Twice a la década: cómo la longevidad y la reinvención consolidan a las reinas del K-pop
Del bubblegum pop a bandas sonoras de éxito: la fórmula de Twice para sobrevivir y prosperar en la industria musical global
La persistencia es un talento poco celebrado en la industria musical global. En un mercado donde el éxito fugaz domina titulares y algoritmos, Twice —el grupo formado por Nayeon, Jeongyeon, Momo, Sana, Jihyo, Mina, Dahyun, Chaeyoung y Tzuyu— ha convertido la longevidad en su marca distintiva. Celebraron diez años con el disco TEN: The Story Goes On, un proyecto que no solo festeja una trayectoria, sino que redefine las fronteras sonoras del grupo mediante canciones solistas que atraviesan géneros y expectativas.
De dónde vienen y por qué importa
Twice debutó en 2015 bajo JYP Entertainment tras formarse en el programa de supervivencia Sixteen. Desde entonces, el grupo ha navegado exitosamente el complejo ecosistema del K-pop: comebacks estacionales, giras internacionales, y una base de fans global (conocida como Once) que ha demostrado una fidelidad extraordinaria. El éxito sostenido de Twice no es casualidad; es producto de una estrategia artística, comercial y humana que combina personalidad con adaptabilidad.
TEN: The Story Goes On — una década en nueve voces
Para celebrar sus diez años, Twice lanzó TEN: The Story Goes On, un álbum singular en la carrera del grupo porque por primera vez incluye pistas solistas de cada una de sus nueve integrantes. Ese gesto no solo es simbólico; musicalmente es arriesgado y revelador. Cada miembro explora territorios que van más allá del pop efervescente por el que se les conoce: desde country —como en “Fix a Drink”— hasta sampleos clásicos —“Chess” incorpora elementos de Für Elise—, demostrando que la identidad colectiva puede enriquecerse con matices individuales.
La decisión de diversificar los sonidos funciona en varios niveles. Primero, permite a las integrantes exhibir colores vocales y preferencias artísticas propias; segundo, amplía el espectro de público al que pueden llegar; y tercero, reduce el riesgo del estancamiento creativo. En palabras de Mina, tal y como recogió una entrevista con el grupo, “para las canciones solistas, cada integrante escogió un concepto que le sentaba bien, y en las canciones grupales podemos asignar partes que destaquen las características individuales”.
Adaptación y autenticidad: dos pilares para perdurar
En una industria donde las tendencias mutan velozmente, Twice ha aprendido a leer el mapa sin perder su brújula. Jihyo decía que la definición de éxito ha cambiado con el tiempo: “No sé exactamente cuál es el criterio, pero si que muchas personas escucharon nuestra música, la amaron y se sintieron alentadas, quizá eso sea éxito. Aun así, siento que podemos hacer mucho más”. Esa ambivalencia entre satisfacción y ambición impulsa a un grupo a evolucionar sin renunciar a su esencia.
La manera en que Twice aborda sus comebacks ilustra esa combinación de disciplina y colaboración. Dahyun describió procesos modernos y prácticos: múltiples grupos de chat entre miembros y el sello, votaciones internas y reuniones presenciales. Esa organización refleja cómo las estructuras tradicionales de producción musical conviven ahora con herramientas de comunicación hiperconectadas, agilizando decisiones creativas sin sacrificar consenso.
Vocalidad, perfeccionismo y crecimiento personal
Diez años en el escenario transforman la relación con la propia voz. Jeongyeon reconoció que, en sus comienzos, su voz intentaba “sonar bien” a toda costa; hoy graba con la intención de ser su voz natural. Ese recorrido de aceptación técnica y expresiva es habitual en artistas que perduran: la madurez permite priorizar la honestidad interpretativa sobre la corrección académica.
Al mismo tiempo, el perfeccionismo sigue siendo parte del oficio. Chaeyoung explicó que en las sesiones de grabación vuelven a escuchar, regraban y buscan la excelencia: “hacerlo bien es nuestro trabajo, así que naturalmente sentimos que debe ser perfecto”. Esa tensión entre autenticidad y exigencia profesional alimenta la mejora continua y evita complacencias.
KPop Demon Hunters: cuando el K-pop cruza fronteras narrativas
La participación de Twice en la película KPop Demon Hunters marcó otro hito en su carrera. Sony Pictures Animation los invitó a formar parte del proyecto, y el filme se convirtió en un fenómeno global: Netflix lo declaró su película más vista de todos los tiempos y el soundtrack fue uno de los más exitosos de 2025, con ocho canciones ubicadas en el Billboard Hot 100. La banda sonora incluso impulsó a Twice a colaborar con sonidos más agresivos y cinematográficos.
Para varias integrantes, la experiencia fue un reencuentro con sus raíces musicales. Jeongyeon contó que “Takedown”, la pista en la que ella, Jihyo y Chaeyoung participaron, es poderosa y le recordó sus días de trainee, cuando interpretaba canciones con mayor intensidad. Además, Chaeyoung confesó que algunas escenas animadas retrataron detalles de la vida real de los artistas, como comer mucho tras una presentación para recuperar energía —una anécdota que conecta la ficción con la cotidianeidad del artista en gira.
Subgrupos, ambiciones personales y cohesión grupal
En el universo Twice conviven objetivos colectivos con metas individuales. Jihyo señaló que, aunque históricamente han priorizado al grupo, actividades como el subgrupo MiSaMo (Momo, Sana y Mina), presentaciones en pasarelas como Victoria’s Secret o incursiones actorales no restan valor a la marca Twice; al contrario, la fortalecen. Dahyun, por ejemplo, explora la actuación, mientras que otras integrantes consolidan carreras en solitario o en dúos.
Ese equilibrio entre identidad grupal y proyectos personales es delicado: requiere confianza, planificación y una visión compartida sobre el futuro. Twice lo gestiona con una mezcla de pragmatismo (coordinación con la agencia, calendarios) y afecto: la certeza de que las trayectorias individuales alimentan el prestigio colectivo.
Lo que el mercado global dice del fenómeno K-pop
El caso de Twice no puede verse aisladamente. Según el IFPI, la música de Corea del Sur ha expandido exponencialmente su presencia internacional en la última década. En 2023, el mercado global del K-pop y su industria asociada —incluyendo giras, merchandising y contenidos audiovisuales— mostraron un crecimiento sostenido, impulsado por conciertos masivos y plataformas de streaming.
Además, datos de Billboard y Forbes evidencian cómo los grupos femeninos coreanos, incluida Twice, han escalado posiciones en listas internacionales y han ayudado a consolidar la presencia del K-pop en mercados antes dominados por la música anglosajona. La inclusión de temas en bandas sonoras de grandes producciones y su presencia en premiaciones globales refleja una intersección cada vez más natural entre pop, cine y streaming.
Retos por delante: frescura sin fractura
Nada garantiza la permanencia, y Twice lo sabe. Mantener la frescura implica riesgos: experimentar con nuevos géneros puede alienar a parte de la audiencia, y la exposición prolongada aumenta la fatiga pública. Sin embargo, Twice ha demostrado que la clave está en el balance: innovar con respeto a la identidad del grupo y dar espacio a las voces individuales que, a su vez, nutren la propuesta colectiva.
En sus propias palabras, Momo resume el deseo que guía al grupo: “Nuestro objetivo es encontrarnos con los fans por mucho, mucho tiempo, seguir actuando juntos, probar cosas nuevas y continuar conectando”. Esa declaración es, en esencia, la estrategia de una banda que ha aprendido a conjugar la ambición con la estabilidad.
Lecciones que trascienden el pop
La trayectoria de Twice ofrece enseñanzas aplicables más allá de la música. Primero, la diversificación creativa es una vacuna contra la obsolescencia; segundo, la gestión inteligente de marcas personales dentro de un colectivo puede potenciar ambas esferas; y tercero, la transparencia emocional con la audiencia —aceptar límites, mostrar crecimiento— fortalece los lazos a largo plazo.
En un ecosistema donde lo viral muchas veces suplanta lo valioso, Twice demuestra que la paciencia, la planificación y la voluntad de transformarse conservando la esencia pueden ser un antídoto eficaz. Diez años después de su debut, el grupo no solo celebra un aniversario: celebra haber convertido la resiliencia en un arte, y eso, en la industria del pop, es ya un logro extraordinario.
Fuentes consultadas: entrevistas al grupo (recogidas en prensa internacional), datos de IFPI y reportes de Billboard sobre la expansión del K-pop a nivel global.
