El secreto del relincho: cómo los caballos combinan canto y silbido para comunicarse

Un estudio reciente revela que los caballos producen relinchos de dos tonos mediante vibración vocal y un mecanismo de silbido en la laringe

¿Por qué suena tan peculiar un relincho? Para muchos aficionados y profesionales de la equitación, el relincho —o whinny— del caballo es uno de los sonidos más reconocibles y emotivos del reino animal: puede anunciar la llegada de un amigo, la expectativa de comida o simplemente un saludo. Sin embargo, la complejidad física y comunicativa de ese sonido ha permanecido largamente en el misterio. Un estudio reciente publicado en la revista Current Biology aporta luz sobre el mecanismo exacto que produce el característico relincho de los equinos: una combinación inusual de vibración de tejidos y un silbido originado en la propia caja vocal.

Dos sonidos en uno: la anatomía del relincho

El relincho consta de dos componentes fundamentales que se producen simultáneamente. El primero es una frecuencia baja, similar a la voz humana, generada por el paso del aire sobre bandas de tejido vibrante en la laringe. Este mecanismo es comparable al de la fonación humana y está bien entendido desde hace tiempo.

El segundo componente, el de frecuencia alta, fue el gran enigma. En la mayoría de los mamíferos grandes, las estructuras vocales producen sonidos graves: cuanto mayor el tamaño del aparato vocal, más baja la frecuencia. No obstante, los caballos emiten tonos agudos al mismo tiempo que las notas graves. Los investigadores descubrieron que esos tonos agudos no provienen de la misma vibración que crea la parte grave, sino de un mecanismo de silbido intracavitario que actúa justo por encima de la laringe.

Métodos ingeniosos: cómo se llegó a la conclusión

Para entender ese doble mecanismo, los científicos emplearon varias técnicas complementarias:

  • Introdujeron una microcámara a través de las fosas nasales de caballos mientras estos vocalizaban, obteniendo imágenes en tiempo real de lo que ocurría dentro de la garganta durante el relincho y el nicker (una vocalización más suave y cercana).
  • Realizaron exploraciones detalladas de la anatomía de la laringe y la cavidad laríngea, incluyendo estudios morfológicos que mostraron cómo ciertas regiones pueden cambiar de forma al paso del aire.
  • En experimentos controlados, hicieron pasar aire por laringes aisladas de caballos fallecidos para reproducir los sonidos y confirmar que, incluso fuera del animal vivo, las estructuras podían generar simultáneamente las dos frecuencias.

Estos enfoques triangulados permitieron a los investigadores afirmar con confianza que el relincho es el resultado de una vibración de las cuerdas vocales combinada con un silbido producido por la contracción de una zona inmediatamente superior, que deja un pequeño orificio por donde escapa el componente agudo.

Un hallazgo insólito en mamíferos grandes

Hasta ahora, el silbido por mecanismo laríngeo se había documentado en pequeños roedores como ratas y ratones. Que un mamífero de gran tamaño, como el caballo, haya desarrollado la capacidad de generar un silbido desde la laringe es excepcional. Además, los caballos parecen ser los únicos animales conocidos que pueden “silbar” desde la laringe a la vez que producen sonido por vibración, es decir, cantar y silbar al mismo tiempo.

La investigadora Elodie Mandel-Briefer, autora principal del estudio, señaló que esta combinación permite a los caballos “expresar emociones en dos dimensiones”: un mensaje complejo que puede transmitir, simultáneamente, información de distinto tipo. Según Mandel-Briefer, “They can express emotions in these two dimensions.” (Current Biology, 2024).

Implicaciones comunicativas: más que volumen y tono

¿Qué ventaja evolutiva tiene emitir dos tonos a la vez? Los investigadores proponen varias hipótesis plausibles:

  1. Mayor riqueza informativa: con dos frecuencias independientes, un caballo puede codificar más variables dentro de una sola vocalización—por ejemplo, estado emocional y dirección o intensidad de la llamada—lo que facilita la comunicación en manadas complejas.
  2. Superar el ruido ambiental: al ocupar dos rangos de frecuencia, es más probable que al menos una parte del mensaje atraviese interferencias acústicas (viento, maleza, otros animales), aumentando la probabilidad de que el receptor lo perciba.
  3. Señales sociales y de reconocimiento: las diferencias sutiles en ambas frecuencias podrían ayudar a la identificación individual o al reconocimiento de estados fisiológicos (p.ej., estrés, excitación, calma).

Estas posibilidades aún requieren pruebas conductuales y experimentales específicas, pero la anatomía funcional descrita abre el campo para investigaciones que vinculen acústica con comportamiento social en équidos.

Comparaciones con otros herbívoros y parientes del caballo

Interesantemente, no todos los parientes próximos del caballo comparten este rasgo. Algunas especies relacionadas, como el caballo de Przewalski, pueden emitir vocalizaciones con componentes similares, al igual que ciertos miembros del grupo de los ciervos (por ejemplo, el elk). En cambio, burros y cebras parecen incapaces de producir el componente agudo silbado. Este patrón sugiere que la capacidad pudo surgir en determinadas ramas de la línea evolutiva equina o perderse en otras, y plantea preguntas sobre la selección natural que actuó sobre la comunicación por vocalización en distintos entornos y estructuras sociales.

Reacciones de la comunidad científica

Investigadores que no participaron en el estudio también calificaron el hallazgo como notable. Jenifer Nadeau, especialista en caballos de la Universidad de Connecticut, afirmó: “I’d never imagined that there was a whistling component. It’s really interesting, and I can hear that now.” (AP, 2024). Otra experta, Alisa Herbst del Equine Science Center de Rutgers, comentó que es emocionante descubrir que “un ‘whinny’ no es solo un ‘whinny’, sino que está compuesto por dos frecuencias fundamentales creadas por dos mecanismos diferentes” (AP, 2024).

¿Qué sigue? líneas de investigación futuras

El descubrimiento abre múltiples vías de investigación:

  • Estudios etológicos para correlacionar tipos de relincho (y su estructura espectral) con contextos sociales y emocionales precisos: reencuentros, alarma, estrés, solicitud de atención, etc.
  • Investigaciones comparativas para mapear la presencia/ausencia de este mecanismo en distintas especies de équidos y otros herbívoros, lo que ayudaría a reconstruir su historia evolutiva.
  • Análisis de percepción: experimentar con oyentes equinos para determinar qué información extraen de las distintas frecuencias y cómo responden a manipulación de los componentes alto/bajo.
  • Aplicaciones prácticas en manejo y bienestar: comprender la voz del caballo podría mejorar protocolos de manejo, detección temprana de estrés o dolor y favorecer la comunicación humano-animal.

Perspectiva histórica y cultural

Desde tiempos prehistóricos, los humanos han domesticado y convivido con caballos por milenios. La domesticación del Equus caballus se estima que comenzó hace unos 5.500 años en la estepa póntica-cáspica, y desde entonces la relación humano-caballo ha moldeado historia, guerra, transporte y cultura. Entender mejor la comunicación equina no solo es un avance científico, sino que también enriquece una relación ancestral: interpretar con mayor precisión lo que expresa un caballo puede transformar prácticas ecuestres, entrenamiento y bienestar animal.

Resumen y mirada final

El relincho ya no es un simple grito; es una señal compuesta que combina la mecánica de la voz y un silbido laríngeo para comunicar complejidad emocional y social. Este hallazgo, descrito en Current Biology y difundido por medios científicos, nos recuerda que aún en animales tan cercanos a la experiencia humana hay rasgos comunicativos sorprendentes por descubrir. En un mundo donde la investigación interdisciplinaria avanza, entender cómo cantan y silban los caballos nos ofrece nuevas herramientas para interpretar y mejorar la convivencia con estos compañeros históricos.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press