FutbolPublicado 3 meses atrás Lectura: 4 min

Colombia: 94 remates y apenas 5 goles, la estadística que explica su eliminación en el Mundial 2026

La Selección Colombia generó como pocos en el torneo pero convirtió como casi ninguno, con un porcentaje de conversión de apenas el 5.3%.

Colombia: 94 remates y apenas 5 goles, la estadística que explica su eliminación en el Mundial 2026

La eliminación de Colombia en los octavos de final del Mundial 2026 dejó una herida profunda en la afición cafetera, pero sobre todo dejó una estadística que, por sí sola, explica mejor que cualquier análisis táctico por qué la Selección Colombia no pudo avanzar más allá de esa instancia. Un equipo que generó como pocos, pero que convirtió como casi ninguno.

94 remates, apenas 5 goles

Colombia disputó cinco partidos en este Mundial y ejecutó un total de 94 remates, la segunda cifra más alta de todo el torneo, superada únicamente por Bélgica, que acumuló 107 disparos. Por encima de selecciones como España (93), Francia (88), Inglaterra (80) o el anfitrión Canadá (80). El problema no fue la generación. El problema fue la conversión.

De esos 94 remates, solo 5 terminaron en gol. Tres de ellos llegaron en el primer partido del torneo, ante Uzbekistán. Los otros dos se distribuyeron frente a República Democrática del Congo y Ghana. Contra Portugal y Suiza, los dos rivales europeos que enfrentó en la fase de grupos y en octavos respectivamente, Colombia no pudo perforar las redes en ninguna de las dos oportunidades.

El porcentaje de conversión resultó demoledor: apenas un 5.3%, el segundo más bajo registrado por la Selección Colombia en toda su historia mundialista desde 1966. En el grupo de las seis selecciones con más disparos del torneo, Colombia fue, con diferencia, la que menos marcó.

El golpe en Vancouver

La eliminación llegó en Vancouver, en los octavos de final ante Suiza. En ese partido, Colombia ejecutó 15 remates, una cifra nuevamente elevada que, sin embargo, no se tradujo en ningún gol. El encuentro quedó marcado por una acción en particular: Campaz, solo frente al arco, sin presión de marca, mandó el balón por encima del travesaño en una jugada que pudo haber significado la clasificación. Una imagen que sintetizó con crueldad todo lo que le ocurrió a Colombia a lo largo del torneo.

En los partidos contra los equipos africanos y contra Portugal, los porteros rivales, incluyendo a Mpasi y a Costa, tuvieron que realizar intervenciones de alto nivel para mantener sus porterías en cero. La generación existió. Las situaciones de gol existieron. Lo que no existió fue la eficacia para aprovecharlas.

Sin goleadores de área

Otro factor que agravó la situación fue la ausencia de un delantero centro efectivo. Los centrodelanteros titulares terminaron el torneo sin anotar ni un solo gol. Luis Díaz, la figura más desequilibrante del equipo, registró apenas una anotación. El máximo goleador de Colombia en el Mundial 2026 fue Dani Muñoz, un lateral derecho, dato que habla por sí solo de la sequía que vivió el ataque cafetero en las posiciones naturalmente encargadas de definir.

La plantilla llegó a este Mundial con argumentos sólidos. Una base consolidada, jugadores en su mejor momento y un Luis Díaz que venía de una temporada destacada en el Bayern de Múnich. Las expectativas apuntaban, por lo menos, a romper el techo histórico de los cuartos de final que la Selección Colombia nunca ha logrado superar en su historia mundialista.

Lorenzo lo anticipó, pero no hubo tiempo para corregirlo

Colombia perdona mucho y eso es algo que tenemos que corregir.Néstor Lorenzo

El seleccionador Néstor Lorenzo advirtió repetidamente en las ruedas de prensa que la falta de definición era un asunto pendiente. Lo dijo en fase de grupos, lo repitió antes de los octavos. Pero el tiempo para corregirlo se agotó en Vancouver. El invicto que Colombia mantuvo durante la fase de grupos, con tres porterías en cero en esa etapa, generó la ilusión de que el equipo podía llegar lejos. La realidad fue que la ineficacia ofensiva estuvo presente desde el primer día, aunque los resultados iniciales lograron disimularla durante un tiempo.

Colombia se va del Mundial 2026 con la sensación amarga de haber tenido el juego suficiente para avanzar, pero sin haber tenido la puntería para hacerlo. 94 remates y 5 goles son el epitafio estadístico de una eliminación que dolió precisamente porque las ocasiones, esta vez, sí estuvieron.

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