FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 6 min

Brasil en el Mundial 2026: el hexacampeonato como obsesión, con Ancelotti, Vinicius y Endrick como estandartes

La verdeamarela llega al torneo de 48 equipos en Norteamérica con la misión de romper una sequía de 24 años sin títulos mundiales, bajo la conducción del italiano Carlo Ancelotti.

Brasil regresa a una Copa del Mundo con la misma ambición de siempre y una herida que no cierra: la última vez que levantó el trofeo fue en 2002, en el certamen conjunto de Corea del Sur y Japón. Han pasado más de dos décadas y el hexacampeonato sigue siendo una deuda pendiente. En el Mundial 2026, disputado por primera vez con 48 selecciones en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, la verdeamarela se presenta con un proyecto renovado, liderado por uno de los entrenadores más laureados de la historia del fútbol y una generación de jugadores que deslumbra a nivel de clubes pero que aún no logró trasladar esa magia al escenario mundialista.

El camino en el torneo: grupo superado y siguiente desafío

Brasil transitó el Grupo C con resultados mixtos que dejaron dudas, pero suficientes para avanzar. Empató 1-1 ante Marruecos en New Jersey, luego goleó 3-0 a Haití en Philadelphia y cerró la fase de grupos con otro 3-0, esta vez frente a Escocia en Miami. En los 16avos. de final, superó 2-1 a Japón en Houston, una victoria que, curiosamente, revierte una de las derrotas de preparación sufridas meses antes del torneo. El próximo desafío se define el domingo 5 de julio ante Costa de Marfil o Noruega, en Nueva Jersey, con los cuartos de final al alcance de la mano.

La sequía que pesa como una losa

El dato estadístico que más incomoda en el universo futbolístico brasileño es categórico: si la selección no conquista el título en 2026, llegará a 28 años sin campeonatos mundiales, la racha más larga desde que se disputan las Copas del Mundo. En los cinco torneos celebrados entre 2006 y 2022, Brasil apenas accedió a semifinales en una ocasión, precisamente cuando era local en 2014, y aquel torneo quedó marcado a fuego por la humillante derrota 7-1 ante Alemania. Más allá de su historia monumental, los últimos números simplemente no le acompañan.

Sin embargo, el peso histórico de la Canarinha es incontestable. Es el único seleccionado presente en todas las ediciones del Mundial desde 1930, lidera la tabla histórica de puntos con amplia ventaja sobre Alemania, y sus cinco títulos, el último de los cuales le valió quedarse definitivamente con el Trofeo Jules Rimet en 1970, la sitúan en una categoría aparte.

Ancelotti: la leyenda del banquillo llega a una selección

Carlo Ancelotti, de 66 años, es el hombre elegido para devolverle a Brasil la corona que perdió. El técnico italiano ostenta un palmarés único: cinco títulos de la UEFA Champions League, récord absoluto para cualquier entrenador en la historia de la competición. Dirigió a gigantes como el AC Milan, la Juventus, el Chelsea, el Paris Saint-Germain, el Bayern Múnich y, más recientemente, el Real Madrid, donde se forjó su leyenda contemporánea. El salto a una selección nacional es una novedad en su carrera, y también lo es la presión que conlleva: en Brasil, cualquier resultado que no sea el título máximo será interpretado como un fracaso.

El objetivo de la era Ancelotti en Brasil es dotar de equilibrio a un equipo que en ataque desborda de posibilidades y magia individual para complicar a cualquier rival.Carlo Ancelotti

Su once más probable refleja ese equilibrio entre solidez defensiva y desborde ofensivo: Alisson; Vanderson, Marquinhos, Gabriel, Douglas Santos; Casemiro, Bruno Guimarães; Luiz Enrique, Raphinha, Vinícius Júnior; y Matheus Cunha. Un bloque que combina experiencia en la élite europea con dinámica y velocidad en las bandas.

El plantel: talento de talla mundial

La calidad individual del plantel brasileño no admite discusión. Nombres como Marquinhos (PSG), Gabriel Magalhaes (Arsenal), Bruno Guimarães (Newcastle), Raphinha (Barcelona) y Vinícius Júnior (Real Madrid) conforman un grupo de jugadores que dominan semana a semana las mejores ligas y competiciones europeas. A ellos se suma Neymar, quien disputará previsiblemente su último Mundial con la ilusión de completar el ciclo con el único título que se le resiste a nivel colectivo.

Vinicius: la gran apuesta de Ancelotti

El delantero del Real Madrid llega a su segunda Copa del Mundo en el mejor momento de su carrera. Vinicius fue pieza clave en las conquistas de la Champions League de 2022 y 2024 con el club blanco, precisamente bajo las órdenes de Ancelotti. A nivel individual, su impacto con Brasil ha sido más errático, con destellos de genialidad aislados pero sin la regularidad que muestra en el Santiago Bernabéu. La coincidencia entre ambos en el banco y en el campo genera expectativas enormes: si Ancelotti supo sacarle el máximo rendimiento en Madrid, la pregunta es si puede repetir la fórmula con la camiseta amarilla.

Endrick: la joven promesa que debe brillar sin Estévao

Con la baja por lesión de Estévao, uno de los talentos más prometedores de la nueva generación, los focos se han posado sobre Endrick. El delantero, de apenas 19 años, disputará su primera Copa del Mundo después de una temporada de relanzamiento con el Lyon, donde recuperó el nivel que lo hizo conocido en Palmeiras. Cedido por el Real Madrid, el joven atacante llega con la personalidad y el carácter necesarios para brillar en el escenario más exigente del fútbol.

La preparación: luces y sombras antes del torneo

Los últimos meses de Brasil previos al Mundial mostraron una irregularidad que generó debate. En los amistosos de preparación inmediata, la selección goleó 6-2 a Panamá y venció 2-1 a Egipto, señales positivas. Sin embargo, en la fecha FIFA de marzo de 2026 cayó ante Francia y luego se recuperó superando a Croacia. En noviembre de 2025, ganó a Senegal pero empató de forma pobre ante Túnez. En octubre, el equipo goleó a Corea del Sur pero perdió precisamente ante Japón, el rival al que luego se mediría en el torneo.

Las Eliminatorias Sudamericanas tampoco fueron sencillas. Brasil sufrió ante Argentina la primera derrota en condición de local en partidos de clasificación mundialista en toda su historia, un hecho histórico que encendió todas las alarmas. Finalmente aseguró su cupo directo con comodidad, pero quedó claro que el nivel mostrado en clasificación dista del que necesita para aspirar al título.

Brasil sabe de su condición de gigante y siempre aspira a lo más alto, aunque sus resultados de los últimos años hayan estado lejos de los días de mayor gloria.

Con un entrenador de récord, una constelación de estrellas en Europa y la mayor presión histórica de los últimos 28 años, Brasil afronta el Mundial 2026 sabiendo que el mundo espera que levante un trofeo que lleva demasiado tiempo sin volver a Sudamérica. El talento está. La estructura, también. La pregunta es si esta vez las piezas encajarán en el momento exacto.

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