de la CFTC, decidió presentar un escrito de “amicus curiae” en la apelación de Kalshi ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, revirtiendo así su posición anterior ante senadores donde mostraba cautela sobre intervenir en el litigio. En un artículo de opinión en The Wall Street Journal Selig defendió que “la CFTC no permanecerá impasible mientras gobiernos estatales excesivamente zelosos socavan la jurisdicción exclusiva de la agencia sobre estos mercados” (The Wall Street Journal).
La postura de la CFTC es, en esencia, que muchos mercados de predicción funcionan como contratos de futuros: instrumentos para transferir y gestionar riesgo, permitiendo a participantes cubrirse frente a eventualidades (por ejemplo, variaciones climáticas o riesgos económicos) y que, por tanto, entran en la esfera regulatoria federal donde la CFTC tiene autoridad exclusiva.
Argumentos de los estados
Los estados que han demandado a Kalshi, Polymarket y similares sostienen que:
- La mayor parte del volumen real de estas plataformas corresponde a apuestas deportivas, no a coberturas comerciales o gestión de riesgo en el sentido tradicional de los derivados.
- Permitir que estas plataformas operen en estados donde el juego no está permitido supone una erosión de las leyes y las políticas públicas estatales, incluidas las restricciones de edad (muchas plataformas permiten usuarios desde los 18 años, mientras que el juego estatal exige 21+ para ciertas actividades).
- Los mercados de predicción, cuando se orientan mayoritariamente a apuestas, crean riesgos típicos del juego: adicción, fraude, blanqueo de capitales y daños a consumidores vulnerables.
Lo que está en juego: federalismo y la regulación del mercado
Esta disputa plantea un conflicto clásico entre autoridad federal y poderes estatales. Si la CFTC logra que los tribunales reconozcan su jurisdicción exclusiva sobre la mayor parte de los mercados de predicción, las consecuencias podrían incluir:
- Un acceso prácticamente nacional para operadores regulados por la CFTC, incluso en estados con normas de juego restrictivas.
- Uniformidad regulatoria bajo un marco orientado a la integridad del mercado financiero más que a las políticas locales de juego.
- Posible erosión de la capacidad de los estados para proteger a sus ciudadanos mediante límites de edad, impuestos y criterios de licenciamiento específicos para operadores que, por ahora, consideran que prestan servicios de juego.
En sentido contrario, si los estados prevalecen, podrían imponer restricciones territoriales más estrictas y exigir que estos servicios cumplan con licencias y obligaciones locales, como ocurre con los sportsbooks tradicionales.
Comparaciones históricas y precedentes legales
Al analizar este conflicto conviene recordar precedentes que han moldeado el equilibrio fiscal y regulatorio en EE. UU.:
- Murphy v. NCAA (2018): la decisión del Tribunal Supremo que invalidó la Ley federal que prohibía a los estados autorizar apuestas deportivas. El fallo devolvió a los estados la facultad de legalizar y regular apuestas deportivas si así lo decidían, alterando radicalmente el mapa regulatorio y abriendo el mercado legal de apuestas deportivas en EE. UU.
- Historial de la CFTC: fundada en 1974, históricamente se encargó de contrapartes y mercados de futuros tradicionales, pero en las últimas dos décadas ha ampliado su alcance a nuevos productos financieros y ha perseguido fraudes y manipulaciones en mercados no convencionales.
Estos antecedentes muestran que la regulación financiera y la regulación del juego a menudo se entrecruzan y que las definiciones legales (¿cuándo algo es un futuro y cuándo es una apuesta?) pueden ser determinantes en casos de alto impacto.
Economía política del caso: quién gana y quién pierde
Hay varios grupos de interés con posiciones encontradas:
- Operadores de mercados de predicción (Kalshi, Polymarket y similares) buscan seguridad jurídica, acceso a mercados y la reducción de costos regulatorios. Para ellos, la supervisión de la CFTC significa operar con reglas claras a nivel federal y poder ofrecer productos a más usuarios.
- Estados y autoridades locales quieren preservar su capacidad para proteger consumidores, percibir impuestos y controlar la oferta de juegos en su territorio.
- Casas de apuestas tradicionales y empresas de juego con licencia ven en estas plataformas competidores potencialmente desregulados que podrían atraer a los clientes más jóvenes y evadir impuestos y requisitos de cumplimiento.
- Consumidores y defensores de la salud pública advierten sobre riesgos de adicción, exposición de menores y prácticas comerciales que aprovechan a poblaciones vulnerables.
El problema de la definición: ¿apuesta o derivado?
El núcleo jurídico del conflicto gira en torno a la definición funcional del producto. Si un contrato de predicción se considera un derivado, la CFTC tiene competencia. Si se lo considera juego o apuesta, la competencia recae en las jurisdicciones estatales.
Los elementos que suelen considerarse en el análisis son:
- ¿Existe transferencia de riesgo económico entre participantes o simplemente un pago contra la casa?
- ¿Los contratos sirven para cobertura legítima de riesgos económicos o son esencialmente instrumentos de apuesta por el resultado de eventos coleccionables (p. ej., deportes)?
- ¿Cuál es el diseño de la plataforma: mercado entre pares, casas que aceptan apuestas, límites de exposición, transparencia de precios, requisitos de marginación?
Implicaciones prácticas: edad mínima, fiscalidad y cumplimiento
Los estados suelen imponer requisitos estrictos sobre la edad mínima para apostar (21 años para muchos juegos de casino y apuestas deportivas), controles de lavado de dinero, verificación de identidad y normas fiscales. Muchas plataformas de predicción permiten el acceso a mayores de 18 años y operan con procedimientos distintos a los sportsbooks tradicionales.
Si la CFTC impone su marco, los requisitos sobre edad y percepciones fiscales podrían quedar sujetos a normas federales o a un régimen que, por su enfoque en la transparencia de mercado, no contemple exactamente las mismas salvaguardas que la regulación del juego estatal.
Riesgos para la integridad del deporte y la economía del entretenimiento
Los operadores argumentan que ofrecen mercados transparentes que, en ocasiones, ayudan a descubrir expectativas colectivas y a mejorar la asignación de riesgo. Sin embargo, la concentración de volumen en eventos deportivos plantea riesgos reputacionales y de integridad competitiva: la posibilidad de manipulación de resultados, sobornos, o el uso de información privilegiada para obtener ganancias ilícitas son preocupaciones legítimas que exigen controles rigurosos.
Transparencia, liquidez y comportamiento del mercado
Desde la perspectiva de microestructura de mercados, los mercados de predicción aportan liquidez, precios en tiempo real y un mecanismo para agregación de información. Investigaciones académicas han mostrado, en contextos controlados, que los mercados de predicción pueden producir señales agregadas útiles para pronósticos políticos y económicos. No obstante, la calidad de esos precios depende de la profundidad del mercado, la diversidad de participantes y la ausencia de prácticas manipulativas.
Qué podría decidir la Corte y escenarios posibles
Los fallos posibles en la apelación del Noveno Circuito y las implicaciones posteriores podrían seguir varias rutas:
- Victoria de la CFTC: el tribunal reconoce la jurisdicción federal sobre ciertos tipos de contratos de predicción, proporcionando a la CFTC autoridad para supervisar y, potencialmente, permitir operaciones interestatales bajo condiciones regulatorias federales.
- Victoria de los estados: el tribunal respalda la potestad estatal para regular o prohibir ciertas actividades de juego dentro de su territorio, obligando a las plataformas a obtener licencias o a restringir el acceso geográfico.
- Soluciones híbridas: el tribunal traza una línea entre contratos que son genuinamente derivados (cubiertas por la CFTC) y contratos que son esencialmente apuestas deportivas (bajo regulación estatal), quizás basándose en el propósito predominante del volumen de operaciones o la estructura del contrato.
¿Qué deberían hacer los responsables políticos y reguladores?
Independientemente del resultado judicial, hay pasos prudentes que reguladores y legisladores podrían explorar:
- Establecer un diálogo federal-estatal para armonizar estándares mínimos de protección al consumidor, requisitos de verificación de edad y medidas contra el lavado de dinero.
- Desarrollar guías claras sobre qué características transforman un contrato de predicción en un derivado frente a una apuesta, basadas en criterios técnicos (estructura del contrato, contraparte, margen, finalidad económica).
- Promover transparencia obligatoria en volúmenes por categoría (deportes vs. otro tipo de eventos), límites a la exposición y auditorías independientes sobre integridad de mercado.
- Fomentar investigación empírica independiente sobre los efectos de estas plataformas en la salud pública (adicciones), en la integridad deportiva y en la recaudación fiscal.
Perspectiva del mercado y de los operadores
Empresas como Kalshi y Polymarket han defendido la legitimidad y utilidad de sus mercados. Kalshi, por ejemplo, informó de más de $1,000 millones en volumen de operaciones durante el Super Bowl en un periodo reciente, una señal del notable interés de los usuarios por productos ligados a eventos deportivos masivos. Estas cifras atraen inversión, clientes y capital, pero también atención regulatoria.
Además, la participación de inversores y figuras públicas —como inversiones de firmas de capital o asesores estratégicos ligados a nombres conocidos— añade complejidad política al debate y eleva el perfil público y judicial del caso.
Opiniones encontradas: puntos de vista de académicos y expertos
Economistas y juristas no están unánimes. Algunos académicos ven a los mercados de predicción como herramientas valiosas para la agregación de información y la gestión de riesgo (con estudios que muestran que precios de mercado pueden predecir resultados mejor que encuestas en ciertos casos). Otros advierten que, cuando se mezclan con apuestas deportivas y acceso masivo de usuarios minoristas, los riesgos sociales y de integridad superan los beneficios.
Un enfoque prudente que plantean varios expertos es diferenciar productos por intención económica y diseño: contratos orientados a cobertura legítima deberían gozar de un marco claro de supervisión financiera, mientras que los productos que operan como apuestas deportivas deberían cumplir las normativas estatales de juego y protección al consumidor.
Conclusión práctica: lo que deben saber usuarios, operadores y reguladores
Para usuarios: estos mercados son atractivos por su transparencia y precios en tiempo real, pero conviene informarse sobre los límites de edad, políticas de protección y las implicaciones fiscales y legales según el estado donde residen.
Para operadores: es esencial diseñar productos con claridad legal, cumplir estándares de cumplimiento y colaborar con reguladores para evitar litigios costosos y riesgos reputacionales.
Para reguladores y legisladores: el desafío es encontrar un equilibrio entre permitir innovaciones financieras útiles y proteger a los consumidores y la integridad de los mercados. La coordinación federal-estatal y criterios técnicos operativos serán cruciales.
Lecturas y citas relevantes
- Cita de Michael Selig en The Wall Street Journal: “The CFTC will no longer sit idly by while overzealous state governments undermine the agency’s exclusive jurisdiction over these markets by seeking to establish statewide prohibitions on these exciting products.” (The Wall Street Journal).
- Decisión histórica: Murphy v. National Collegiate Athletic Association (2018), que alteró el marco federal de prohibición de apuestas deportivas y devolvió a los estados la capacidad regulatoria sobre apuestas deportivas.
- Datos organizativos de la CFTC: la agencia cuenta con alrededor de 700 empleados, en contraste con organismos como la SEC con aproximadamente 5,000 empleados (datos públicos de estructuras organizativas regulatorias).
El enfrentamiento legal entre Kalshi, Polymarket y autoridades estatales no es sólo una disputa entre empresas y gobiernos: es una encrucijada sobre cómo definimos el riesgo financiero, quién protege a los ciudadanos frente al juego y cómo se armonizan las reglas en un mercado cada vez más digital y transfronterizo. La decisión que tomen los tribunales y las políticas que diseñen reguladores y legisladores en los próximos meses marcarán el rumbo de una industria naciente con potencial económico real y riesgos sociales considerables.
