Danza Voluminosa y la danza como resistencia: el arte de Juan Miguel Mas frente a la crisis en Cuba

Cómo un coreógrafo rompió los cánones corporales y reinventó su práctica artística para mantener viva la comunidad en tiempos de crisis

Juan Miguel Mas no solo creó una compañía de danza; construyó un espacio donde cuerpos que el canon tradicional había marginado encontraron voz, ritmo y dignidad. Nacido en La Habana en 1965, Mas fue pupilo de referentes como Laura Alonso y Ramiro Guerra, y más tarde recibió el apoyo de la coreógrafa cubano‑estadounidense Lorna Burdsall. En 1996 fundó Danza Voluminosa, una agrupación que durante casi tres décadas ocupó teatros prestigiosos —entre ellos el Teatro Nacional de Cuba, con capacidad para 2.000 espectadores— y desafió las normas estéticas del ballet y la danza contemporánea.

Un proyecto subversivo desde el cuerpo

La propuesta de Mas fue radical por simple: familias de cuerpos diversos en el escenario. Danza Voluminosa trabajó exclusivamente con intérpretes de talla grande, una decisión que confrontó prejuicios institucionales y estetizaciones restrictivas. El propio Mas sufrió discriminación en centros de enseñanza por su peso —llegó a pesar 160 kilogramos— y sin embargo transformó ese obstáculo en motor creativo.

La compañía ofreció al espectador una experiencia que reconfiguraba la percepción sobre fuerza, plasticidad y presencia escénica. En lugar de intentar encajar en moldes corporales preexistentes, los montajes celebraban la potencia expresiva del cuerpo real, con coreografías que mezclaban técnica clásica y recursos de danza contemporánea para producir una estética propia.

La caída de los escenarios: crisis, migración y precariedad

En los últimos años la trayectoria de Mas y su compañía se vio afectada por una tormenta de factores: colapsos en la red energética, cortes de agua, inflación y problemas de transporte que han transformado la vida cotidiana en muchos barrios de Cuba. Para los artistas, esas dificultades se traducen además en la cancelación de funciones, ausencia de fondos de producción y una fuga masiva de talentos hacia el exterior.

Mas ha visto cómo espacios culturales estatales, antes accesibles y con programación estable, han perdido fuerza. El crítico y ensayista Michel Hernández resumió la situación con crudeza: "La perspectiva para las artes es compleja y sombría", apuntando que los lugares culturales estatales se han deteriorado y que la oferta útil para los creadores se ha reducido a unas pocas salas privadas de alto costo (declaración pública del periodista cultural Michel Hernández).

La consecuencia es doble: por un lado, reducción de plateas y de la capacidad para producir espectáculos; por otro, un éxodo que empobrece el tejido creativo local. En este panorama, Danza Voluminosa suspendió su actividad en 2024 y Mas perdió contratos, incluido uno de enseñanza con el propio Teatro Nacional.

Reinvención cotidiana: talleres, comunidad y trueque cultural

Lejos de rendirse, Mas ha adaptado su práctica artística a la nueva geografía social. Hoy dedica buena parte de su tiempo a dar talleres y clases a niños en barrios populares, organizando funciones comunitarias y transformando rincones urbanos en escenarios improvisados. En una mañana típica, camina varias cuadras hasta Marianao y convierte una esquina en escenario: durante 90 minutos, la calle se llena de música, disfraces y movimientos; los niños interpretan canciones y bailes vestidos de abejas u otros personajes, y los vecinos asisten como público.

El trabajo con la infancia y la comunidad cumple una doble función: mantiene viva la pedagogía del arte y ofrece a generaciones jóvenes una alternativa al desencanto y la violencia. En palabras de Mas: "Se trata de llevar el conocimiento del arte a estos niños y sacarlos de una realidad definida por el conflicto" (declaración de Juan Miguel Mas en entrevista), una afirmación que ratifica el rol social de la danza más allá del espectáculo.

Para complementar ingresos, Mas ha puesto en marcha iniciativas modestas pero ingeniosas: alquilar un pequeño espacio de su casa para fines comerciales, organizar ventas de garaje los fines de semana con ropa reciclada y utensilios domésticos, y comprar en mercados locales para economizar. Estas estrategias muestran la resiliencia práctica de los creadores en contextos de escasez.

Memoria, pedagogía y combate a la exclusión

La historia de Danza Voluminosa es también una lección de pedagogía y memoria cultural. Al impulsar la presencia escénica de cuerpos grandes, la compañía obligó a la audiencia a replantear categorías de belleza, técnica y valor artístico. Ese gesto guarda afinidades con movimientos globales que desde finales del siglo XX han cuestionado la homogeneidad corporal en las artes escénicas y buscan ampliar la representación.

En Cuba, donde la oferta cultural estatal tuvo históricamente un alcance masivo, el declive de espacios públicos y la profesionalización costosa del circuito privado amenaza con volver exclusivas prácticas que antes eran comunitarias. La decisión de Mas de permanecer en la isla —"Estoy muy interesado en quedarme en Cuba; si emigrara perdería el vínculo con esa 'cubaneidad' que existe aquí, con el público, la gente, los vecinos", dijo Mas en una conversación reciente— es una apuesta por la continuidad del tejido cultural local.

¿Por qué importa preservar experiencias como Danza Voluminosa?

  • Pluralidad estética: amplía lo que entendemos por danza, incorporando cuerpos, narrativas y técnicas que enriquecen la escena.
  • Impacto social: el trabajo con niños y comunidades crea espacios de aprendizaje y pertenencia, reduciendo factores de riesgo social.
  • Memoria cultural: protege prácticas y lenguajes coreográficos que, de otra manera, podrían desaparecer ante la migración de artistas.

Investigaciones sobre educación artística muestran que la participación en actividades escénicas mejora la autoestima y las habilidades sociales en la infancia; por tanto, iniciativas como las de Mas tienen efectos que van más allá de lo estético y tocan la salud comunitaria.

Retos y posibles rutas de sostenibilidad

El desafío es cómo sostener este tipo de proyectos en un marco de recursos limitados. Algunas líneas de acción que pueden explorarse, tanto a nivel local como por parte de organizaciones culturales internacionales, incluyen:

  1. Programas de colaboración y residencia que permitan a artistas acceder a materiales y redes sin emigrar.
  2. Financiación mixta —público, privado y crowdfunding— para proyectos comunitarios y pedagógicos.
  3. Alianzas con escuelas y centros culturales para incorporar la enseñanza de la danza en curricula locales.
  4. Proyectos de documentación y archivo que preserven montajes, entrevistas y técnicas desarrolladas por compañías emergentes.

La viabilidad de estas rutas depende de voluntad política, inversión y reconocimiento del valor social del arte. En muchos contextos, la cooperación internacional y los intercambios culturales han sido mecanismos eficaces para sostener iniciativas locales sin fomentar la salida definitiva de talento.

Un legado que trasciende escenarios

Aunque Danza Voluminosa ya no ocupe las grandes salas con la regularidad de antaño, su legado persiste: en la memoria de quienes asistieron a sus funciones, en la formación de jóvenes bailarines que hoy transmiten lo aprendido, y en la apuesta ética por una danza inclusiva. Juan Miguel Mas continúa, con recursos modestos, la labor de crear encuentros donde la danza sirve como vehículo de dignidad y reconocimiento.

Su historia es, en buena medida, la de muchos creadores que resisten en contextos difíciles. Conserva, además, un mensaje claro: la cultura no es un lujo, sino una práctica constitutiva de la vida colectiva. Mantenerla viva exige imaginación, solidaridad y políticas que entiendan la cultura como inversión social.

Para quienes creen en el poder transformador del arte, el ejemplo de Mas y su trabajo comunitario recuerda que los verdaderos escenarios no siempre son los teatros, sino las calles, las plazas y las aulas donde se siembra un nuevo público y se nutre la esperanza.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press