Copa LibertadoresPublicado 5 meses atrás Lectura: 6 min

Barticciotto y Yáñez recuerdan a Mirko Jozic: las "amenazas" del técnico croata que llevó a Colo Colo a la gloria en 1991

A 35 años de la histórica Copa Libertadores 1991, Marcelo Barticciotto y Patricio Yáñez revelaron en ESPN los métodos directos y exigentes del técnico croata que transformó al Cacique en el primer club chileno en conquistar el torneo continental.

El 5 de junio de 1991 quedó grabado a fuego en la historia del fútbol sudamericano. Colo Colo levantó la Copa Libertadores por primera y única vez, convirtiéndose en el primer club chileno en alcanzar la cima del continente. Tres décadas y media después, el recuerdo sigue tan vivo como aquella noche en el Estadio Monumental, y los protagonistas de aquella gesta han vuelto a tomar la palabra para rendir homenaje al arquitecto de ese milagro deportivo: Mirko Jozic, el técnico croata que llegó a Macul con mano firme, palabras claras y una visión táctica que cambió para siempre la historia del fútbol chileno.

En el marco del especial "Mesa 91: Eternos Libertadores", emitido por ESPN con motivo del aniversario número 35 de aquella conquista, dos de los jugadores más emblemáticos de ese plantel, Marcelo Barticciotto y Patricio Yáñez, abrieron su corazón y sus recuerdos para describir cómo fue el primer contacto con un entrenador que no conocía términos medios: o jugabas como él quería, o no jugabas.

Barticciotto: "Me dijo que si no le hacía caso, no iba a jugar"

Marcelo Barticciotto fue uno de los pilares ofensivos del Colo Colo campeón, aportando gol, desequilibrio y velocidad a lo largo de toda la campaña libertadora. Sin embargo, su llegada al equipo no estuvo exenta de tensiones. El propio delantero argentino, nacionalizado chileno, recordó con una mezcla de humor y admiración la primera conversación que sostuvo con Jozic a su arribo al club en Macul.

"Me dijo que si yo no le hacía caso no iba a jugar. Lo primero que me dijo fue: 'Usted juega muy libre por el frente del ataque y yo quiero que juegue por derecha. ¿Está dispuesto a jugar ahí? Porque sino no va a jugar conmigo'. Así que fue súper amable...", relató Barticciotto entre risas, dejando claro que la ironía era inevitable al recordar semejante bienvenida.

Lejos de tratarse de una anécdota aislada, esa conversación resumía perfectamente la filosofía de Jozic: un entrenador que no negociaba sus principios tácticos, que tenía un sistema claro en mente y que exigía a cada jugador adaptarse a él, independientemente de su nombre o su trayectoria. Barticciotto aceptó el desafío, se plegó al esquema y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la campaña histórica.

Yáñez: el cerro, el peso y las palabras directas de Jozic

Patricio Yáñez, otro símbolo de esa generación dorada, también vivió su propio bautismo de fuego con el técnico croata. Delantero hábil y con buen olfato goleador, Yáñez supo desde el principio que su lugar en el equipo no estaba garantizado y que debería ganárselo con trabajo y sacrificio físico.

"Salimos un día en la tarde y me llamó. Me dice que yo no era como Zamorano, que era el quinto delantero, pero que tenía que bajar de peso y que no iba a partir jugando", reveló Yáñez, refiriéndose a la jerarquía que Jozic estableció desde el primer momento dentro del plantel, con Iván Zamorano como referencia indiscutida en el ataque. La mención al peso no era casual: Jozic era un obseso de la condición física y consideraba que un jugador fuera de su tope atlético era un jugador a medias.

La respuesta de Yáñez fue inmediata y contundente. "De ahí le metí, subiendo el cerro. ¡Oye que era pesado ese cerro!", exclamó el ex delantero, evocando las extenuantes sesiones de preparación física que formaron parte del proceso que culminó con la conquista continental. El sacrificio valió la pena: Yáñez terminó siendo parte fundamental del equipo y del legado histórico de ese plantel.

Mirko Jozic: el hombre detrás del milagro

Para entender el impacto de Jozic en Colo Colo es necesario conocer su trayectoria. El técnico croata no llegó a Chile como una apuesta a ciegas. Detrás de él había un historial de éxitos que lo avalaba ampliamente. Su logro más resonante previo a su arribo a Santiago fue la Copa del Mundo Sub-20 de 1987 con Yugoslavia, un torneo en el que condujo a una generación brillante que incluía a figuras como Robert Prosinecki, Zvonimir Boban y Predrag Mijatovic, nombres que luego brillarían en los mejores clubes de Europa.

Con ese bagaje, Jozic llegó a Colo Colo con la autoridad de quien sabe lo que construye. Su sistema era claro, su comunicación era directa, y sus exigencias eran innegociables. Implementó una organización táctica rigurosa, con líneas bien definidas, transiciones rápidas y un trabajo físico que puso al plantel en un nivel de rendimiento que el fútbol chileno no había visto hasta entonces en competición internacional.

Una campaña para la historia

La Copa Libertadores 1991 fue el escenario perfecto para que esa obra maestra colectiva se expresara. Colo Colo atravesó el torneo con solidez y personalidad, eliminando a rivales de peso en cada fase. En la final, el Cacique se impuso ante el Olimpia de Paraguay, cerrando una campaña que incluyó actuaciones memorables y que catapultó a varios jugadores hacia los radares del fútbol europeo.

El plantel contaba con figuras de primer nivel continental:

  • Iván Zamorano, goleador implacable que poco después emigraría al Sevilla y luego al Real Madrid.
  • Marcelo Barticciotto, desequilibrante y versátil en ataque.
  • Patricio Yáñez, complemento ideal en la línea ofensiva.
  • Fernando Astengo y Lizardo Garrido, pilares defensivos que le dieron firmeza al equipo.
  • Leonel Herrera y Carlos Hurtado, motores en la zona media.

Cada uno de ellos pasó, en mayor o menor medida, por el filtro implacable de Jozic. El técnico croata no hacía concesiones sentimentales: evaluaba, exigía y decidía. Esa frialdad aparente escondía, sin embargo, una profunda convicción metodológica que terminó dando sus frutos de la manera más gloriosa posible.

Un legado que persiste 35 años después

Que Barticciotto y Yáñez sigan recordando con admiración y afecto las palabras duras de Jozic dice mucho del respeto que ese técnico generó en su plantel. Las "amenazas", como las llaman ellos con cariño y distancia temporal, no eran caprichos de un carácter difícil, sino herramientas de un entrenador que sabía exactamente lo que quería y cómo conseguirlo.

A 35 años de aquella tarde gloriosa, Colo Colo sigue siendo el único club chileno en ganar la Copa Libertadores. Esa soledad estadística no hace sino agrandar la dimensión de lo que Jozic y su generación de jugadores lograron en 1991. Un logro que, como bien saben Barticciotto y Yáñez, se construyó con trabajo, sacrificio, y las palabras directas de un croata que llegó a Chile a cambiar la historia del fútbol nacional.

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