El ascenso del Rastriya Swatantra: cómo un exrapero sacudió la política nepalí
De la alcaldía de Katmandú a la primera línea parlamentaria: el fenómeno Balendra Shah y la crisis de partidos tradicionales
El reciente escrutinio parcial de las elecciones parlamentarias en Nepal ha colocado en primer plano a una fuerza política inesperada: el Rastriya Swatantra Party (Partido Nacional Independiente), fundado apenas en 2022 y encabezado por Balendra Shah, un exrapero convertido en figura política. Los resultados preliminares, publicados por la Comisión Electoral de Nepal, mostraron al partido con 27 escaños directos ganados y ventaja en otras 90 circunscripciones de las 165 que se eligen por voto directo para la Cámara de Representantes. Estos datos echan luz sobre un cambio profundo en la percepción ciudadana e invitan a preguntarnos si Nepal está frente a una reconfiguración duradera de su panorama político.
Un rostro nuevo, una protesta vieja
Balendra Shah, de 35 años, saltó a la fama nacional tras ganar la alcaldía de Katmandú en 2022. Pero su protagonismo político explotó durante las masivas protestas de 2025, lideradas por jóvenes que exigían el fin de la corrupción y una mayor rendición de cuentas. Esas movilizaciones, que comenzaron por un episodio —la prohibición de ciertas plataformas en redes sociales— se convirtieron en un movimiento más amplio que terminó por sacar del poder al entonces primer ministro K. P. Sharma Oli. La combinación de ese descontento social con la visibilidad de figuras como Shah creó el caldo de cultivo para que un partido nuevo captase votos de protesta.
Resultados y mecánica electoral: cómo se está decidiendo el parlamento
La Cámara de Representantes de Nepal está compuesta por 275 miembros: 165 elegidos directamente en circunscripciones uninominales y 110 asignados mediante un sistema de representación proporcional que distribuye escaños según la proporción de votos obtenidos por cada partido. Según los datos preliminares de la Comisión Electoral, el Rastriya Swatantra lideraba en un número significativo de distritos, mientras que los partidos tradicionales —el Nepali Congress y el Partido Comunista Nepal (UML)— parecían enfrentarse a una erosión de su base electoral.
Es importante destacar que, en sistemas mixtos como el nepalí, el éxito en las circunscripciones uninominales no siempre se traduce en una mayoría parlamentaria absoluta. La asignación proporcional puede atenuar o complementar el poder de un partido emergente dependiendo de su alcance nacional y de las alianzas posteriores al escrutinio.
¿Por qué creció el voto por el Rastriya Swatantra?
- Descontento con la clase política tradicional: Décadas de alternancia entre partidos establecidos no resolvieron problemas persistentes como la corrupción, la burocracia ineficiente y el clientelismo.
- Capital simbólico de la protesta de 2025: El movimiento juvenil proporcionó legitimidad y visibilidad a líderes considerados como 'afuera del sistema', lo que benefició a figuras como Shah.
- Campaña centrada en lo social: Shah enfatizó salud y educación para los sectores más pobres, propuestas que resonaron en una población fatigada por promesas incumplidas.
- Comunicación moderna: Al provenir de la cultura urbana y las redes, el partido conectó con votantes jóvenes y urbanos, que buscaban canales de participación distintos a los tradicionales.
Contexto histórico: rupturas anteriores y lecciones
La política nepalí ha pasado por transformaciones importantes en las últimas tres décadas: de una monarquía constitucional a la abolición de la monarquía en 2008, seguida por procesos constituyentes y luchas internas entre facciones comunistas y partidarias del sistema multipartidista. Esa inestabilidad estructural y la percepción de incapacidad para transformar la vida cotidiana han hecho que la ciudadanía sea receptiva a alternativas. Históricamente, movimientos sociales y figuras no convencionales han irrumpido en la política cuando los partidos tradicionales pierden legitimidad.
Un ejemplo útil: en la década de 1990, Nepal vivió una efervescencia democrática postdictatorial que permitió la emergencia de actores nuevos; sin embargo, muchos de ellos terminaron integrándose al statu quo. La interrogante ahora es si el Rastriya Swatantra será capaz de mantener independencia organizativa o si se verá absorbido por dinámicas clientelares.
Reto estructural: del carisma individual a la gobernabilidad
Un peligro clásico para partidos liderados por figuras carismáticas es la dependencia del líder. Balendra Shah reúne carisma, reconocimiento mediático y una narrativa fresca, pero gobernar exige estructuras partidarias, capacidad burocrática, experiencia legislativa y alianzas estratégicas. Convertir victorias puntuales en políticas públicas sostenibles requiere:
- Construir cuadros técnicos capaces de diseñar y ejecutar políticas públicas.
- Establecer mecanismos de rendición de cuentas internos para evitar replicar las prácticas que criticaron.
- Negociar con otros partidos sin traicionar sus promesas poblacionales esenciales.
Implicaciones regionales e internacionales
Nepal ocupa una posición geopolítica sensible entre India y China. Cualquier reconfiguración política puede alterar relaciones comerciales, de infraestructura y de seguridad. Un partido nuevo y nacionalista o independiente podría intentar equilibrar esa relación o, por el contrario, generar incertidumbre para inversores y socios extranjeros. Observadores internacionales estarán atentos a las primeras señales: discursos sobre inversión extranjera, acuerdos energéticos y cooperación en salud y educación.
Votos de protesta: ¿tendencia global?
El fenómeno de encumbramiento de outsiders políticos no es exclusivo de Nepal. Desde América Latina hasta Europa y Asia, hemos visto cómo figuras no tradicionales capitalizan el hartazgo ciudadano. En algunos casos, como en ciertos países europeos, los nuevos partidos fragmentaron el mapa político; en otros, sus líderes se institucionalizaron y perduraron.
Un dato relevante: según el índice de confianza en instituciones del Pew Research Center (2021-2023), varios países han experimentado caídas sostenidas en la confianza en partidos políticos tradicionales, lo que crea el terreno fértil para alternativas. Ese mismo viento global parece haber soplado en Nepal.
Escenarios a corto y mediano plazo
- Escenario 1 — Coalición plural: El Rastriya Swatantra no logra mayoría absoluta y negocia una coalición con partidos medianos. Esto podría estabilizar el gobierno pero exigir concesiones.
- Escenario 2 — Gobierno de coalición frágil: Las alianzas resultan inestables y el parlamento se fragmenta, lo que conduciría a gobiernos de corta duración y más protestas sociales.
- Escenario 3 — Consolidación y reformas: Si el partido logra institucionalizarse y llevar adelante reformas concretas en salud y educación, podría transformar el sistema y ganar legitimidad a largo plazo.
Qué observar en los próximos días
Con el conteo aún en curso y la asignación proporcional pendiente, conviene poner atención a:
- La cifra final de escaños proporcionalmente asignados al Rastriya Swatantra.
- Las negociaciones postelectorales y posibles alianzas.
- Las primeras señales de política pública: nombramientos en ministerios clave, propuestas legislativas y presupuesto.
- Reacciones de actores regionales, especialmente India y China, ante el nuevo balance de poder.
Una oportunidad para la renovación democrática
Más allá del resultado final, la presencia masiva del voto joven y urbano y la emergencia de actores como Balendra Shah señalan una demanda clara: la ciudadanía quiere una política que responda a necesidades concretas —salud, educación, empleo— y que deje de ser sinónimo de privilegio y corrupción. Nepal está experimentando un momento de inflexión; es en la gestión posterior a la victoria donde se medirá la profundidad del cambio.
Si los líderes emergentes logran traducir legitimidad en instituciones sólidas y políticas efectivas, podríamos estar siendo testigos del inicio de una nueva etapa en la democracia nepalesa. Si no lo logran, la ola de protesta puede convertirse en otro episodio efímero de frustración. En cualquier caso, el mundo observará con interés cómo un país pequeño, pero estratégico, escribe el próximo capítulo de su historia política.