Cortar el acceso al dólar: el caso MBaer y las nuevas fronteras del combate financiero contra Irán y Rusia

Análisis de la medida del Tesoro de EE. UU., sus implicaciones para la banca suiza y cómo cambia la guerra contra el financiamiento ilícito internacional

La decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de avanzar hacia una regulación que impediría a instituciones estadounidenses operar con MBaer Merchant Bank AG ha puesto en el foco no solo a una entidad bancaria pequeña de Suiza, sino a todo el ecosistema que rodea al uso del dólar como vehículo central en el comercio y en los flujos financieros globales. Más allá del nombre —MBaer, no vinculada con el mayor Julius Baer—, la medida subraya cómo Washington busca bloquear puertas de acceso que considera críticas para actores ilícitos vinculados a Irán y a Rusia.

¿Qué dice la medida y por qué importa?

El Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) del Tesoro estadounidense propuso una regulación que, de concretarse, prohibiría a instituciones de EE. UU. hacer negocios con MBaer Merchant Bank AG. En el comunicado se afirma que MBaer “es un nodo de acceso crítico al dólar estadounidense para una amplia variedad de actores ilícitos, poniendo en riesgo la seguridad nacional de EE. UU. y socavando la integridad del sistema financiero estadounidense” (U.S. Department of the Treasury).

La relevancia práctica de esa formulación reside en el peso del dólar: la moneda de Estados Unidos sigue siendo la principal vía para liquidaciones internacionales, correspondencia bancaria y transmisión de fondos. Quitarle a un banco el acceso indirecto o directo al sistema financiero en dólares equivale, en la práctica, a aislarlo financieramente, pues las operaciones transfronterizas tienden a necesitar contrapartes que operen con bancos corresponsales en EE. UU. o con entidades que participen habitualmente en la cadena de pagos en dólares.

MBaer: perfil y acusaciones

Fundado en 2018, MBaer era, por tamaño, una entidad menor. Un perfil bancario de 2020 registró activos por aproximadamente 245 millones de dólares, lo que la situaba cerca del puesto 200 dentro del sistema bancario suizo. Esa dimensión hace que la acusación del Tesoro sea especialmente contundente: si un banco tan pequeño aparece como nodo crítico para flujos ilícitos, implica que una proporción significativa de su actividad habría estado vinculada a esas operaciones.

El Tesoro alega que MBaer facilitó lavado de dinero, corrupción y financiamiento terrorista desde su creación, incluyendo servicios para criminales rusos y para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés). El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los bancos “deben tomar nota de que el Tesoro de EE. UU. protegerá agresivamente la integridad del sistema financiero estadounidense usando toda la fuerza de nuestras autoridades” (U.S. Department of the Treasury).

Contexto: la política estadounidense sobre sanciones y bancos extranjeros

EE. UU. ha utilizado sanciones financieras como herramienta geopolítica durante décadas. El poder de la esclusa del dólar quedó patente en casos históricos: en 2009 UBS pagó una multa millonaria y entregó información sobre cuentas para resolver un litigio por facilitar la evasión fiscal de ciudadanos estadounidenses, un episodio que marcó un antes y un después en la relación entre bancos suizos y Washington (U.S. Department of Justice, 2009).

Más recientemente, la política de sanciones se ha enfocado en Irán —para presionar su programa nuclear, el desarrollo de misiles y la financiación de grupos proxy— y en actores rusos implicados en corrupción y crímenes internacionales. Las sanciones apuntan tanto a personas y empresas como a nodos financieros que hacen de puente para el movimiento de fondos.

¿Por qué un banco pequeño puede ser un blanco clave?

Hay varias razones:

  • Especialización en nichos de mercado: bancos pequeños pueden ofrecer servicios específicos (por ejemplo, para clientes de ciertos países o sectores) que los grandes evitan por riesgo reputacional.
  • Red de corresponsalías: si mantienen relaciones corresponsales con bancos que participan del sistema del dólar, pueden canalizar pagos internacionales.
  • Costos regulatorios bajos: entidades más pequeñas, en ocasiones, tienen controles menos robustos o procesos de cumplimiento que no detectan o no detienen flujos sospechosos con la misma eficacia.

Cuando las autoridades identifican que un banco pequeño actúa como facilitador persistente de transacciones ilícitas, sancionarlo puede ser una forma eficiente de cortar esas rutas sin atacar bancos sistémicos cuya paralización tendría efectos colaterales graves.

Implicaciones para la banca suiza y la reputación del sistema financiero

Suiza históricamente ha protegido el secreto y la neutralidad financiera, pero en las últimas dos décadas ha tenido que adaptarse a estándares internacionales de transparencia y lucha contra el lavado de dinero. Casos como al de UBS en 2009 o la presión sobre jurisdicciones offshore han obligado a reformas y a una mayor cooperación con fiscalías extranjeras.

Aun así, la actuación contra MBaer plantea preguntas sobre la capacidad de regulación interna y supervisión en Suiza: ¿cómo pudo un banco pequeño convertirse en un nodo para flujos vinculados al IRGC o a criminales rusos? Las respuestas suelen apuntar a fallas en conozca a su cliente (KYC), controles internos débiles y redes de intermediarios complejas.

Consecuencias prácticas y posibles reacciones

Si la regulación del FinCEN se concretara, MBaer quedaría virtualmente desconectada del mercado en dólares. Consecuencias previsibles:

  1. Restricción severa en su capacidad de procesar pagos internacionales y corresponsalía bancaria.
  2. Efecto disuasorio para otros bancos y corresponsales que podrían cerrar relaciones por riesgo de contagio.
  3. Potencial presión sobre clientes del banco que dependen del acceso al sistema financiero global.

Además, otras jurisdicciones podrían seguir con medidas propias o adaptar sus procedimientos de diligencia para evitar exponerse a contrapartes consideradas de alto riesgo por EE. UU.

Riesgo de desplazamiento y la resiliencia de redes ilícitas

Una crítica recurrente a las sanciones y medidas financieras es el riesgo de desplazamiento: cerrar una puerta puede abrir otra. Redes criminales y estados sancionados han mostrado capacidad para adaptar sus canales, usando criptomonedas, jurisdicciones menos cooperativas o estructuras empresariales complejas para ocultar beneficiarios finales.

No obstante, el bloqueo del acceso al dólar sigue siendo una barrera costosa para actores ilícitos. El costo de operar fuera de los corredores tradicionales incrementa el riesgo, el costo transaccional y la fragilidad de las operaciones financieras clandestinas.

Balance: eficacia versus riesgos colaterales

La medida contra MBaer es coherente con la estrategia más amplia de Estados Unidos: identificar y clausurar nodos financieros que facilitan actividades nocivas. Cuando se ejecuta con evidencia sólida y procesos proporcionales, puede degradar las capacidades financieras de adversarios y organizaciones criminales.

Pero hay que considerar riesgos colaterales: impacto sobre clientes inocentes, tensiones diplomáticas con jurisdicciones que sienten que sus bancos son castigados sin suficiente fundamento público y la posibilidad de que los sancionados encuentren alternativas tecnológicas o geográficas para evadir controles.

Qué observar en los próximos meses

Para evaluar el alcance real de esta acción conviene seguir varios indicadores:

  • Si la regulación del FinCEN se finaliza y su texto definitivo (¿incluye excepciones, plazos, mecanismos de apelación?).
  • Reacción de las autoridades suizas: ¿investigarán la conducta de MBaer, impondrán sanciones propias o reforzarán supervisión?
  • Comportamiento de los bancos corresponsales: cierres de cuentas, ajustes en programas KYC y sanciones secundarias informales.
  • Impacto en casos conexos: si investigadores y fuerzas del orden logran desmantelar redes que usaban a MBaer, la acción habrá tenido un efecto tangible en la reducción de actividades ilícitas.

En síntesis: el avance hacia la exclusión de MBaer del acceso al sistema financiero en dólares no es solo una medida punitiva contra una entidad pequeña: es una maniobra estratégica que refuerza la lógica del uso del peso financiero estadounidense como herramienta de política exterior y de seguridad. La eficacia a largo plazo dependerá de la calidad de la investigación que sustenta la medida, la respuesta regulatoria de Suiza y la capacidad de las redes ilícitas para reinventarse. Mientras tanto, el mensaje para los bancos —grandes y pequeños— queda claro: los controles y la diligencia para evitar convertirse en facilitadores de flujos ilícitos son una prioridad que puede costarles su acceso al mercado si no se cumplen.

Fuentes citadas: comunicado del U.S. Department of the Treasury (FinCEN) y antecedentes públicos sobre sanciones y casos bancarios históricos (U.S. Department of Justice, 2009).

Este artículo fue redactado con información de Associated Press