El coyote nadador de Alcatraz: la sorprendente travesía que desafió corrientes y expectativas

Un cánido masculino recorrió más de 3 kilómetros entre islas de la bahía de San Francisco, revelando adaptabilidad, riesgos para aves y preguntas sobre conservación

A comienzos de año, un video que mostraba a un coyote remando en las frías aguas de la bahía de San Francisco captó la atención de biólogos, conservacionistas y público en general. La escena era poco común: un cánido solitario esforzándose por alcanzar las rocas de la isla de Alcatraz, lugar famoso por su antigua prisión federal y por ser hoy un refugio para aves marinas.

Un viaje más largo de lo que parecía

Al principio, los especialistas barajaron la hipótesis más lógica: el animal habría nadado desde la costa de la ciudad de San Francisco, a poco más de 1 milla (1,6 km). Sin embargo, los rastros frescos y muestras de heces que colectaron los guardaparques fueron analizados por la Universidad de California, Davis, y los resultados mostraron algo inesperado: el coyote provenía de la población reproductora establecida en la cercana Angel Island, a aproximadamente 2 millas (3,2 km) de Alcatraz (National Park Service).

“Nuestra suposición de trabajo fue que el coyote hizo la travesía desde San Francisco porque es una distancia significativamente menor. No podíamos dejar de estar impresionados por su logro al llegar a Alcatraz”, declaró Bill Merkle, ecólogo de fauna del Servicio de Parques Nacionales (National Park Service).

¿Qué nos dice este caso sobre la biología del coyote?

El coyote (Canis latrans) es una especie conocida por su resiliencia y adaptabilidad. A lo largo del siglo XX y XXI ha colonizado áreas urbanas y periurbanas en gran parte de Norteamérica, aprovechando recursos alimentarios variados y alterando su comportamiento para coexistir cerca de humanos. No obstante, si bien hay evidencia de que coyotes pueden nadar, las travesías marinas prolongadas son raras y casi no documentadas por observadores humanos.

Camilla Fox, fundadora y directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Project Coyote, señaló que este macho probablemente emprendió la travesía en busca de una pareja o de territorio nuevo que defender: “Los coyotes, al igual que los lobos, sí nadan, aunque es increíblemente raro que los humanos los vean hacerlo” (Project Coyote).

Registro audiovisual y evidencias

Hay al menos un video de principios de enero que muestra al coyote nadando en la bahía y luego intentando alcanzar la costa rocosa de la isla. Posteriormente, el 24 de enero, un visitante fotografió al animal en la isla. Tras la observación, los biólogos detectaron huellas y excremento recientes en Alcatraz que remitieron a la investigación genética realizada por UC Davis, la cual confirmó la procedencia angelina del ejemplar.

Implicaciones para la conservación y manejo

Alcatraz, desde su reapertura como parque nacional en 1973, se ha convertido en un sitio importante para la nidificación de aves marinas. La presencia de un depredador terrestre puede suponer un riesgo directo para huevos y polluelos, además de alterar comportamientos de las colonias. Por esa razón, el Servicio de Parques consideró la captura y reubicación del coyote si persistía en la isla.

No obstante, según los reportes oficiales, el macho no ha vuelto a ser visto ni ha sido detectado por cámaras. Tampoco hay evidencia de que haya permanecido en Alcatraz más allá de las semanas de enero en que fue observado. Esto abre preguntas sobre si la travesía fue una exploración puntual, un intento fallido de establecimiento, o parte de patrones de dispersión más amplios entre las islas y la costa.

Contexto histórico y ecológico de las islas

Alcatraz es ampliamente conocida por su uso como prisión federal en las décadas de 1930 a 1960 y por las célebres 14 fugas intentadas por 36 reos, casi todas sin éxito debido a las corrientes frías y rápidas de la bahía. Desde 1973 la isla forma parte del sistema de parques nacionales y su valor actual está vinculado a la protección de la biodiversidad local.

Angel Island, por su parte, es un parque estatal con una historia compleja: fue puerto de internamiento y procesamiento de inmigrantes, incluyendo periodos en que personas —principalmente de origen chino— fueron retenidas por días, meses o incluso años. Hoy es también un hábitat recuperado donde la fauna silvestre, incluidos los coyotes, ha logrado establecerse pese a las limitaciones de espacio y recursos. Como indica Camilla Fox, la colonización de Angel Island por coyotes no fue sencilla, pero la especie perseveró.

¿Cuánto pueden nadar los coyotes? Estudios y registros

No existe una gran literatura centrada en la natación de coyotes en aguas frías y con corrientes marinas. Estudios sobre dispersión de cánidos muestran que los coyotes pueden desplazarse largas distancias por tierra —en ciertos casos más de 20 km en un solo día en paisajes continentales—, pero la natación en mar abierto presenta desafíos térmicos y energéticos distintos.

Algunos trabajos etnográficos y reportes de vida silvestre registran coyotes cruzando lagos o ríos y ocasionalmente nadando entre islas menores en regiones con aguas templadas. Sin embargo, la travesía desde Angel Island a Alcatraz, con corrientes recirculantes de la bahía y temperaturas frías, es inusual y por ello conmovió a especialistas.

Riesgos y recomendaciones para visitantes

Dado que la temporada de cría está en curso, Project Coyote y el Servicio de Parques recomiendan a los visitantes de Angel Island, Alcatraz y otras áreas naturales no perturbar familias de coyotes ni sus guaridas. Algunas pautas prácticas para convivencia y mitigación de conflictos incluyen:

  • Evitar acercarse a madrigueras y a coyotes con cachorros.
  • No dejar basura o restos de comida accesibles; asegurar contenedores y no alimentar intencionalmente a la fauna.
  • Reportar avistamientos de coyotes que muestren comportamiento inusualmente agresivo o que parezcan habituados a la presencia humana a las autoridades del parque.

Reflexiones sobre la adaptabilidad animal en entornos urbanos y periurbanos

La historia del coyote que remó hasta Alcatraz ilustra dos tendencias biológicas y sociales más amplias. Por un lado, la notable plasticidad comportamental de muchas especies —como el coyote— les permite explotar nichos nuevos, navegar paisajes fragmentados y, en ocasiones, aprovechar corredores subestimados como vías acuáticas. Por otro lado, el fenómeno expone la necesidad de políticas de manejo basadas en la ciencia que contemplen tanto la conservación de especies como la protección de hábitats sensibles (por ejemplo, colonias de aves).

En un mundo donde la urbanización y el cambio de uso del suelo transforman los ecosistemas, situaciones como la travesía a Alcatraz son recordatorios tangibles de que la vida silvestre no sigue líneas administrativas: los animales se mueven en función de recursos, reproducción y supervivencia, y a veces sus decisiones nos sorprenden.

¿Qué viene ahora? Investigación y vigilancia

Las autoridades del Servicio de Parques y organizaciones como Project Coyote continuarán la vigilancia y el monitoreo de las islas y la bahía. El uso estratégico de cámaras, análisis de ADN no invasivo (por ejemplo, mediante heces o pelos) y colaboración con instituciones académicas como UC Davis pueden aportar datos sobre patrones de dispersión, conectividad genética entre poblaciones insulares y continentales, y riesgos para especies nidificantes.

Además, integrar a la comunidad y a los visitantes en prácticas responsables reducirá la probabilidad de conflictos y ayudará a proteger tanto a las aves como a los coyotes que exploran nuevos territorios.

El relato del coyote que cruzó la bahía hasta Alcatraz no es solo una anécdota pintoresca: es una ventana a la dinámica cambiante entre animales y paisajes humanos, y un llamado a observar con humildad y ciencia cómo otras especies se adaptan a nuestras costas y ciudades.

Fuentes citadas:

  • Declaraciones y comunicado del National Park Service sobre el avistamiento y análisis genético (enero 2026).
  • Project Coyote — comentarios de Camilla Fox sobre comportamiento de coyotes y recomendaciones para el público.
  • Resultados de análisis de ADN realizados por la Universidad de California, Davis, confirmando procedencia en Angel Island (muestras de rastros y heces).
Este artículo fue redactado con información de Associated Press