El giro abrupto de HMSA y la crisis que amenaza la medicina primaria en Hawái

El fin del pago capitado y el regreso al fee-for-service ponen en riesgo clínicas independientes, acceso comunitario y el futuro del modelo One Health Hawaiʻi

HMSA, la aseguradora más grande de Hawái, anunció un cambio radical en su forma de pagar a médicos de atención primaria: a partir del 1 de julio dejará en gran medida el sistema de pago capitado (una asignación fija mensual por paciente) y regresará a un modelo tradicional de pago por servicio (fee-for-service). Para muchos consultorios comunitarios, este viraje repentino significa una caída súbita e importante en ingresos que podría forzar cierres, ventas o una reorganización profunda de la atención primaria en el estado.

Qué es el pago capitado y por qué cambió el rumbo

Durante casi una década HMSA implementó un modelo de “payment transformation” que incluía pagos capitados: un monto mensual fijo —habitualmente entre $20 y $40 por paciente— que los médicos recibían para cubrir la atención primaria. Ese sistema incentivaba a los proveedores a centrarse en la prevención y en indicadores de salud poblacional, mediante bonos por alcanzar metas de desempeño (por ejemplo, controles preventivos y cribados).

La idea detrás del capitado es clara: al recibir un pago estable por paciente, los médicos pueden planificar cuidados a largo plazo, invertir en equipos de coordinación y evitar visitas innecesarias que encarecen el sistema. Hawaiʻi Pacific Health y su grupo de médicos, Hawaiʻi Health Partners, han señalado que estos enfoques favorecen la «atención basada en el valor» (value-based care) y permiten diseñar modelos de riesgo compartido.

Razones oficiales del cambio

Desde la perspectiva de HMSA, la decisión responde a problemas prácticos que han emergido: acceso decreciente a médicos primarios desde la pandemia, aumento del uso de salas de emergencia y atención urgente, y dificultades operativas para auditar resultados y cumplir con regulaciones debido a brechas en los datos generados por el esquema capitado. Jenny Smith, presidenta y directora de operaciones de HMSA, ha dicho que el modelo actual no está funcionando financieramente para la aseguradora y que, en términos simples, la entidad ha estado pagando más en reclamos médicos de lo que ingresa por primas y contribuciones.

Impacto inmediato en prácticas independientes

La transición, notificada con apenas 60 días de antelación a muchos médicos, ha provocado alarma. Para médicos como la Dra. Katie Min, que dirige una práctica heredada por tres generaciones en Honolulu, el cambio significa una pérdida estimada entre $50,000 y $75,000 anuales, tras ya haber sufrido recortes en reembolsos por Medicare. «Algunos de estos pacientes han sido atendidos por mi familia por 50 años», dijo Min, visiblemente preocupada por la viabilidad financiera y la continuidad del servicio a comunidades locales.

Organizaciones médicas y líderes del sector han recibido numerosas llamadas. El administrador de la agencia estatal de planificación sanitaria, el Dr. Jack Lewin, comentó que había recibido «al menos 100 llamadas» de médicos alarmados, y opinó que el cambio podría ser «parcialmente devastador» para la atención primaria, que ya opera con márgenes ajustados.

Opciones que consideran los médicos

Ante la incertidumbre, algunos médicos exploran alternativas:

  • Modelo concierge: convertir la práctica a atención directa al paciente con cuotas mensuales ($200–$300 por paciente), reduciendo la dependencia del volumen de pacientes pero creando barreras de acceso para familias de ingresos modestos.
  • Aumentar el número de citas: ofrecer más consultas presenciales para facturar bajo el nuevo esquema, lo que intensificaría la carga de trabajo y reduciría el tiempo por paciente.
  • Fusión o venta: vender o integrarse a grandes sistemas hospitalarios que ofrecen empleo asalariado, como Hawaiʻi Pacific Health Medical Group, lo que elimina ciertos costos operativos de las prácticas independientes pero centraliza la atención y puede limitar la autonomía médica.
  • Reducción de costos: mudarse a espacios compartidos u optimizar personal, aunque esto lleva tiempo y no siempre es suficiente para cubrir pérdidas inmediatas.

El dilema de la equidad

La opción concierge ilustra una tensión central: la conversión hacia modelos de pago directo puede crear un sistema de dos niveles donde quienes pueden pagar obtienen acceso inmediato y más tiempo con el médico, mientras que el resto queda potencialmente sin atención primaria adecuada. Min expresó su rechazo a ese camino por considerar que socava la equidad: «Si mi proveedor se vuelve concierge, yo tendría que buscar otro médico», señaló, subrayando el riesgo para familias que no pueden asumir pagos adicionales.

¿Beneficia este cambio a la consolidación corporativa?

Críticos del movimiento plantean que la estrategia de HMSA puede favorecer la consolidación en el sistema de salud. Kaleo Correa, enfermera practicante que dirige Waimea Primary Care, escribió que el ajuste «crea coacción económica que desestabiliza a las prácticas independientes antes de una consolidación corporativa». La preocupación es que clínicas con dificultades financieras terminen vendiéndose a grandes proveedores, reforzando la vertiente integrada verticalmente que promueve One Health Hawaiʻi.

Desde la aseguradora se ha negado que la medida busque beneficiar a ningún jugador específico, y Smith afirmó que el ajuste no está relacionado con el proyecto One Health. No obstante, la percepción y el efecto potencial sobre el ecosistema asistencial mantienen el debate vivo entre médicos, pacientes y reguladores.

Contexto histórico y comparaciones

El debate entre capitación y fee-for-service no es nuevo. A nivel internacional y en EE. UU., la capitación ha sido promovida como vía para reducir costos y priorizar prevención desde los años 90 y 2000; sin embargo, su implantación requiere infraestructura de datos, paneles de pacientes suficientemente grandes y sistemas de medición de calidad robustos. Estudios han mostrado resultados mixtos: algunos indican reducción de hospitalizaciones cuando hay una adecuada coordinación; otros resaltan riesgos de subutilización si los incentivos no están bien calibrados (ver análisis de Health Affairs y otros centros de investigación).

En Hawái, el experimento de HMSA duró cerca de una década, con defensores que destacan mejoras en indicadores y detractores que señalan dificultades para pequeños consultorios. La rápida reversión plantea preguntas sobre la planificación, la comunicación y la capacidad de transición del sistema sanitario local.

Cómo afecta a las comunidades rurales y de las islas vecinas

La amenaza se siente con mayor fuerza en las islas menores, donde ya existe escasez de médicos de atención primaria. HMSA ha anunciado medidas para mitigar el efecto, como incrementos en reembolsos en neighbor islands y programas de apoyo, pero representantes de la comunidad médica advierten que las iniciativas pueden ser insuficientes frente a la urgencia financiera.

La pérdida de clínicas locales no sólo implica desplazamientos geográficos; también repercute en la continuidad cultural de la atención, la confianza entre médico y paciente y la disponibilidad de servicios adaptados a poblaciones específicas (por ejemplo, consultas en hawaiano o servicios dirigidos a comunidades nativas).

Qué sigue: alternativas y recomendaciones

Para suavizar la transición y proteger la medicina primaria, las partes interesadas podrían considerar medidas concretas:

  1. Implementar periodos de transición escalonados que permitan a prácticas ajustar flujos de caja y reorganizar servicios sin quiebras súbitas.
  2. Establecer fondos puente o líneas de crédito asequibles para consultorios afectados, evitando cierres por liquidez a corto plazo.
  3. Crear comités multisectoriales con representantes de médicos independientes, aseguradoras y autoridades estatales para supervisar el impacto y ajustar la política según evidencia.
  4. Mejorar sistemas de datos para medir resultados y cumplir regulaciones, objetivo que fue citado como problema para HMSA bajo el modelo capitado.
  5. Promover modelos híbridos que combinen estabilidad de ingresos (una parte capitada) con incentivos por calidad y reembolsos por servicios esenciales.

Sin soluciones rápidas, el riesgo real es un debilitamiento de la atención primaria en un momento en que la prevención y la gestión crónica son más necesarias que nunca. Mantener consultorios independientes no es sólo una cuestión económica: es preservar redes de atención que conocen a sus pacientes, garantizan continuidad y sostienen la salud comunitaria.

Mientras HMSA busca equilibrar sus cuentas y el sistema de salud local enfrenta decisiones complejas, el futuro inmediato de muchas prácticas en Hawái pende de cambios operativos, negociaciones y la voluntad colectiva de encontrar alternativas que protejan tanto la viabilidad económica como el acceso equitativo a la atención primaria.

Fuentes citadas en declaraciones y datos locales: entrevistas a médicos y líderes sanitarios recogidas por la prensa local y comunicados de HMSA y Hawaiʻi Pacific Health.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press