Copa SudamericanaPublicado 19 horas atrás Lectura: 3 min English

Boca Juniors y Atlético Mineiro se reencuentran en una final, cinco años después de aquel escándalo en la Libertadores

Los mismos equipos que protagonizaron la polémica eliminación de 2021, con denuncias a la CONMEBOL incluidas, definirán la Sudamericana 2026 el 21 de noviembre en Barranquilla.

Cinco años después, el destino vuelve a cruzar a los mismos protagonistas de aquel capítulo tan picante. Boca Juniors y Atlético Mineiro se verán las caras otra vez, pero esta vez en una final: la de la CONMEBOL Sudamericana 2026, pactada para el 21 de noviembre en Barranquilla y que se podrá ver por Disney+ Premium (solo para Sudamérica). El anuncio reabrió, inevitablemente, el recuerdo de una serie que todavía duele en La Ribera.

Hay que remontarse a los octavos de final de la Copa Libertadores 2021 para entender por qué este duelo pesa tanto más allá de lo futbolístico. Aquel cruce dejó peleas en el vestuario, un comunicado oficial de Boca contra la CONMEBOL y frases de Juan Román Riquelme, por entonces vicepresidente del club, que todavía se repiten.

La ida en La Bombonera: el primer gol anulado

Todo arrancó con un 0-0 en el estadio de Boca, jugado a puertas cerradas por la pandemia. El resultado no reflejó del todo lo que pasó en la cancha: a los 35 minutos, tras un centro de Weigandt y un rechazo corto de la defensa, el "Pulpo" González ganó la posición dentro del área y cabeceó por encima de Everson. Boca festejó, pero el árbitro Andrés Rojas, con el aval del VAR, anuló la jugada por una falta previa del volante. Boca fue superior en ese partido, pero no pudo plasmarlo en el marcador y viajó a Brasil con todo por definir.

La vuelta en Belo Horizonte: del gol anulado a la comisaría

Si la ida dejó polémica, la revancha en Minas Gerais fue directamente un escándalo. El partido terminó 0-0 y Mineiro avanzó por penales, pero lo que ocurrió antes y después del resultado final es lo que quedó en la memoria. A los 62 minutos, un tiro libre de Sebastián Villa (hoy en el plantel de Boca) generó un enganche confuso de Everson, que no pudo controlar la pelota. Weigandt aprovechó el rebote y marcó el 1-0. El árbitro Andrés Ostojich fue al VAR, revisó un fuera de juego milimétrico del "Pulpo" González sobre el arquero y terminó anulando el gol.

Con los ánimos ya caldeados, incluso los suplentes de ambos equipos se cruzaron mientras el juez revisaba la jugada. En la tanda de penales, el Galo se impuso 3-1 y selló la clasificación.

Lo más fuerte llegó después, en los vestuarios. Se produjo un altercado entre los planteles en el que, según se denunció, hasta el presidente de Mineiro, Sergio Coelho, lanzó botellas de agua a los jugadores de Boca. La policía brasileña tuvo que intervenir, y futbolistas como Zambrano y Villa debieron quedarse en una comisaría para declarar por los daños ocasionados en el Mineirão. Todo el plantel decidió acompañarlos por solidaridad.

Si los dos se quedan, nosotros nos quedamos. Vamos todos o ninguno.Miguel Ángel Russo

Boca, además, publicó un comunicado durísimo contra la CONMEBOL, en el que habló de un "manejo tendencioso" del fútbol continental y aseguró haber sido perjudicado "por decisiones que poco tienen que ver con lo deportivo".

Riquelme, por su parte, fue el más directo en una nota con ESPN que todavía se recuerda.

Boca ganó los dos partidos y quedó afuera del torneo. La próxima vez tendremos que hacer cinco goles a ver si podemos avanzar así en la copa.Juan Román Riquelme

Riquelme también cerró con dureza: habló de "vergüenza" y de una copa poco seria, y recordó las imágenes del presidente de Mineiro arrojando botellas y los gases lacrimógenos que, según contó, recibieron los jugadores.

Ahora, cinco años después, aquella historia inconclusa tendrá una nueva página, esta vez con un título en juego y en una cancha neutral en Colombia.

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