El sur del Líbano en llamas: por qué la escalada entre Israel y Hezbolá podría derramar violencia por toda la región

Movilizaciones, evacuaciones masivas y declaraciones de guerra abierta: cómo llegamos hasta aquí y qué puede ocurrir en las próximas semanas

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La franja que bordea la frontera entre Israel y el Líbano vive una fase de alta tensión con un riesgo claro de ampliación del conflicto. En los últimos días se registraron intercambios de fuego que incluyeron cohetes, drones y una serie de ataques aéreos que causaron decenas de muertos, cientos de heridos y miles de desplazados. Las autoridades israelíes ordenaron la evacuación de más de 80 localidades en la región fronteriza, mientras que dirigentes de Hezbolá pronunciaron palabras que muchas capitales interpretan como la declaración de una guerra abierta.

Lo ocurrido: cifras y movimientos sobre el terreno

Según informes oficiales y comunicados locales, la reciente ronda de violencia empezó con el lanzamiento de cohetes y drones desde el Líbano hacia el norte de Israel. La respuesta israelí incluyó una ola de bombardeos aéreos que, de acuerdo con fuentes libanesas, dejaron alrededor de 52 muertos, entre ellos combatientes y civiles; más de 150 personas resultaron heridas y decenas de miles fueron desplazadas de sus hogares. Las fuerzas israelíes también anunciaron el envío de tropas adicionales al sur del Líbano y la toma de posiciones en puntos estratégicos cercanos a la frontera.

Mientras tanto, la Fuerza Provisional de la ONU en el Líbano (UNIFIL) informó haber observado movimientos de tropas israelíes cruzando hacia territorio libanés en varias zonas antes de retirarse al sur de la llamada Línea Azul, la demarcación trazada por la ONU que pretende marcar el límite entre ambos países. Fuentes militares libanesas señalaron, por su parte, que el ejército del Líbano estaba reposicionándose y, en algunos sectores, evacuando posiciones fronterizas.

Hezbolá: del equilibrio al desafío abierto

Hezbolá, la organización armada chií apoyada por Irán, viene desempeñando un papel central en esta escalada. Tras meses de incidentes, ataques selectivos y una tensa calma tras la tregua que puso fin a la confrontación intensa del otoño de 2024, líderes del grupo han advertido que su paciencia se ha acabado y han anunciado que no descartan una confrontación abierta.

Un alto responsable del movimiento declaró que “la paciencia se ha agotado” y que la organización se ve obligada “a volver a la resistencia” en respuesta a lo que describen como ataques e intentos de neutralizar su capacidad militar. (Fuente: declaraciones públicas del propio grupo y comunicados oficiales).

Evacuaciones y coste humanitario

La orden israelí de evacuar a residentes de más de 80 poblaciones y localidades de la franja fronteriza refleja el temor a una escalada terrestre o a ataques indiscriminados que afecten a civiles. Las evacuaciones masivas reactivan escenas ya vistas en conflictos previos: familias obligadas a trasladarse en pocos horas, impacto en servicios esenciales y presión sobre campamentos y zonas urbanas receptivas.

Organizaciones humanitarias y fuentes locales han informado del desplazamiento de decenas de miles de personas, una cifra que puede aumentar si continúa la confrontación. La combinación de ataques aéreos, disparos de artillería y misiles de corto alcance multiplica el riesgo para la población civil y complica la labor de asistencia.

Contexto histórico: por qué el sur del Líbano es un polvorín

El sur del Líbano no es una frontera cualquiera. Las heridas históricas y la presencia armada de Hezbolá, junto con la rivalidad regional entre Irán e Israel, convierten esa franja en un lugar propenso a la escalada. Recordemos que en 2006 se libró una guerra abierta entre Israel y Hezbolá que duró 34 días y causó miles de víctimas y una enorme destrucción civil y de infraestructura en el Líbano. Aquel conflicto terminó con la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que pidió el desarme de milicias en el sur libanés, el despliegue del ejército libanés y el refuerzo de UNIFIL.

Si bien la resolución redujo los combates a gran escala en los años siguientes, la presencia de puestos avanzados israelíes en el lado libanés de la frontera tras la guerra de octubre de 2024 y la persistencia de ataques selectivos erosionaron paulatinamente el frágil statu quo.

Actores y objetivos estratégicos

  • Hezbolá: Mantiene capacidad de fuego de cohetes y misiles con alcance suficiente para alcanzar ciudades del norte de Israel; su apoyo logístico y político proviene en gran medida de Irán.
  • Israel: Intenta degradar la capacidad operativa de Hezbolá mediante ataques aéreos puntuales y operaciones de información; su objetivo declarado es evitar que la milicia se reorganice y reconstruya bases y depósitos armamentísticos.
  • Líbano: El gobierno central y su ejército tienen un control parcial del sur en algunos tramos, pero la coexistencia de fuerzas estatales y milicias complica cualquier solución unilateral.
  • Comunidad internacional: Israel busca limitar la intervención extranjera directa, mientras que potencias regionales y globales tratan de contener la escalada por miedo a una conflagración más amplia.

Riesgos de regionalización y escenarios a vigilar

La principal inquietud de la comunidad internacional es que un enfrentamiento sostenido entre Israel y Hezbolá pueda arrastrar a otros actores, ya sea por acción directa o por efectos colaterales. Entre los riesgos más importantes:

  1. Impulso de la violencia en otros frentes: grupos aliados de Irán en la región podrían intensificar operaciones en jurisdicciones cercanas.
  2. Afectación al tráfico marítimo y a infraestructuras energéticas: ataques con drones y misiles en el Levante y el Mediterráneo podrían dañar instalaciones críticas y rutas comerciales.
  3. Escalada diplomática: sanciones, bloqueos o entrada de actores externos que compliquen aún más la desescalada.

¿Qué opciones hay para desactivar esta espiral?

Las salidas no son sencillas. Entre las alternativas posibles destacan:

  • Mediación internacional: Un papel más activo de mediadores (ONU, países regionales o terceros interesados) para lograr un cese del fuego y medidas verificables de reducción de fuerzas.
  • Fortalecimiento de UNIFIL: Ampliar la presencia y las capacidades de verificación en la Línea Azul para prevenir movimientos hostiles y documentar violaciones, siempre con el consentimiento político necesario.
  • Compromisos locales: Restaurar acuerdos que limiten la presencia armada en zonas contiguas a la frontera y establecer canales directos de comunicación entre mandos militares para evitar malentendidos.

Lo que conviene observar en los próximos días

Hay indicadores concretos que marcarán si la situación se estabiliza o se deteriora gravemente:

  • Intensidad y frecuencia de los ataques transfronterizos (cohetes, drones y artillería).
  • Movimientos de tropas y consolidación de puntos avanzados por parte de Israel dentro del territorio libanés.
  • Reacciones internas en el Líbano, donde una escalada puede desatar protestas, mayor polarización y presión sobre el gobierno.
  • Intervención o comunicaciones de actores externos (Irán, potencias occidentales, y mediadores regionales).

Una advertencia para la región

El patrón que se repite es inquietante: un incidente puntual degenera en un ciclo de represalias que erosiona las mínimas confianzas. En una región ya marcada por conflictos simultáneos, incluso un choque limitado puede tener consecuencias estratégicas y humanitarias de largo alcance. A corto plazo, es prioritario proteger a la población civil y preservar corredores humanitarios; a medio plazo, será imprescindible retomar mesas de negociación que eviten que recaiga toda la presión sobre un tablero militar.

Seguiremos de cerca la evolución en la frontera y cómo las capitales exigen y ofrecen pasos concretos para frenar la escalada. La historia reciente demuestra que, cuando fallan los canales de comunicación y se privilegia la acción militar como primera respuesta, los costos humanos y políticos se multiplican.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press