This is Normal: el arte en Kiev que reconstruye lo cotidiano durante la guerra

Una feria contemporánea que apuesta por la continuidad cultural y la resiliencia frente al conflicto

This is Normal no es solo el nombre de una feria de arte contemporáneo celebrada en Kiev; es una declaración práctica sobre cómo la creación cultural puede ayudar a una sociedad a reajustar su percepción de lo que hoy constituye la vida diaria. Celebrada en la Galería Lavra, la muestra reunió a galerías, artistas, coleccionistas e instituciones culturales ucranianas en un espacio que, ocasionalmente, fue interrumpido por sirenas de alarma antiaérea. Aun así, los organizadores optaron por una decisión deliberada: no dedicar ninguna caseta exclusivamente al tema de la guerra.

Arte y normalidad: una apuesta por la continuidad

“Realizar el evento durante la guerra significa no esperar a un momento mejor, sino trabajar con la realidad tal como es”, dijo Anna Avetova, directora de la feria, en declaraciones hechas durante el desarrollo de la muestra. Para Avetova, el arte “no queda al margen de la vida: ayuda a dar sentido al presente, preservar la continuidad cultural y sentar las bases para el futuro”.

La intención de no convertir el conflicto en el motivo explícito de cada obra fue clara desde la organización. Lejos de banalizar la realidad o de evadirse de ella, esta estrategia responde a una lectura de la cultura como sostén y reparación: permitir que la población recupere parte de su cotidianidad simbólica y afectiva. En palabras de la curadora: el arte “nos mantiene humanos, nos sostiene y calienta el alma cuando las cosas están muy duras”.

Obras que hablan sin nombrar

Centenares de piezas ocuparon la sala, desde esculturas de formas insólitas hasta pinturas que van de la abstracción expresiva al retrato surreal y el paisaje atmosférico. Los trabajos, mayoritariamente destinados a la venta, muestran una diversidad de lenguajes: capas de pintura densas y fragmentadas, color exuberante, formas en movimiento. Artistas como Yuriy Vatkin presentaron piezas en su estilo característico, con pinceladas gruesas, fragmentación formal y paletas intensas que transmiten inestabilidad y dinamismo sin recurrir a narrativas bélicas explícitas.

La decisión de no ambientar la feria con iconografía bélica puede leerse también como una estrategia de mercado y de sostenimiento económico. Tras años de estancamiento del mercado del arte debido primero a la pandemia y después a la guerra, la feria aspira a reactivar ventas y relaciones. Al mismo tiempo, funciona como plataforma de pensamiento colectivo: galerías y artistas ofrecen un registro de la sensibilidad contemporánea ucraniana que no se reduce a la urgencia informativa, sino que incorpora memoria, fantasía y búsquedas formales.

Testimonios de artistas y visitantes

La ceramista Tala Vovk —que expuso por primera vez en esta feria— explicó que acudir a eventos artísticos en Kiev le ayuda a despejar la mente y a “desconectarse de la tragedia”. “El arte es un lugar donde lo cotidiano no existe”, afirmó. Para Vovk, mantener vivas estas prácticas culturales durante la guerra fortalece la base desde la que la comunidad podrá replantar su vida cultural cuando la contienda termine.

Otro testimonio, el del propio artista Yuriy Vatkin, muestra cómo la práctica artística puede sostener la salud mental en condiciones extremas: atrapado en las primeras semanas de la invasión en una zona ocupada cerca de Járkov, la pintura fue una herramienta para sobrevivir psicológicamente, incluso cuando su estudio resultó dañado. Su representante en la feria, Denys Dmytriev, detalló que la obra de Vatkin permite transmitir emociones complejas sin explicitar la violencia, usando la materia pictórica como dispositivo para procesar la experiencia.

Visitantes como Anna Domashchenko comentaron que los colores saturados de muchas piezas evocan emociones intensas y recuerdan que, aunque todo sea difícil, la vida debe seguir conteniendo matices. “A veces te preguntas si es apropiado… pero estas son exactamente las cosas que te inspiran y te recuerdan que la vida está llena de color”, afirmó.

Contexto histórico y cultural

Ucrania cuenta con una tradición artística moderna que se remonta, entre otros hitos, a movimientos de vanguardia del siglo XX y a escuelas locales que supieron mezclar tradición folclórica con códigos contemporáneos. Durante el último siglo, el arte ucraniano ha sufrido censuras, aperturas y reconfiguraciones identitarias; hoy, bajo la presión de la guerra, se reconstituye una vez más alrededor de prácticas de resistencia simbólica y de reforzamiento del tejido social.

Históricamente, las ferias de arte han servido como puntos de encuentro económico y cultural: funcionan como termómetros del mercado, nodos de networking y vitrinas para nuevas propuestas. En el caso de Kiev, Art Kyiv se presenta como una plataforma cultural que busca sostener ese papel aun en circunstancias adversas. Celebrada por segunda vez desde el inicio del conflicto armado, la feria pone en evidencia la voluntad de mantener viva la infraestructura cultural y de ofrecer un marco en el que los artistas no sean únicamente voz testimonial del drama, sino agentes activos de la reconstrucción simbólica.

El papel del mercado y la dimensión económica

La feria también tiene una dimensión práctica: reactivar ventas y promover coleccionismo local. El mercado del arte en Ucrania sufrió dos golpes importantes: primero la pandemia de COVID-19 y luego la guerra. Recuperar canales de comercialización, aunque de manera limitada y local, contribuye a la supervivencia de artistas y galerías. Además, la presencia de coleccionistas y representantes de instituciones sugiere que el mecanismo de sostenimiento cultural también pasa por el flujo económico que posibilita la producción artística continua.

Este tipo de iniciativas pueden, también, provocar efectos colaterales positivos: estimular el empleo creativo, fortalecer la visibilidad internacional de los artistas y crear archivos visuales que permitan recordar y pensar el tiempo presente desde otras ópticas que no sean exclusivamente bélicas.

Arte, resiliencia y límites éticos

La decisión de no exhibir explícitamente la guerra plantea preguntas éticas y estéticas. ¿Es correcto separar la representación del conflicto cuando la sociedad está inmersa en él? ¿No corre el riesgo el arte de parecer insensible? Las respuestas que dan los propios participantes son claras: el «no representar» no equivale a negar. Antes bien, se trata de ampliar las narrativas posibles para que la comunidad recupere, aunque sea temporariamente, espacios de humanidad, imaginación y belleza.

En contextos de crisis, el arte puede cumplir varias funciones: denuncia, memoria, consuelo, reconstitución de imaginarios. En Kiev, la feria parece priorizar las dos últimas: ofrecer consuelo simbólico y reconstituir una normalidad cultural que sirva de base para la recuperación futura. Como señaló Avetova, esta labor es parte de la preparación del terreno cultural que permitirá, después del conflicto, reconstruir infraestructuras de una vida colectiva rica y plural.

Miradas hacia el futuro

La experiencia de Art Kyiv demuestra que la cultura no es un lujo prescindible en tiempos de guerra, sino una herramienta de resistencia y recuperación. Ferias, galerías y espacios culturales actúan como nodos donde la sociedad puede seguir conversando consigo misma, traduciendo el sufrimiento y la esperanza en imágenes, objetos y encuentros.

Si bien la inseguridad y la incertidumbre obligan a pensar la cultura como frágil, la respuesta de artistas y público en Kiev evidencia una voluntad de persistencia: seguir produciendo, vendiendo, viendo y discutiendo arte. Esa voluntad no solo sostiene a individuos: nutre la memoria colectiva y mantiene abiertos los canales por los que la sociedad podrá reinventarse cuando las condiciones lo permitan.

Esta cobertura se basa en testimonios y observaciones recogidas durante la celebración de la feria Art Kyiv. Los nombres y declaraciones provienen de intervenciones públicas realizadas en el recinto de la Galería Lavra por la dirección de la feria y por participantes y visitantes del evento.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press