Escasez de flúor en el agua potable: qué significa para la salud pública y cómo prepararse

La interrupción en la cadena de suministro global está reduciendo la fluoración en algunas comunidades; expertos explican riesgos, recomendaciones y contexto histórico

En las últimas semanas varias empresas de servicios de agua en Estados Unidos han reportado dificultades para mantener los niveles recomendados de flúor en el suministro público. Aunque la medida no compromete la potabilidad del agua, la reducción temporal de la fluoración preocupa a autoridades sanitarias y odontólogos porque el flúor añadido al agua pública ha sido una estrategia preventiva clave para reducir la caries dental durante décadas.

¿Por qué hay escasez de flúor ahora?

La causa principal de la escasez reciente es la interrupción de la cadena de suministro internacional. Estados Unidos importa una parte significativa del ácido fluorosilícico —el compuesto que muchas plantas de tratamiento añaden al agua— y, según datos del Environmental Protection Agency (EPA), Israel es uno de los principales exportadores de este producto químico al mercado mundial. Problemas en plantas proveedoras, incluidos desafíos de personal derivados de movilizaciones o compromisos laborales, han reducido la producción y el envío.

Dan Hartnett, director de políticas de la Association of Metropolitan Water Agencies, señaló que la disminución en la producción por parte de un proveedor clave ha causado “reducción en la oferta para el mercado estadounidense” y que, conforme continúe el conflicto en la región proveedora, podrían verse más tensiones en la cadena de suministro.

¿A cuántas personas afecta y qué tan grave es?

Hasta ahora, el número de sistemas públicos afectados es limitado, pero algunos sirven a comunidades grandes. Por ejemplo, WSSC Water, el octavo mayor sistema de agua y aguas residuales del país, que abastece a cerca de 1.9 millones de clientes en Maryland, anunció recientemente una reducción en el nivel de fluoración de 0.7 mg/L (el valor recomendado) a 0.4 mg/L. Otros distritos, como la pequeña localidad de Lititz en Pensilvania, tuvieron que suspender temporalmente la fluoración durante semanas mientras resolvían el abastecimiento.

Si bien una reducción de unos meses en la fluoración no supone un riesgo inmediato para la salud general del agua, el impacto en salud pública se mide en años: la prevención de caries por medio del agua fluorada ocurre de forma gradual y poblacional.

Qué dicen los expertos sobre el impacto en la salud

El Dr. Scott Tomar, experto en fluoración comunitaria, ha señalado que por debajo de aproximadamente 0.5 mg/L la prevención efectiva de caries disminuye. En sus palabras: “Based on the best available information we have, below about 0.5 milligrams per liter, you’re probably not going to see effective preventive exposure.” (Traducción: Según la mejor información disponible, por debajo de 0.5 mg/L probablemente no se verá una exposición preventiva eficaz).

Los niños pequeños son los más vulnerables si la fluoración se mantiene baja durante años, porque el flúor fortalece el esmalte dental mientras los dientes se desarrollan. Un reporte de la American Dental Association (ADA) atribuye a la fluoración del agua una reducción de más del 25% en la caries dental tanto en niños como en adultos desde su implantación generalizada en el siglo XX (American Dental Association).

Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que casi dos terceras partes de la población estadounidense recibe agua potable con fluoruro añadido (CDC, Community Water Fluoridation).

Medidas recomendadas para la población

  1. Mantener la higiene bucal habitual: cepillarse dos veces al día con pasta dental con flúor y usar hilo dental. Estos hábitos reducen notablemente el riesgo de caries incluso cuando la fluoración del agua presenta variaciones.
  2. Consultar al dentista: si vive en un área con reducción o suspensión temporal de la fluoración y está preocupado, hable con su odontólogo antes de tomar suplementos de flúor; la prescripción de suplementos depende de la edad, el riesgo de caries y la exposición total al flúor.
  3. No automedicarse: los suplementos de flúor deben indicarse profesionalmente, especialmente en niños, para evitar la fluorosis dental por dosis demasiado altas durante el desarrollo dental.
  4. Seguir las actualizaciones del proveedor de agua: las autoridades locales saltarán a la palestra en caso de que la situación requiera medidas adicionales, como distribución de instrucciones específicas o soluciones temporales.

Contexto histórico y controversia

La fluoración del agua empezó a implementarse masivamente en la década de 1940 y 1950 en Estados Unidos y otros países, tras estudios que demostraron una reducción de la caries dental en poblaciones con agua fluorada. A lo largo del siglo XX fue considerada una de las mayores medidas de salud pública preventiva. Sin embargo, en décadas recientes surgieron movimientos críticos que han cuestionado su seguridad y eficacia.

Un dato notable: en 2023, Utah se convirtió en el primer estado estadounidense en prohibir la fluoración pública del agua a nivel estatal, una decisión que reavivó el debate nacional sobre la medida. Además, figuras públicas han promovido dudas sobre la seguridad del flúor, lo que ha incrementado la polarización del tema.

A pesar de ello, la evidencia acumulada por organizaciones sanitarias internacionales y nacionales sigue respaldando los niveles de fluoración utilizados en la mayoría de sistemas públicos como seguros y efectivos para la prevención de caries cuando se aplican en las concentraciones recomendadas.

Impacto en comunidades y equidad en salud

La fluoración del agua es especialmente valiosa en comunidades con menor acceso a servicios dentales regulares: actúa como una intervención pasiva y universal que no depende de visitas al odontólogo. Por eso, cualquier interrupción sostenida puede agravar las desigualdades en salud bucal. Si la escasez persiste, los sistemas locales y estatales deberán evaluar estrategias complementarias —como programas de sellado dental, distribución de pastas o enjuagues fluorados en escuelas y campañas de educación— para mitigar el impacto.

Qué están haciendo las autoridades

Ante la escasez, muchas agencias y empresas de agua están buscando proveedores alternativos, ajustando temporalmente las dosis de fluoración para estirar el suministro y comunicando con claridad las medidas a la población. La Association of Metropolitan Water Agencies y autoridades estatales están monitorizando la situación y alertan que si la producción internacional se mantiene afectada, más comunidades podrían verse en la misma situación.

Cómo leer la información y evitar la desinformación

  • Busque información en fuentes oficiales: los departamentos de salud estatales, la autoridad local de agua y organizaciones como el CDC y la OMS.
  • Desconfíe de afirmaciones alarmistas sin evidencia revisada por pares. La literatura científica disponible respalda la seguridad de los niveles recomendados de fluoración comunitaria.
  • Consulte a su profesional de salud dental para decisiones personales sobre suplementos o tratamientos alternativos.

En resumen, la escasez actual parece limitada en alcance por ahora, pero subraya la vulnerabilidad de cadenas de suministro globales críticas para la salud pública. Mientras tanto, mantener buenos hábitos de higiene oral y seguir las recomendaciones de los profesionales de la odontología son medidas sensatas para minimizar riesgos individuales y comunitarios.

Fuentes citadas: Environmental Protection Agency (EPA), Centers for Disease Control and Prevention (CDC), American Dental Association (ADA), declaraciones públicas de responsables de servicios de agua y expertos en fluoración comunitaria.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press