Solinera en Santa Clara: la estación solar gratis que está cambiando la vida cotidiana en Cuba

Cómo una estación de carga solar comunitaria alivió la crisis energética local, dinamizó pequeños comercios y planteó preguntas sobre la transición renovable en la isla

En medio de apagones crónicos y una escasez de combustible que ha golpeado duramente la movilidad y el comercio informal en Cuba, emergió una solución modesta pero poderosa: una estación de carga solar gratuita en Santa Clara que comenzó a operar a comienzos de abril y rápidamente se convirtió en punto de encuentro, mercado y salvavidas para cientos de personas.

Una solución local para un problema estructural

La llamada "solinera" —un término coloquial que ya circula en la ciudad— ofrece puestos para recargar vehículos eléctricos ligeros, electrodomésticos, teléfonos móviles y hasta pequeños electrodomésticos de cocina. El proyecto fue financiado por un negocio local en colaboración con autoridades municipales; según responsables del lugar, la instalación cuenta con 30 kilovatios (kW) de paneles y una batería de 60 kW, suficientes para alimentar durante un día a una vivienda media en Estados Unidos, según comparaciones habituales de capacidad energética.

Para familias como la de Yudelaimys Barrero Muñoz, la estación significó la diferencia entre perder el sustento y mantener un pequeño negocio. Antes, Barrero Muñoz tenía que pasar horas a la vera de la carretera intentando conseguir un aventón para viajar los 70 kilómetros entre Cienfuegos y Santa Clara, donde compraba mercancía para revender. Ahora puede recargar su vehículo de tres ruedas sin costo y transportar más productos en una sola jornada.

Impacto en la economía informal y en el día a día

El mercado informal y los negocios domésticos cubanos han sido especialmente vulnerables a los cortes eléctricos y la falta de combustible. En barrios de Santa Clara, vendedores ambulantes, madres que venden comida y pequeños emprendedores dependían de transporte intermitente o de largas caminatas. La solinera no solo reduce tiempos de desplazamiento: permite que muchos amplíen su oferta comercial.

“Si no hubiera sido por esto, no habría podido seguir vendiendo”, comentó Barrero Muñoz, con la satisfacción evidente de quien recuperó parte de su autonomía económica. Su esposo, Lorenzo Ravelo, relató que antes pedían prestado para pagar taxis cuando los niños necesitaban atención médica. Ahora pueden viajar con su propio vehículo y, según dice, incluso ir a la playa juntos: “Es una gran solución”, señaló conmovido.

Servicios y dimensión técnica

La estación dispone de:

  • 20 enchufes para dispositivos pequeños
  • 16 puntos de carga para vehículos ligeros
  • 12 conexiones destinadas a la cocina, lo que permite cocinar mediante electricidad en lugar de gas

El esquema técnico —paneles solares, inversores y baterías— permite un uso versátil que cubre desde ventiladores y teléfonos hasta motores eléctricos de vehículos de baja potencia. Si bien el proyecto no sustituye la red eléctrica nacional ni cubre las necesidades de un barrio entero, su efecto multiplicador es evidente en la vida cotidiana de los usuarios.

Contexto energético en Cuba y en el mundo

El impulso a soluciones solares en Cuba responde a una doble presión: cortes frecuentes de electricidad y una escasez de combustibles agravada por sanciones internacionales y limitaciones logísticas. En respuesta, el gobierno cubano intensificó la instalación de paneles solares en hospitales y espacios públicos y promovió parques solares como medida paliativa.

En términos comparativos, las renovables pasaron a representar aproximadamente el 10% de la generación eléctrica en Cuba recientemente, un alza notable desde un 3.6% registrado en 2024, según datos locales reportados por medios y especialistas en energía. A escala global, más del 30% de la electricidad era generada por fuentes renovables como solar, eólica e hidroeléctrica en el mismo período; la cifra proviene del think tank energético Ember, que monitorea la evolución del mix energético mundial (Ember).

Beneficios sociales: más allá de la energía

La solinera se convirtió en un punto de interacción social: madres que recargan ventiladores para sus hijos, comerciantes que cocinan para ahorrar gas, trabajadores que aprovechan la disponibilidad para atender a clientes. Danailys Arboláez Pérez, que vende alimentos en su casa y vive cerca de la estación, contó que ha utilizado el lugar para cocinar arroz, freír pescado y recargar equipos, acciones que le permiten ahorrar y planificar mejor sus horarios sin depender de los caprichos de la red eléctrica.

La posibilidad de cocinar con electricidad en la estación representa un alivio adicional: muchas familias, ante apagones prolongados, se vieron forzadas a cocinar en horarios nocturnos cuando la energía regresaba, alterando rutinas y afectando el descanso. La solinera introduce previsibilidad y, con ello, una mejora en la calidad de vida.

Limitaciones y preguntas pendientes

La iniciativa, aunque positiva, deja en evidencia desafíos estructurales:

  1. Escalabilidad: un solo proyecto beneficia a una comunidad localizada; multiplicarlo requiere inversión y coordinación estatal-privada.
  2. Acceso desigual: pocos cubanos pueden costear sistemas domésticos de paneles y baterías, por lo que las soluciones comunitarias son útiles pero insuficientes para transformar la matriz energética del país.
  3. Sostenibilidad financiera: mantener equipos, reemplazar baterías y asegurar operación técnica demandan recursos. ¿Quién asumirá esos costos a largo plazo?

Además, la dependencia de baterías importadas y componentes sensibles a mantenimiento técnico plantea la necesidad de formación local y cadenas de suministro más robustas.

Lecciones para políticas públicas y para otras comunidades

La experiencia de Santa Clara ofrece varias enseñanzas aplicables a contextos con redes eléctricas frágiles:

  • Las microinfraestructuras renovables pueden aliviar necesidades inmediatas y generar beneficios sociales y económicos palpables.
  • Los proyectos comunitarios gratuitos o subsidiados facilitan la inclusión de los más vulnerables y dinamizan el comercio local.
  • La cooperación entre iniciativa privada local y autoridades puede acelerar la implementación, pero requiere transparencia y planes de mantenimiento claros.

Un enfoque útil consiste en combinar estaciones públicas de carga con incentivos para la adopción doméstica y programas de formación técnica que permitan crear empleos locales en instalación y mantenimiento.

Perspectiva humana: energía como oportunidad

Más allá de kilovatios y baterías, la solinera en Santa Clara simboliza una recuperación de la dignidad diaria. Para familias que antes tenían que abandonar mercancía por la imposibilidad de transportarla, para padres que ahora pueden llevar a sus hijos a citas médicas sin poner en riesgo la economía familiar, y para quienes han reducido la incertidumbre que los apagones generaban en su rutina, el impacto es palpable y emocional.

“No estamos corriendo tanto”, dijo una usuaria al comparar la calma de cocinar con electricidad disponible frente al desespero de aprovechar ventanas de energía aleatorias. Esa calma tiene efectos en la salud mental y en la capacidad productiva de los hogares.

Hacia una transición renovable más justa

La experiencia de la solinera debería impulsar una reflexión mayor: las transiciones energéticas no son solo tecnológicas; son sociales y políticas. Para que la energía renovable beneficie a la mayoría, los gobiernos y las comunidades deben diseñar modelos que combinen infraestructura pública, apoyo a pequeños emprendimientos y formación técnica. Sólo así se evitará que la transición reproduzca desigualdades y se garantizará que soluciones como la solinera no sean excepciones sino partes de una estrategia nacional coherente.

Santa Clara demostró que, incluso en circunstancias difíciles, la creatividad local puede producir soluciones transformadoras. La pregunta ahora es si esas soluciones puntuales podrán escalar y articularse en políticas que garanticen acceso, mantenimiento y financiamiento para millones de cubanos que siguen esperando una red más fiable y equitativa.

Fuentes y lecturas recomendadas:

Este artículo fue redactado con información de Associated Press