Cristiano Ronaldo, el jugador de campo más veterano en arrancar un partido de un Mundial, y Catar lleva mil aficionados pagados al Mundial 2026
El astro portugués, de 41 años, escribe historia en el Mundial 2026 mientras Catar organiza una delegación oficial de seguidores para Vancouver y otros escenarios del torneo.
El Mundial 2026 está deparando historias que trascienden el terreno de juego, y dos de las más llamativas de la primera semana del torneo tienen protagonistas muy distintos: un veterano fuera de serie llamado Cristiano Ronaldo y una selección anfitriona del torneo de 2022 que ha llegado a Norteamérica con el viento a favor y una delegación de hinchas pagada por el propio Emirato.
Ronaldo reescribe los libros de historia a los 41 años
La FIFA lo certificó de manera oficial: Cristiano Ronaldo se convirtió en el jugador de campo más veterano en ser titular en un partido de la Copa del Mundo. El delantero portugués, que cumplirá 42 años en febrero de 2026, saltó al campo desde el primer minuto en el empate 1-1 de Portugal ante la República Democrática del Congo. No marcó, algo que le pesó visiblemente al terminar el partido, pero el solo hecho de estar sobre el césped a esa edad en el escenario más grande del fútbol es, en sí mismo, una proeza sin parangón.
Para contextualizar la dimensión del logro: Ronaldo debutó en un Mundial en 2006, cuando tenía 21 años y Portugal llegó a las semifinales de Alemania. Desde entonces ha participado en seis ediciones consecutivas, igualando el récord de presencias en la cita mundialista. Su combinación de longevidad y rendimiento de élite no tiene precedentes en la historia del fútbol de campo. Los porteros, por sus características físicas, suelen prolongar más sus carreras, pero Ronaldo es extremo, goleador y lider emocional de su equipo.
No está solo en la categoría de veteranos del torneo. Luka Modric, de 40 años, fue titular para Croacia ante Inglaterra, aunque su actuación distó de ser la esperada: cometió la falta que derivó en el penalti convertido por Harry Kane y fue sustituido antes del minuto 60 en una derrota por 4-2. El croata, que guio a su selección hasta la final del Mundial de Rusia 2018, atraviesa un momento más complicado a nivel de rendimiento, aunque su presencia en el torneo sigue siendo símbolo de una generación dorada del fútbol balcánico.
En la portería, la edad avanzada también tiene nombre propio. Manuel Neuer, de 40 años, defiende la meta de Alemania, pero quien ha robado los focos ha sido Vozinha, el guardameta de Cabo Verde con la misma edad, cuya actuación frente a España fue determinante para que el marcador terminara en un sorprendente 0-0. Su madre, según su propia declaración, espera asistir al siguiente partido, el domingo ante Uruguay en Miami.
En el otro extremo de la escala etaria, Lionel Messi, de 38 años (cumple 39 la semana próxima), demostró que sigue siendo un factor decisivo al anotar un triplete en el estreno de Argentina ante Argelia.
La juventud también tiene su lugar en el torneo
El Mundial 2026, con su formato expandido a 48 selecciones, ha abierto la puerta a una nueva generación de talentos que está aprovechando cada minuto. Entre los más destacados de la primera semana:
- Gilberto Mora (México, 17 años): el jugador más joven del torneo, que milita en el Tijuana de la Liga MX, ingresó como sustituto en la victoria 2-0 de El Tri sobre Sudáfrica y recibió una ovación cerrada. Varios clubes europeos de primer nivel siguen de cerca su evolución.
- Ibrahim Mbaye (Senegal, 18 años): nacido en Francia, eligió representar a Senegal y debutó con un gol en la derrota 3-1 ante Francia, marcando en tiempo añadido tras entrar al campo en el minuto 75.
- Ayyoub Bouaddi (Marruecos, 18 años): se destacó como centrocampista en el empate 1-1 ante Brasil. Jugó en las categorías inferiores de Francia antes de optar por la selección marroquí.
- Hamza Abdelkarim (Egipto, 18 años): relevó a Mohamed Salah en el 76 en el empate 1-1 ante Bélgica y dejó detalles de calidad que ilusionaron a la afición egipcia.
- Lamine Yamal (España, 18 años): regresó de una lesión de isquiotibiales y saltó al campo como suplente en el empate ante Cabo Verde. Cumple 19 años el próximo mes.
Catar lleva a mil aficionados en aviones del Emir
El otro gran protagonista de la primera semana no ha sido ningún futbolista, sino la propia selección de Catar y el operativo logístico desplegado para que sus seguidores pudieran vivir el torneo en Norteamérica.
Aproximadamente 1.000 hinchas cataríes viajaron a Vancouver en aviones chárter financiados por el Emir, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, para presenciar el partido del jueves ante Canadá. Los aficionados se alojaron en hoteles de lujo del centro de la ciudad, como el Fairmont y el JW Marriott Parq, y su presencia en las calles de Vancouver no pasó desapercibida: los tambores darbuka tradicionales resonaron por el centro urbano, llamando la atención de los transeúntes locales.
El programa se llama "Qatari Fans Delegation Program" y está financiado por el Fondo de Contribución Social y Deportiva de Catar, en colaboración con la federación de fútbol del país. La iniciativa cubre vuelos, alojamiento, transporte local y otros servicios para los participantes. Además, estudiantes cataríes residentes en Estados Unidos y Canadá también fueron invitados a asistir a los partidos.
El capitán de la selección, Abdulaziz Hatem, agradeció el esfuerzo de quienes se desplazaron hasta Canadá: "En primer lugar quiero agradecer a todos los que hicieron el esfuerzo y realizaron este viaje. Somos muy conscientes de la responsabilidad. Vamos a hacer todo lo que sea necesario para que salgan del estadio felices y orgullosos de nosotros."
El objetivo declarado de la federación catarí fue crear "una atmósfera vibrante en el estadio que ayude a empujar a los jugadores hacia los mejores resultados posibles en el escenario global". En BC Place, sin embargo, los mil cataríes estuvieron en clara inferioridad numérica frente a una marea de aficionados canadienses vestidos de rojo.
Catar, de la humillación de 2022 a la sorpresa de 2026
El contraste con el Mundial de hace cuatro años es notable. En 2022, Catar fue el anfitrión del torneo y entró en los libros de historia por razones poco gratas: se convirtió en el primer país anfitrión en perder los tres partidos de la fase de grupos, quedando eliminado en la primera ronda. Con una población de apenas 3,2 millones de personas y una economía sustentada en la exportación de gas natural y petróleo, el país había invertido cifras astronómicas en la organización del torneo, pero su selección no estuvo a la altura.
En 2026, el panorama es diferente. Catar ya suma un punto tras empatar 1-1 ante Suiza en Santa Clara, California, con un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en tiempo de descuento. Un resultado que nadie esperaba y que devolvió cierto optimismo a los seguidores del equipo del Golfo Pérsico.
Por su parte, Canadá también sumó su primer punto en la historia de sus participaciones mundialistas al empatar 1-1 ante Bosnia-Herzegovina el viernes anterior en Toronto. Cyle Larin marcó el empate en el minuto 78, desatando la euforia en un estadio entregado a la causa de los locales. El capitán canadiense Alphonso Davies, que se perdió ese partido, fue declarado apto para enfrentarse a Catar.
El Mundial 2026 apenas arranca, pero ya ha dejado registros históricos que perduraran en la memoria colectiva del deporte: la edad de Ronaldo desafiando los límites de lo posible, la audacia de Catar como proyecto futbolístico y nacional, y la irrupción de una nueva generación que no tiene miedo al escenario más grande del mundo.
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