La batalla en Wisconsin: por qué la elección al Tribunal Supremo estatal importa mucho más que un escaño

Una contienda marcada por el aborto, el reparto de escaños y el equilibrio de poder que definirá decisiones clave hasta 2030

Madison, Wisconsin — En apariencia, una elección judicial local: dos juezas, un puesto vacante y una campaña de pocas fanfarrias a nivel nacional. En la práctica, la elección al Tribunal Supremo de Wisconsin que acaparó la atención esta semana es mucho más: es una prueba de fuerzas sobre el control de instituciones, derechos reproductivos y las reglas que definirán la política estatal en los próximos años.

Un tribunal con poder para transformar el tablero político

Los comicios judiciales en Estados Unidos suelen describirse como menos llamativos que las contiendas ejecutivas o legislativas. Sin embargo, cuando un tribunal estatal tiene la última palabra en asuntos como mapas electorales, derechos laborales, regulaciones sanitarias o el acceso al aborto, cada silla adquiere un valor estratégico. En Wisconsin, donde los jueces del Tribunal Supremo deciden sobre reformas electorales, leyes laborales y restricciones a la atención sanitaria reproductiva, la composición del tribunal determina quién tiene la última palabra cuando el Legislativo y la Gobernación chocan.

Desde 2023 el bloque liberal del Tribunal Supremo de Wisconsin recuperó un papel central tras 15 años de mayoría conservadora. Con una victoria de la candidata apoyada por los demócratas —la jueza Chris Taylor— ese bloque podría pasar de 4-3 a 5-2, consolidando decisiones recientes y proyectando su influencia hasta, al menos, 2030. Además, con la jubilación anunciada de otra magistrada conservadora el próximo año, los demócratas verían la posibilidad de ampliar su control aún más si repiten el éxito, algo que cambiaría radicalmente el mapa institucional del estado.

El centro de la campaña: aborto y legitimidad democrática

El tema que más permeó la campaña fue el aborto. La jueza Taylor, con pasado en la Asamblea estatal y experiencia en Planned Parenthood, puso la defensa del derecho al aborto en el centro de su mensaje —incluso con anuncios televisivos que afirmaban que “el aborto está en la boleta”. Por contraste, Maria Lazar, apoyada por conservadores y grupos antiaborto, recibió críticas por expresar que la decisión del Tribunal Supremo federal de 2022 que anuló Roe v. Wade había sido “muy acertada”.

La pugna sobre el aborto no es solo cuestión de moral pública: tiene consecuencias legales inmediatas. Desde que la mayoría liberal llegó al Supremo estatal, el tribunal ha anulado leyes que restringían el acceso al aborto y ha ordenado la elaboración de nuevos mapas legislativos, evidencia de que la orientación ideológica del tribunal se traduce en políticas concretas.

Dinero, exposición y asimetrías de comunicación

Aunque las elecciones judiciales de Wisconsin en años recientes han sido escenarios de inversiones millonarias y campañas nacionales, en esta contienda particular la atención y el gasto a nivel nacional fueron menores. Aun así, la financiación y la capacidad de comunicar el mensaje marcaron diferencias claras entre las candidatas: según un recuento del Brennan Center for Justice, Taylor gastó aproximadamente nueve veces más que Lazar en anuncios televisivos —una ventaja decisiva para construir reconocimiento y controlar la narrativa en una campaña con un solo debate televisado.

Fuente: Brennan Center for Justice (estimación sobre gasto en publicidad televisiva)

¿Por qué importa el balance ideológico del Tribunal Supremos?

  • Mapas electorales: Los tribunales estatales frecuentemente resuelven disputas sobre redistribución de escaños. En estados disputados como Wisconsin, una decisión favorable a una u otra postura puede inclinar el poder legislativo durante una década.
  • Derechos laborales: Legislaciones clave que regulan la negociación colectiva y los derechos sindicales han pasado por juicios cuyo desenlace depende del Tribunal Supremo estatal.
  • Elecciones y voto: Reglas sobre votación por correo, requisitos de identificación y accesibilidad de puntos de votación suelen enfrentar desafíos legales que terminan en la sala del Supremo estatal.
  • Derechos reproductivos y de salud: Cuando hay disputas sobre restricciones al aborto o el acceso a servicios de salud, el Tribunal Supremo estatal puede confirmar o bloquear leyes con impacto inmediato en la población.

Contexto histórico: la polarización judicial en Wisconsin

Wisconsin no es ajeno a la politización de la judicatura. En la década de 2010 se promovieron e implementaron reformas impulsadas por gobernantes conservadores que cambiaron políticas laborales y reglamentaciones electorales; muchas de esas medidas han sido revisadas o anuladas por cortes más recientes. La intensidad de estas disputas alcanzó un punto crítico tras las elecciones presidenciales de 2020, cuando una decisión judicial a nivel estatal estuvo cerca de favorecer una postura alineada con la impugnación de resultados electorales a nivel federal. Ese episodio quedó en la memoria política del estado y reforzó, para muchos ciudadanos, la percepción de que el Tribunal Supremo tiene un rol crucial en proteger o vulnerar normas democráticas.

La no partidización formal y la partidización real

Las contiendas para el Tribunal Supremo de Wisconsin son oficialmente no partidistas: las boletas no listan afiliaciones políticas. No obstante, el apoyo financiero, las líneas de mensaje y las alianzas revelan una clara división por afinidad política. En la práctica, el electorado suele conocer la orientación ideológica de las candidaturas a través de los apoyos y las campañas informativas, por lo que la no partidización formal no elimina la polarización real.

Escenarios a futuro: ¿qué sucederá si se consolida la mayoría liberal?

  1. Si Taylor ganara y los liberales alcanzaran 5-2, es probable que se reafirme la tendencia actual del tribunal a favor de los derechos reproductivos y a revisar restricciones instauradas por legislaturas previas.
  2. Una mayoría amplia facilitaría la confirmación de fallos que reviertan normas de la década anterior sobre representación legislativa y limitaciones laborales, impactando la política estatal durante años.
  3. Con otra jubilación posible entre los conservadores al año siguiente, la ventaja podría ampliarse aún más, lo que modificaría el equilibrio de poder entre ramas del gobierno estatal y alteraría el campo de juego electoral para 2026 y 2028.

Reflexión: por qué esta elección importa a cualquier votante

Más allá de las etiquetas políticas, la elección subraya una realidad democrática: muchas decisiones que afectan el día a día —desde si una mujer puede acceder a atención reproductiva en su ciudad, hasta cómo se dibujan los distritos electorales— acaban en manos de jueces estatales. Votar en estas contiendas o interesarse por ellas no es solo participar en un proceso técnico; es decidir quién interpretará la ley y con qué enfoque se resolverán conflictos que tocan derechos fundamentales.

Como dijo una votante de Madison durante la campaña: “No es solamente sobre aborto o sobre política; es sobre si mi derecho a elegir o a ser representada será respetado por quien tenga la última palabra”. Esta observación resume la percepción ciudadana que elevó lo que parecía un pleito judicial local a una discusión de interés cívico y nacional.

En un país donde las cortes, tanto a nivel federal como estatal, han tomado relevancia central en temas que definen el tejido social, la pugna en Wisconsin recuerda que las contiendas judiciales merecen la atención y el escrutinio que normalmente prestamos a otros cargos electos. Porque, al fin y al cabo, el resultado no será solo un nombre en la lista de jueces: será quien, a la larga, dirima reglas esenciales para la vida política y social del estado.

Brennan Center for Justice — fuente citada para estimaciones sobre gasto en publicidad televisiva.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press