FIFA World Cup 2026Publicado 2 meses atrás Lectura: 4 min

Argentina e Inglaterra se reencontrarán en semifinales del Mundial 2026 con el fantasma de David Beckham de por medio

El clásico que marcó la vida del inglés regresa a las semifinales del próximo Mundial en Atlanta, el 15 de julio.

La historia entre Argentina e Inglaterra en los Mundiales es una de las más cargadas de simbolismo, rencor y épica del fútbol internacional. Y cuando ambas selecciones se citen en las semifinales del Mundial 2026, el próximo miércoles 15 de julio en Atlanta, el fantasma de David Beckham volverá a sobrevolar el partido con una fuerza especial. El inglés fue, en distintos momentos, villano para los suyos y verdugo para la Albiceleste: una historia de ida y vuelta que ningún guionista se hubiera atrevido a escribir.

Francia 1998: la noche que cambió a Beckham para siempre

El 30 de junio de 1998, en Saint-Étienne, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en los octavos de final del Mundial de Francia. El partido estaba 2-2 cuando, al inicio del segundo tiempo, un joven David Beckham, de apenas 23 años, cayó en la trampa que le tendió Diego Simeone. El Cholo lo provocó en el suelo y el mediocampista del Manchester United respondió con una patada. El árbitro danés Kim Milton Nielsen no dudó: tarjeta roja directa para el número 7 inglés.

Con diez hombres durante casi toda la segunda mitad, Inglaterra aguantó el empate y el partido se fue a los penales. Argentina se clasificó a cuartos de final y Beckham quedó señalado como el culpable de la eliminación ante todo su país. Lo que vino después fue una pesadilla que se prolongó durante años.

Cometí un error estúpido. Cambió mi vida. Ojalá hubiera una pastilla que pudiera tomar y que pudiera borrar ciertos recuerdos.David Beckham

Esas palabras, pronunciadas en su propia serie documental estrenada en Netflix en 2023, sintetizaron el calvario que vivió el jugador tras aquella expulsión. Los abusos en la calle, los insultos, los escupitajos y el acoso mediático lo afectaron profundamente. El propio Beckham reconoció que llegó a un punto en que no podía comer ni dormir, mientras los medios ingleses lo señalaban como único responsable de la derrota, ignorando que el equipo tuvo por delante gran parte del partido y que la eliminación llegó en la tanda de penales.

La situación no mejoró de inmediato. En la Eurocopa 2000, Inglaterra quedó eliminada en la fase de grupos y Beckham protagonizó un tenso episodio con aficionados tras la debacle. El jugador acumulaba presión, pero también rabia interior.

Corea-Japón 2002: la venganza más perfecta

Pese al clima adverso que lo rodeó durante cuatro años, Beckham llegó al Mundial de Corea y Japón 2002 como capitán confirmado de la selección inglesa. El sorteo quiso que Argentina e Inglaterra quedaran en el mismo grupo, lo que convirtió cada sesión de entrenamiento del inglés en una cuenta regresiva hacia el partido que más deseaba en su vida.

Inglaterra había empatado con Suecia en su debut, lo que hacía el duelo ante Argentina todavía más trascendente. El partido llegó al final del primer tiempo con el marcador en blanco cuando Mauricio Pochettino cometió una falta sobre Michael Owen dentro del área. Penal para Inglaterra.

La pelota fue para Beckham. Cuatro años de insultos, de noches sin dormir, de miradas acusatorias condensados en un solo disparo. El capitán inglés le pegó fuerte y al centro, y el arquero argentino Pablo Cavallero no pudo hacer nada. Gol de Beckham. 1-0 para Inglaterra, resultado que se mantendría hasta el final.

La celebración fue tan elocuente como el propio partido: Beckham salió corriendo, se besó la camiseta y mostró el escudo de la Federación Inglesa ante el planeta entero. Era su respuesta a todo lo que había soportado desde Saint-Étienne. El resultado tuvo además una consecuencia histórica para Argentina: la Albiceleste fue eliminada en la fase de grupos de aquel torneo, en lo que se considera una de las peores actuaciones mundialistas de su historia, con el último partido jugado frente a Suecia.

El legado de un cruce que nunca termina

La paradoja de Beckham es que, pese a su jornada de redención, nunca logró superar los cuartos de final en una Copa del Mundo. Ni en 2002 ni en Alemania 2006 pudo cruzar esa barrera. Tampoco le dio a Inglaterra ningún título de Eurocopa ni Mundial. Sin embargo, su nombre quedó inscrito para siempre en la historia del clásico entre estas dos selecciones.

Ahora, más de dos décadas después, el hombre que gestiona el Inter Miami de la MLS verá cómo el cruce que marcó su vida vuelve al centro del escenario global. Argentina e Inglaterra se medirán en las semifinales del Mundial 2026 en Atlanta, el 15 de julio, en un partido que hereda toda la carga emocional de 1986, 1998 y 2002. El equipo de Lionel Scaloni y la selección inglesa se volverán a ver las caras en la fase más decisiva de una Copa del Mundo, con la historia de Beckham como telón de fondo inevitable y la herencia de uno de los duelos más intensos del fútbol mundial esperando su próximo capítulo.

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