FutbolPublicado 7 años atrás Lectura: 6 min

Cambuur y De Graafschap llevan a los tribunales a la federación holandesa por anular sus ascensos a la Eredivisie

Los dos líderes de la Eerste Divisie piden a un juez de Utrecht que revoque la decisión del máximo organismo del fútbol neerlandés de cancelar los ascensos y descensos de la temporada 2019/20 a causa del coronavirus.

El SC Cambuur y el De Graafschap declararon la guerra a la Real Federación Neerlandesa de Fútbol (KNVB). Los dos clubes que encabezaban la Eerste Divisie (segunda división holandesa) cuando la pandemia de coronavirus obligó a suspender la competición comparecieron este viernes ante un juez en Utrecht para exigir que se revoque la anulación de los ascensos a la Eredivisie decretada por el máximo organismo del balompié de los Países Bajos. La vista oral, que se prolongó durante unas tres horas, se convirtió en el episodio más intenso de una crisis que lleva semanas sacudiendo al fútbol neerlandés.

Una decisión tildada de injusta y desproporcionada

El abogado que representó a ambos clubes, Dolf Segaar, no escatimó en contundencia al exponer los argumentos de la demanda. "La decisión de la federación no es transparente, no tiene en cuenta criterios deportivos, no es objetiva y resulta desproporcionada para los demandantes. No es ni razonable ni justa, por lo que queremos que se revoque", afirmó Segaar ante el magistrado.

El eje central de la argumentación de Cambuur y De Graafschap reside en una contradicción que, según los demandantes, resulta flagrante: la KNVB sí utilizó la clasificación deportiva como criterio para determinar qué clubes holandeses ocuparían las plazas europeas en la temporada 2020/21, tanto en la UEFA Champions League como en la UEFA Europa League. Sin embargo, esa misma tabla de posiciones fue ignorada cuando se trató de decidir los ascensos y descensos. "Esa misma clasificación no se tuvo en cuenta a la hora de tomar una decisión respecto a los cambios de categoría", insistió Segaar, subrayando la incoherencia del proceder federativo.

El abogado de la KNVB, Harro Knijff, respondió que la asignación de plazas europeas obedeció a una necesidad imperiosa: de no haberse hecho, los clubes holandeses habrían perdido el derecho a participar en las competiciones continentales. Una justificación que los demandantes consideran insuficiente para explicar por qué el mismo rasero no se aplicó a los ascensos.

La polémica votación del 24 de abril

Buena parte de la audiencia se centró en la votación telemática que la KNVB organizó el pasado 24 de abril, cuando consultó a los clubes de primera y segunda división sobre qué debería hacerse con los cambios de categoría al término de una temporada inacabada. Los números de esa consulta son el nudo gordiano de todo el conflicto:

  • 16 votos a favor de ejecutar ascensos y descensos según la clasificación.
  • 9 votos en contra.
  • 9 abstenciones.

A pesar de que la opción de respetar la tabla obtuvo la mayoría simple, la KNVB interpretó que "no existía una mayoría clara" para avalar los cambios de categoría y optó por anularlos. Fue en este punto donde el propio magistrado intervino con una observación que dejó en evidencia la lógica de la federación: si se considera que 25 clubes (los 16 favorables más los 9 que se abstuvieron) no votaron explícitamente en contra, se podría argumentar que la inmensa mayoría no se opuso a los ascensos.

Knijff respondió que la federación suma las 9 abstenciones a los 9 votos en contra, alcanzando así 18 sufragios contrarios a los cambios de categoría, dos más que los 16 favorables. Segaar rebatió esa interpretación con firmeza: asimilar abstenciones a votos negativos no es ni justo ni metodológicamente correcto. Además, el letrado aseguró que al menos dos de los clubes abstenidos, el AZ Alkmaar y el FC Utrecht, habrían votado en contra de la anulación de los ascensos si las reglas del proceso hubieran sido más claras desde el principio.

Knijff cerró ese capítulo recordando que la consulta nunca tuvo carácter vinculante. "En ningún momento se dijo: la mayoría de los votos se tomará en cuenta", subrayó el abogado de la federación, dejando claro que la KNVB se reservó desde el inicio la potestad de interpretar el resultado a su criterio.

Una clasificación que hablaba por sí sola

Los datos deportivos refuerzan la reclamación de Cambuur y De Graafschap. En el momento en que el Gobierno neerlandés paralizó el fútbol profesional hasta el 1 de septiembre de 2020, decretando de facto el fin de la temporada, la tabla de la Eerste Divisie era categórica:

  1. SC Cambuur: 66 puntos (primer puesto).
  2. De Graafschap: 62 puntos (segundo puesto).
  3. FC Volendam: 55 puntos (tercer puesto).

Ambos clubes aventajaban al tercer clasificado por 11 y 7 puntos respectivamente, con solo 9 jornadas por disputar. Una diferencia que en la práctica hacía matemáticamente muy improbable que perdieran sus posiciones de ascenso directo. La KNVB, sin embargo, optó por anular todos los cambios de categoría, lo que salvó del descenso al ADO Den Haag y al RKC Waalwijk, los dos últimos clasificados de la Eredivisie.

En un primer momento se barajó la posibilidad de ascender a los dos líderes de la segunda división sin descender a nadie, lo que habría ampliado la Eredivisie de 18 a 20 equipos para la próxima temporada. Esa solución, que hubiera satisfecho tanto a los aspirantes al ascenso como a los amenazados por el descenso, fue finalmente descartada por la federación sin que se haya explicado con suficiente detalle el motivo.

Expectación mediática y fallo previsto para el 14 de mayo

La vista oral celebrada en Utrecht generó una notable expectación en los alrededores del tribunal. Dadas las restricciones sanitarias vigentes para contener los contagios por coronavirus, el acceso de público y periodistas al interior del juzgado fue limitado, pero la audiencia pudo seguirse en tiempo real a través de una emisión en directo por internet, lo que permitió que miles de aficionados y profesionales del sector pudieran estar atentos a cada argumento.

El magistrado encargado del caso tiene previsto emitir su resolución el próximo 14 de mayo. La decisión judicial será determinante no solo para el futuro inmediato de Cambuur y De Graafschap, sino también como precedente sobre cómo las federaciones deportivas pueden gestionar sus competiciones en situaciones de fuerza mayor. Si el juez da la razón a los clubes demandantes, la KNVB se verá obligada a reconsiderar su postura y el debate sobre la composición de la Eredivisie en 2020/21 volverá a abrirse con toda su intensidad.

Lo que está fuera de toda duda es que la pandemia ha dejado al fútbol neerlandés ante un dilema sin precedentes, en el que los principios deportivos, los intereses económicos de los clubes y las decisiones institucionales de la federación colisionan de frente en los tribunales de justicia.

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