Cartas desde el despacho: la mirada fotográfica que reivindica al periodismo local

Ann Hermes documenta newsrooms amenazadas por el cierre de periódicos y captura la memoria física de las comunidades

El sonido de una máquina de escribir que ya no existe, pilas de periódicos amarillentos apilados en un rincón, recortes guardados en cajas con etiquetas gastadas: esas son las escenas que la fotógrafa Ann Hermes ha decidido conservar con su cámara, mientras el paisaje del periodismo local cambia rápidamente.

Un proyecto que nació del cariño y la urgencia

Hermes, con base en Brooklyn, se propuso documentar las redacciones pequeñas de Estados Unidos y ya ha visitado alrededor de 50 newsrooms —muchas de comunidades pequeñas— con la intención de fotografiar espacios en riesgo por la crisis económica de la prensa impresa. "Es realmente una carta de amor al periodismo local", afirma Hermes en relación con su trabajo (declaración pública de la fotógrafa).

Sus fotografías muestran oficinas cuyo aspecto podría hacer palidecer a cualquier diseñador de interiores: alfombras gastadas, escritorios cubiertos de notas adhesivas y pilas de cuadernos, microondas con un bote de antiácidos encima, estantes repletos de recortes y una botella de whisky medio vacía como recuerdo de jornadas eternas. No se trata de estetizar la precariedad, sino de exhibir la materia prima del oficio: objetos que conservan memoria y contexto.

La memoria física de una comunidad

La llamada "morgue" periodística —esa acumulación de recortes, fotos y expedientes que históricamente sirvió como archivo de investigación— aparece en las fotos de Hermes como símbolo de una época que se desvanece. "La historia de una comunidad está en esas morgues", reflexiona Hermes; cuando desaparezcan, argumenta, también se perderán las memorias locales y las evidencias que sustentan la memoria pública.

Ese riesgo tiene respaldo cuantitativo: según investigaciones del Institute for Nonprofit News y la University of North Carolina’s Hussman School of Journalism & Media, desde inicios de este siglo miles de periódicos locales han cerrado o reducido drásticamente su personal, y en muchas zonas han surgido los llamados "news deserts" —condados sin un medio local con cobertura regular—. El fenómeno no es solo la pérdida de empleos, sino la erosión de la vigilancia democrática a nivel municipal y comunitario.

Periodistas reales, situaciones reales

Las imágenes de Hermes buscan desmontar la idea romántica de que el periodismo es una profesión siempre prestigiosa y elegante. "Estas no son oficinas pobladas por élites: son personas que trabajan con recursos limitados y una fuerte convicción cívica", apunta la fotógrafa (declaración de Ann Hermes).

El retrato de Tom Haley en la oficina del Rutland Herald —captado por Hermes— es emblemático: un periodista inclinado sobre su cuaderno, rodeado de papeles y notas, encarna la resiliencia cotidiana de quienes siguen informando pese a recortes y cambios estructurales. El fotógrafo Zach Helfand, del New Yorker, resume la observación con perspicacia: "La gente de noticias tiende a prestar poca atención a su entorno. Hay demasiado por hacer y siempre una deadline" (Zach Helfand, comentario publicado en relación con la serie).

¿Por qué importa documentar estas redacciones?

Más allá del valor estético, la iniciativa de Hermes tiene una función testimonial y pedagógica. En primer lugar, conserva evidencias tangibles de cómo trabajó la prensa local: archivos, herramientas, costumbres y rituales laborales que pueden desaparecer con el cierre de los medios impresos. En segundo lugar, busca incidir en la opinión pública: llevar esas fotografías a exhibiciones en las mismas comunidades puede recordar a lectores y autoridades el valor del periodismo local como servicio cívico.

Hermes no se limita a retratar el abandono: celebra la devoción de quienes permanecen. "Las recompensas por hacer este trabajo están disminuyendo —dice—. Tienes que creer profundamente en el servicio cívico que proporcionas. Si no, ¿por qué lo harías?" (declaración de Ann Hermes).

Un archivo en peligro y la búsqueda de soluciones

Las transformaciones tecnológicas y económicas han empujado a muchas redacciones a migrar al formato digital, cerrar imprentas y reducir personal. No obstante, esa digitalización no siempre reemplaza lo que se pierde: el acceso físico a archivos, la presencia del periódico como objeto compartido en cafés o bibliotecas, y la visibilidad de las historias locales en la vida cotidiana.

El fenómeno tiene consecuencias democráticas: múltiples estudios muestran que la desaparición de periódicos locales correlaciona con una menor participación ciudadana y más costos para los gobiernos locales, debido a una menor fiscalización. Por ejemplo, reportes de la Local News Initiative de la Universidad de Carolina del Norte han documentado cómo la pérdida de cobertura informativa aumenta la opacidad y reduce la información disponible para votar con conocimiento.

De la documentación a la defensa

Hermes reconoce que su proyecto ha derivado en una forma de activismo fotográfico: además de crear un archivo visual, busca organizar exhibiciones en las localidades que ha visitado para concienciar sobre la importancia del periodismo local. "Quiero exponer en algunas de las comunidades que visito para recordarle a la gente la importancia de su periódico local", dice la fotógrafa.

La idea de llevar las imágenes al corazón de esas ciudades y pueblos es estratégica: transforma la observación en diálogo y busca involucrar a los propios lectores en la preservación de su ecosistema informativo.

La técnica como vehículo de memoria

El enfoque estético de Hermes combina documentalismo y empatía. No busca la imagen chocante, sino la escena que habla por sí misma: una silla vacía frente a un escritorio, un calendario colgando torcido, pilas de ejemplares listos para repartir. A través de esos detalles, la fotógrafa reconstruye la atmósfera de una profesión que sigue siendo esencial para la vida cívica.

Al mismo tiempo, su trabajo recuerda la diversidad de medios locales: desde periódicos que aún imprimen copias en talleres con olor a tinta hasta salas de redacción que funcionan en oficinas prestadas o en edificios municipales reconvertidos. Cada una de esas variantes revela adaptaciones diferentes frente a la misma crisis estructural.

Un objetivo ambicioso: 100 redacciones

Hermes se ha fijado la meta de fotografiar 100 newsrooms. "Siento que aprendo algo nuevo en cada redacción que visito", afirma. Ese compendio no solo será un testimonio fotográfico, sino una radiografía de las transformaciones del periodismo local en el siglo XXI: quién queda, cómo trabaja, qué se pierde y qué se transforma.

Más allá de la obra artística, el proyecto plantea preguntas urgentes: ¿cómo sostener la cobertura local en un entorno económico adverso? ¿Qué modelos alternativos (cooperativas de prensa, subvenciones públicas, fundaciones sin ánimo de lucro) pueden garantizar la continuidad del servicio informativo? La simple existencia de las fotografías puede alimentar esos debates.

Un llamado a valorar lo cercano

Si hay una lección que emerge de las imágenes de Hermes es la íntima conexión entre el periodismo local y la vida cotidiana de una comunidad. El periódico que llega a la puerta no es solo un producto cultural: es un registro de eventos, una caja de herramientas para la rendición de cuentas y un espacio donde se entretejen las memorias locales.

En un tiempo en que el consumo de noticias se globaliza y las plataformas digitales monopolizan la distribución, la obra de Hermes reivindica la mirada de proximidad: el periodista que conoce a sus vecinos, la redacción que guarda recortes sobre decisiones municipales y el lector que encuentra en esas páginas la representación de su propia comunidad.

Las fotografías son, en definitiva, un recordatorio visual: perder una redacción es perder parte de la capacidad de una comunidad para entenderse y fiscalizarse. La apuesta de Ann Hermes es sencilla pero potente: mirar, conservar y, si es posible, inspirar acciones para que el periodismo local no sea solo un recuerdo fotográfico.

  • Fuentes y recursos:
    • Ann Hermes, declaraciones públicas en entrevistas y presentaciones del proyecto (fotógrafa).
    • Zach Helfand, comentario sobre newsrooms y su atmósfera (The New Yorker).
    • Institute for Nonprofit News y University of North Carolina’s Hussman School of Journalism & Media: investigaciones sobre el cierre de periódicos y el fenómeno de los "news deserts" (https://localnewsinitiative.org/).
Este artículo fue redactado con información de Associated Press