Marlene Louise Johnson: la periodista que desafió al sistema y ayudó a abrir puertas en las salas de redacción

Su demanda por discriminación impulsó planes de acción afirmativa que transformaron la contratación de mujeres y periodistas de raza negra e hispana

Marlene Louise Johnson murió el 9 de mayo a los 89 años en un centro de atención para mayores en Inglewood, California. Su trayectoria profesional y su coraje para denunciar la discriminación racial y de género en el seno de una gran agencia de noticias dejaron una huella duradera en el periodismo estadounidense: su caso contribuyó a forzar medidas concretas de acción afirmativa en la contratación y la formación de mujeres y periodistas afroamericanos e hispanos.

Una carrera marcada por la perseverancia

Nacida en Rochester, Nueva York, Johnson obtuvo un título de asociado en la Universidad de Buffalo y una licenciatura en la Wayne State University en Detroit. A los 75 años, se graduó en la Howard University’s School of Divinity con una maestría en estudios religiosos, un testimonio de su disposición a aprender y evolucionar a lo largo de toda la vida.

En 1972 fue contratada como reportera de asignación general en la oficina de la agencia noticiosa en Detroit. Cubrió temas de gran calado social: capitalismo negro, el controvertido busing impuesto por órdenes judiciales en las escuelas públicas de Detroit, las tensiones entre una policía en gran medida blanca y la población afroamericana de la ciudad, así como asuntos de salud como el cribado de cáncer de mama y cuestiones relacionadas con el empoderamiento de las mujeres en los negocios y la cultura.

La demanda que puso en jaque prácticas discriminatorias

A un año de su incorporación, Johnson, que había llegado a la agencia como parte de un programa de contratación de minorías, interpuso una demanda por discriminación racial y de género. Señaló que, a pesar de haber sido reclutada con la intención de diversificar la nómina, no recibió la formación adecuada y se enfrentó a estándares de desempeño diferentes a los aplicados a sus colegas blancos y masculinos.

En palabras de la propia Johnson, citada en una entrevista con HistoryMakers, “lo que el pleito trataba originalmente era de racismo”. En esa entrevista recordó anécdotas del trato recibido y cómo, tras nueve meses en el puesto, la dirección decidió retirarla cuando su jefe se jubiló, lo que ella interpretó como una maniobra para excluirla.

La demanda inicial, con el respaldo del Newspaper Guild, se transformó con el tiempo en una querella colectiva por sexo y raza que implicó a varias periodistas. Aunque Johnson no fue incluida finalmente como una de las demandantes principales en el acuerdo que se alcanzó años después, su acción inicial fue una chispa que contribuyó a que el conflicto escalase y derivara en resultados estructurales para la contratación y la formación en la agencia.

Un acuerdo con impacto institucional

La demanda colectiva se resolvió aproximadamente una década después, en 1983, con un acuerdo que superó el millón de dólares y que surgió en coordinación con la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC). El pacto obligó a la agencia noticiosa a establecer planes de acción afirmativa dirigidos a mujeres periodistas y a periodistas negros e hispanos, incluyendo programas de capacitación y bonificaciones. Una parte del acuerdo monetario se distribuyó entre las siete demandantes principales, que compartieron 83,120 dólares, según un artículo de NewsGuild International de 2019.

Johnson recordaba con amargura que, en el proceso, su nombre llegó a ser sustituido por el de otra mujer negra para las fases posteriores del litigio. Aunque ella afirmó “no haber estado en esto por dinero”, también declaró que las consecuencias personales fueron duras: le costó encontrar trabajo en el sector periodístico durante un tiempo y quedó la sensación de que su reclamo no le había reportado verdadera justicia.

De la redacción a la defensa institucional

Tras su etapa inicial en la agencia, Johnson continuó su carrera en el ámbito de la comunicación y la defensa institucional. Se trasladó a Washington, donde colaboró con organizaciones como el Newspaper Guild, la National Urban League y el National 4-H Council. Participó además en la Oficina de Prensa del comité organizador de la inauguración presidencial de Jimmy Carter y trabajó con el White House Council on Aging.

En 1994 regresó al periodismo cuando fue contratada por el Washington Times como editora asistente de suplementos, cargo del que se retiró en 2004. Mantuvo afiliaciones profesionales importantes: National Association of Black Journalists, Capital Press Club y Public Relations Society of America.

El valor de tomar riesgos: testimonios y memoria

La hija de Johnson, Morenike Joela Evans, la describió como una periodista comprometida con la verdad y una defensora de las personas vulnerables. “Ella amaba ser reportera, periodista. Era realmente una defensora de la gente y de decir la verdad”, dijo Evans.

El veterano periodista Vincent McCraw, que trabajó con Johnson en el Washington Times, destacó el carácter valiente de su acción contra la agencia. “Deberíamos estar agradecidos de que alguien como Marlene, una mujer negra en los años setenta en una gran organización de noticias que tuvo el coraje”, señaló McCraw. “Si lo hizo voluntaria o involuntariamente, sabía que habría un sacrificio; lo asumió”.

Contexto histórico: la prensa y la diversidad

El caso de Johnson no puede entenderse al margen de la situación social de la época. Las décadas de 1960 y 1970 fueron periodos de intensa movilización por los derechos civiles y de creciente presión para que las instituciones —incluidas las redacciones— respondieran a demandas de representación y equidad. La EEOC, creada en 1965, fue un actor clave en impulsar la aplicación de políticas contra la discriminación laboral; el acuerdo alcanzado en la demanda colectiva que afectó a la agencia periodística es un ejemplo claro de la influencia de la agencia federal en forzar cambios organizativos.

En términos demográficos, el censo de Estados Unidos de 2020 indica que las personas negras representaban alrededor del 13.4% de la población total, una proporción que subraya por qué la inclusión en medios masivos es relevante para la representación democrática y la visibilidad social (Fuente: United States Census Bureau, 2020).

Legado profesional y personal

Johnson pidió, en una entrevista, ser recordada “como una amiga, como alguien en quien se podía confiar, como una buena cristiana, como una mujer fuerte, como una persona amorosa, como una buena madre y como una abuela maravillosa”. Además de su hija, le sobreviven dos nietos, un yerno y dos hermanos.

Su vida ilustra cómo la trayectoria profesional puede entrelazarse con la lucha por derechos colectivos: una decisión personal de denunciar una injusticia terminó por abrir un camino que después beneficiaría a generaciones de periodistas que, de otro modo, hubieran enfrentado barreras similares para entrar y crecer en redacciones dominadas por perfiles distintos al suyo.

Reflexiones sobre la transformación de las redacciones

Aunque desde los años ochenta han ocurrido avances, la lucha por la diversidad y la inclusión en las salas de redacción continúa. La visibilidad de periodistas de distintas procedencias no solo responde a criterios de equidad laboral, sino que impacta en la agenda informativa, en las preguntas que se consideran relevantes y en la forma en que se cuentan las historias de comunidades históricamente marginadas.

La experiencia de Johnson deja varias lecciones: la importancia de la acción colectiva respaldada por organizaciones laborales, el papel de las agencias federales para corregir desigualdades estructurales y, sobre todo, la dimensión personal del cambio social —que exige sacrificios, pero que puede producir transformaciones perdurables.

En los recuerdos de colegas y familiares, Marlene Louise Johnson figura como una profesional comprometida, una mujer de fe y una persona confiable. Su vida profesional y su valentía al enfrentar la discriminación constituyen un capítulo relevante en la historia del periodismo estadounidense y un recordatorio del coste humano que a menudo conllevan los avances en justicia laboral y representatividad.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press