FIFA World Cup 2026Publicado 2 meses atrás Lectura: 5 min

Argentina e Inglaterra se reencontrarán en la semifinal del Mundial 2026, el duelo de mayor envergadura de su historia

Ayala, Samuel y Aimar asistentes de Scaloni, vivirán desde el banquillo el clásico más trascendente que ambas selecciones han disputado jamás.

Argentina e Inglaterra se reencontrarán este miércoles en una semifinal del Mundial 2026, el duelo de mayor envergadura que ambas selecciones han disputado en toda su historia conjunta. Para Roberto Ayala, Walter Samuel y Pablo Aimar, los tres asistentes de Lionel Scaloni, el partido tendrá una dimensión especial: los tres vivieron en carne propia los últimos capítulos de este clásico cargado de historia, simbolismo y un peso que va mucho más allá del fútbol.

Un antecedente que lo marca todo: México 1986

Ninguno de los tres ayudantes de Scaloni estuvo en el enfrentamiento más cargado de significado político y emocional entre las dos selecciones: los cuartos de final del Mundial de México 1986. Apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas, Diego Maradona convirtió dos de los goles más célebres de la historia, la denominada "Mano de Dios" y el llamado "Barrilete Cósmico", para sentenciar un 2-1 que se convirtió en mucho más que un simple resultado. Esa tarde en el Estadio Azteca sigue siendo el telón de fondo inevitable cada vez que Argentina e Inglaterra comparten campo.

Cuatro años antes, en los cuartos de final del Mundial de Inglaterra 1966, habían sido los anfitriones quienes se impusieron por 1-0 a la Albiceleste, en un encuentro que también dejó heridas abiertas en el fútbol argentino.

Francia 1998: la revancha en los penales

El siguiente capítulo en el que participaron los hoy ayudantes de Scaloni llegó en los octavos de final del Mundial de Francia 1998. Roberto Ayala fue titular en la zaga central de un Argentina que formó con Roa; Vivas, Ayala, Chamot; Simeone, Verón, Ortega, Almeyda y Zanetti; Piojo López y Batistuta en ataque.

El partido ofreció uno de los guiones más vibrantes de la historia de los Mundiales. Gabriel Batistuta abrió el marcador de penal a los 6 minutos, pero Alan Shearer igualó a los 10 y Michael Owen, con apenas 18 años, puso el 2-1 para Inglaterra seis minutos después con una arrancada que pasaría a la historia. Javier Zanetti empató antes del descanso con un tanto de gran factura en jugada ensayada, y el partido se fue a la definición desde el punto de penal.

Argentina se impuso 4-3 en la tanda. Convirtieron Berti, Verón, Gallardo y el propio Ayala. Por los ingleses marcaron Shearer, Merson y Owen, mientras que Ince y Batty fallaron sus respectivos lanzamientos. Inglaterra quedaba eliminada y el entonces defensor del Valencia era uno de los protagonistas de la clasificación argentina.

Corea-Japón 2002: el penal de Beckham y la espina que no cierra

La siguiente cita llegó cuatro años después, esta vez en fase de grupos del Mundial de Corea y Japón 2002, el 7 de junio en Sapporo. Walter Samuel formó en el once inicial de Marcelo Bielsa junto a Placente, Pochettino y Zanetti en una línea de cuatro; Simeone, Verón, Sorín en el mediocampo; y Ortega, Batistuta y Kily González en ataque. Pablo Aimar ingresó en el segundo tiempo por Verón.

David Beckham, que guardaba cuentas pendientes con Argentina tras su expulsión en Saint-Étienne en 1998, convirtió de penalti a los 44 minutos el único tanto del encuentro. El 1-0 inglés resultó decisivo: la Albiceleste empataría con Suecia en su último partido y quedaría eliminada en la fase de grupos de forma prematura y dolorosa.

La situación de Ayala en aquel Mundial fue especialmente amarga. El defensor llegó en un gran momento de forma, siendo titular habitual durante las Eliminatorias, pero sufrió una lesión muscular en el calentamiento previo al debut ante Nigeria que le dejó fuera del torneo por completo.

Fue tremendo. Fue la competencia a la que llegué en mejores condiciones físicas. Sentí una molestia en el isquiotibial en un alargue. Me molestó lo que nos pasó grupalmente. Me dolió, lloré... fue un vestuario totalmente caído. Jamás me tocó vivir una cosa así, y lo viví con la camiseta de la Selección.Roberto Ayala

Aimar, por su parte, también reconoció que aquella eliminación le dejó marca. El cordobés la describió como una "espina grande" que el tiempo no ha terminado de cerrar del todo.

Ginebra 2005: el último duelo antes del 2026

El más reciente antecedente entre ambas selecciones data de un amistoso disputado en Ginebra en 2005, en la previa al Mundial de Alemania 2006. José Pekerman alineó a Ayala y Samuel como dupla titular de centrales, y el resultado fue una derrota argentina por 3-2.

Hernán Crespo abrió el marcador a los 34 minutos, Wayne Rooney igualó a los 39. En el segundo tiempo, Samuel adelantó a la Albiceleste de cabeza a los 53, pero Michael Owen, que ya había protagonizado el partido de Saint-Étienne en 1998, firmó un doblete con goles a los 86 y 90 minutos para darle la victoria a Inglaterra. Aimar no participó en ese amistoso, aunque sí estuvo presente en la Copa del Mundo que llegó meses después.

2026: la cita más grande del clásico

Con ese bagaje histórico de fondo, la semifinal del Mundial 2026 se presenta como el encuentro de mayor trascendencia que Argentina e Inglaterra han disputado jamás. En 1966 y 1986 se cruzaron en cuartos de final; en 1998, en octavos; en 2002, en la fase de grupos. Nunca antes habían llegado a las semifinales de un Campeonato del Mundo siendo rivales.

Ayala, Samuel y Aimar, que vivieron distintas fases de esta rivalidad como futbolistas, afrontarán ahora su papel más importante en este clásico: desde el banquillo, junto a Lionel Scaloni, intentando guiar a la actual campeona del mundo hacia una final. La historia de uno de los duelos más apasionantes del fútbol internacional suma este miércoles su capítulo más ambicioso.

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