FutbolPublicado 3 días atrás Lectura: 3 min English

La broma del limón con sangre que un preparador físico le hizo a Darwin Núñez en Peñarol

Alejandro Valenzuela contó cómo montó una escena con un limón inyectado para motivar al delantero cuando pasaba por un bache goleador en Los Aromos.

La broma del limón con sangre que un preparador físico le hizo a Darwin Núñez en Peñarol

Hay anécdotas que se cuentan en los vestuarios durante años y esta es una de esas. El preparador físico Alejandro Valenzuela se animó a recordar, en el programa Tarde de Fútbol de Caras y Caretas TV, una de sus "locuras" con un jugador que hoy brilla en Europa: Darwin Núñez.

Valenzuela formó parte del cuerpo técnico de Diego "Memo" López en Peñarol entre julio de 2018 y diciembre de 2019, y en ese período compartió todo un año de trabajo con Núñez, en pleno proceso de formación del delantero. Según contó, le gustaba buscar recursos poco convencionales para motivar al plantel después de los entrenamientos en Los Aromos.

"En Los Aromos hice varias locuras. Y toda cosa que veo la asocio al fútbol. Creo que la mayor locura... Los jugadores siempre esperaban la charla del profe después de la cena", arrancó relatando Valenzuela, dejando en claro que esas charlas nocturnas ya eran parte de la rutina del grupo.

Pero lo que vino después fue el verdadero show. El preparador físico armó todo un plan con la cocina del predio para montar una escena digna de cualquier vestuario con sentido del humor.

"Un día, le dije a una cocinera que 'cuando yo pida un limón, alcánceme este limón'. Era un limón que yo le había inyectado con una aguja todo un líquido rojo; el limón estaba perfecto, y también le pedí que dejara una cuchilla grande a mano..."Alejandro Valenzuela

Con la escena montada, llegó el momento de la actuación. Núñez venía de errar algunas ocasiones claras de gol y Valenzuela decidió usarlo como excusa para la broma frente a todo el plantel.

"Entonces arranqué la charla y les dije que me preocupaba Darwin Núñez, goleador y tiburón del área que no veía con esos dientes. '¡Qué le pasa!' Porque venía de errar un par de goles. Y pedí un limón y me dan ese limón, y se lo paso por todo el cuerpo para ver qué pasa, si no le habrán hecho algo a esta bestia, porque no puede ser... ¡Y pedí la cuchilla y corté el limón!"Alejandro Valenzuela

El desenlace fue el esperado por el propio preparador físico: sorpresa total en la cara del delantero. "Lo abrí y estaba todo rojo adentro, y entonces dije: 'Ahora sí, Darwin Núñez, ya le sacamos todo'. ¡Y Darwin miraba al limón y no entendía nada!", recordó entre risas.

Más allá de lo divertido de la situación, Valenzuela dejó en claro que detrás de cada ocurrencia había un objetivo concreto dentro del trabajo diario con el plantel.

"Siempre alguna bobada hacíamos, ahí era más payasesco, pero siempre buscaba algo asociado al momento o a la situación, y buscaba que se generara un clima favorable", concluyó el preparador físico, dejando en evidencia que el trabajo con los futbolistas también pasa por esos pequeños momentos que quedan guardados para siempre en la memoria del grupo.

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