Entre golpes, calor y precauciones: lo que la pretemporada de la MLB revela sobre lesiones y adaptación al calor
Análisis sobre los golpes, las lesiones musculares y el impacto del calor en jugadores durante los entrenamientos de primavera
La primavera trae consigo la reinvención anual de las mayores ligas de béisbol: rosters que se afinan, aspirantes que buscan un lugar titular y el siempre presente riesgo de lesiones en partidos de exhibición. En los últimos días hemos visto ejemplos que condensan esas tres realidades: el primera base de los Baltimore Orioles, Ryan Mountcastle, salió de un juego de la Grapefruit League tras ser golpeado en la mano por un lanzamiento; el receptor de los Chicago White Sox, Kyle Teel, sufrió una lesión en el isquiotibial derecho jugando para Italia en el Clásico Mundial de Béisbol; y la región de Phoenix enfrenta una ola de calor histórica que podría complicar la logística de los entrenamientos de primavera en la Cactus League.
Golpes que preocupan: el caso de Ryan Mountcastle
Ryan Mountcastle, quien el año pasado participó en 89 juegos y dejó una línea de bateo de .250 con siete jonrones y 35 carreras impulsadas, tuvo que abandonar un juego de la Grapefruit League cuando una recta le impactó la mano derecha. El manager de los Orioles, Craig Albernaz, comentó que Mountcastle quiso continuar, pero el dolor fue evidente: “He’s getting checked out right now, so we’ll have more information” (declaración del manager en rueda de prensa).
Este tipo de golpes —aunque a veces parecen incidentes aislados— merecen atención por varias razones. Primero, la mano y los dedos son esenciales para el bateo: una fractura o lesión en tendones puede derivar en ausencia prolongada o en una pérdida de rendimiento aún después de la reincorporación. Segundo, para jugadores que pelean por un rol regular —como es el caso de Mountcastle este año tras la llegada de Pete Alonso a Baltimore— cada juego de spring training puede representar minutos decisivos para mostrar consistencia y salud.
Históricamente, hay ejemplos de peloteros cuya temporada se vio alterada por un impacto en la mano. Un caso reciente es el de Carlos Santana, quien en 2018 sufrió una fractura en la mano que le hizo perder semanas y redujo su producción por un tiempo después del regreso. Si bien no todos los golpes derivan en fracturas, la tendencia moderna de monitorear y evaluar con mayor cautela, incluyendo estudios por imagen y protocolos de recuperación, ha ayudado a minimizar el riesgo de reintegraciones apresuradas que puedan provocar recaídas.
Lesiones musculares: Kyle Teel y la fragilidad del isquiotibial
El caso de Kyle Teel —receptor de los White Sox que sufrió una distensión en el isquiotibial derecho mientras jugaba para Italia en el Clásico Mundial— pone de manifiesto otra dimensión: las lesiones en torneos internacionales y su impacto en las franquicias de la MLB. Según el comunicado del gerente general Chris Getz, Teel estará fuera entre cuatro y seis semanas.
Teel, de 24 años, tuvo una campaña 2025 con 78 juegos, en los que conectó para .273 con ocho jonrones y 35 impulsadas. Su ausencia abre una ventana para Edgar Quero, jugador con mayor experiencia la temporada previa (111 juegos), quien probablemente asumirá la carga de receptoría en Chicago mientras Teel se recupera.
Las lesiones de isquiotibiales son comunes en deportes que requieren aceleraciones explosivas y cambios de ritmo, y el béisbol no es la excepción. Un estudio sobre lesiones musculares en béisbol sugiere que las recidivas son frecuentes si la recuperación no es integral: la reincorporación prematura aumenta la probabilidad de re-lesión en la misma área (Fuente: Ekstrand J. et al., investigaciones sobre lesiones musculares en deportes de equipo, 2013). En el caso de Teel, la ventana de cuatro a seis semanas apunta a una lesión de grado moderado, con tratamiento que incluye fisioterapia focalizada, trabajo excéntrico y control del rango de movimiento para minimizar desbalances que predisponen a nuevas lesiones.
Además, las lesiones ocurridas representando a selecciones nacionales generan debates sobre la protección del jugador: ¿deberían los equipos de MLB interferir en la participación de sus peloteros en torneos internacionales de preparación? La respuesta no es simple. Muchos jugadores ven en esos torneos la oportunidad de competir a alto nivel y ganar confianza, pero los riesgos para la carga física, en especial en pretemporada, están siempre presentes.
El calor extremo como factor condicionante
Mientras las fracturas y las distensiones atraen titulares, un enemigo menos visible pero igualmente decisivo en la pretemporada es el calor. La Cactus League en Arizona concentra a 15 de los 30 equipos de la MLB durante el spring training, y ahora la región enfrenta una previsión de calor récord. Según el Servicio Meteorológico Nacional de Phoenix, hay probabilidades crecientes de que las temperaturas alcancen o superen los 105 °F (40.6 °C) entre el 18 y 20 de marzo (fuente: National Weather Service Phoenix, avisos públicos).
Para jugadores, entrenadores y personal, estas condiciones exigen ajustes en la planificación: horarios de práctica, hidratación, duración de sesiones en el terreno y consideración médica para prevenir golpes de calor, deshidratación y fatiga muscular. El manager de los Arizona Diamondbacks, Torey Lovullo, declaró: “We know it’s going to be smoking hot next week, but we’ve got to get work done… We’ll find a way to get it done and make sure these athletes are healthy, strong, hydrated and ready for the next day.”
Desde una perspectiva fisiológica, el calor extremo afecta la performance y aumenta el riesgo de lesión. Un meta-análisis sobre calor y rendimiento deportivo indica que la exposición a altas temperaturas altera el tiempo de reacción, incrementa la percepción de esfuerzo y acelera la fatiga neuromuscular (Fuente: Racinais et al., British Journal of Sports Medicine, 2015). En otras palabras, el mismo gesto motor puede volverse menos eficiente y más lesivo cuando el cuerpo sobrecalentado sufre pérdida de coordinación o fuerza.
Decisiones tácticas: mover horarios y limitar carga
Ante la amenaza de temperaturas extremas, los equipos tienen herramientas para mitigar el riesgo. Una maniobra simple es trasladar juegos diurnos a la noche, aunque la logística (entradas vendidas, transmisión, transporte) puede complicarlo. Otra es acortar la duración de los entrenamientos y multiplicar las sesiones en horarios más frescos: temprano en la mañana o al caer la tarde.
La experiencia reciente muestra que los equipos profesionales son cada vez más flexibles. Algunos miden la carga con GPS y sensores de movimiento, controlan la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) y usan protocolos de enfriamiento post-entrenamiento (crioterapia local, baños fríos) para acelerar la recuperación. Un informe de la Major League Baseball sobre rendimiento y salud destaca que muchas franquicias han adoptado sistemas de monitoreo de carga en la última década para reducir riesgo de lesiones relacionadas con fatiga (MLB Performance Report, 2023).
El balance entre preparación y precaución
Para equipos y directivas existe una tensión constante: la pretemporada es crucial para afinar mecánicas, integrar a nuevos jugadores y evaluar alternativas, pero los entrenadores deben evitar que la búsqueda de progreso ponga en peligro la salud de sus peloteros. Esto es especialmente delicado cuando se trata de jugadores con objetivos contractuales o recién adquiridos con grandes contratos —como Pete Alonso en Baltimore— porque la presión por resultados de corto plazo puede generar decisiones riesgosas.
La temporada regular, sin embargo, es larga: 162 partidos más posibles postemporadas. Una gestión prudente en marzo puede prevenir ausencias de semanas o meses en abril, mayo o incluso en el tramo final de la campaña. Ejemplos históricos abundan: Donaldson en 2016, por poner uno, vio afectados su rendimiento y disponibilidad por problemas físicos acumulados en carreras intensas de pretemporada. En contraste, equipos que priorizan la salud a corto plazo suelen cosechar mejor regularidad durante la larga campaña.
Implicaciones para jóvenes y jugadores en transición
Para peloteros jóvenes o aquellos que disputan por un puesto titular —casos de Mountcastle y Teel— la pretemporada es a la vez oportunidad y trampa. Mostrar capacidad de resistencia y adaptación al calendario de juego aumenta las probabilidades de asegurar un puesto; sin embargo, la necesidad de demostrar cuanto antes puede llevar a sobre-esforzarse y sufrir lesiones por fatiga. Los equipos hoy cuentan con staffs médicos más amplios y protocolos de rehabilitación avanzados, pero la regla de oro sigue siendo: prevenir es mejor que curar.
Los datos respaldan esta cautela. Según estadísticas de lesiones en la MLB, las distensiones musculares representan un porcentaje significativo del tiempo perdido por jugadores, y muchas de estas lesiones están vinculadas a cargas de trabajo elevadas o cambios bruscos en intensidad entre la off-season y el inicio de la temporada (Baseball Health & Performance Report, 2022).
Recomendaciones prácticas que siguen los equipos
- Monitoreo continuo: uso de GPS, acelerómetros y mediciones de HRV para ajustar cargas individuales.
- Periodización: escalonar el volumen y la intensidad del entrenamiento para evitar picos de fatiga.
- Hidratación y suplementación: protocolos personalizados antes, durante y después de prácticas y juegos en calor extremo.
- Protocolos de enfriamiento: baños fríos, compresas y camillas con flujo de aire para acelerar recuperación.
- Comunicación entre staff y jugador: fomentar que el jugador reporte molestias tempranas, evitando regresos prematuros a la actividad.
El papel del calendario y la responsabilidad compartida
La cuestión del calendario de spring training también merece reflexión. MLB delega la programación de los juegos de exhibición a los equipos, lo que permite flexibilidad pero también puede generar solapamientos de intereses (negocio, fan engagement y preparación deportiva). En escenarios de calor extremo, una política coordinada —como ofrecer ventanas de reprogramación o incentivos para trasladar juegos a horarios nocturnos— podría beneficiar a la salud colectiva de los jugadores y a la calidad del espectáculo a largo plazo.
Por otro lado, los torneos internacionales como el Clásico Mundial ofrecen visibilidad y experiencia competitiva; sin embargo, requieren acuerdos claros entre federaciones y franquicias sobre manejo de cargas y protocolos médicos. A corto plazo, tal disciplina podría evitar ausencias importantes en la temporada regular y preservar el valor de los contratos de los equipos.
Reflexiones finales: prudencia sin renunciar a la competencia
La semana reciente en los entrenamientos de primavera resume una verdad simple: el béisbol es un deporte de detalles donde la salud de la mano, la integridad de un isquiotibial o la capacidad de resistir calor extremo pueden marcar la diferencia entre una temporada exitosa y una campaña marcada por ausencias. Para los equipos, el desafío es encontrar un equilibrio entre apretar el ritmo de preparación y salvaguardar la salud de sus peloteros.
Si bien la medicina deportiva y la tecnología han avanzado mucho —permitiendo diagnósticos más rápidos y planes de recuperación más efectivos—, la prevención sigue siendo la estrategia más rentable y ética. Los casos de Mountcastle y Teel son recordatorios: una lesión en marzo puede tener consecuencias en abril, mayo y más allá; y el termómetro, cuando sube demasiado, obliga a replantear la logística habitual de un deporte que, en primavera, busca la temperatura ideal para la competencia.
Como dijo Torey Lovullo, el trabajo debe hacerse, pero con la mente puesta en la salud y en la preparación a largo plazo. Esa es, en definitiva, la mayor ventaja competitiva que un equipo puede cultivar en marzo: disponibilidad y frescura física cuando las luces de la temporada regular se enciendan.
Fuentes citadas y recomendadas:
- Declaraciones de Craig Albernaz y cobertura de los Orioles sobre la salida de Ryan Mountcastle (informes de prensa y rueda de prensa del club).
- Comunicado del gerente general Chris Getz sobre la lesión de Kyle Teel (informes oficiales de Chicago White Sox).
- National Weather Service – Phoenix: avisos y pronósticos de temperaturas para marzo (sitio oficial del NWS Phoenix).
- Racinais, S., et al. (2015). Heat and athletic performance: impact on neuromuscular function. British Journal of Sports Medicine.
- MLB Performance Report (2023) y Baseball Health & Performance Report (2022) – informes sobre monitoreo de carga y datos de lesiones en la MLB.
- Ekstrand, J., et al. (2013). Research on muscle injuries in team sports: risk factors and prevention strategies.
