FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 5 min

Ecuador busca nuevo entrenador: el fin del ciclo Beccacece abre el debate sobre la sucesión técnica de la Tricolor

La eliminación del Mundial 2026 pone fin al vínculo con Sebastián Beccacece y deja a la Federación Ecuatoriana ante la difícil tarea de elegir al técnico que conduzca el proceso rumbo al Mundial 2030.

La selección de Ecuador cerró su participación en el Mundial 2026 y con ella también terminó el ciclo de Sebastián Beccacece al frente de la Tricolor. La salida del entrenador argentino abre uno de los debates más importantes del fútbol ecuatoriano en los últimos años: quién será el próximo técnico y bajo qué perfil se buscará al sucesor.

La pregunta no tiene respuesta inmediata. La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) deberá tomarse su tiempo para definir un proyecto que tenga coherencia con las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial 2030, que arrancarán en 2027, y con las características particulares de una plantilla que combina experiencia y juventud.

Un patrón que se repite con cada Mundial

Lo ocurrido con Beccacece no es nuevo en el fútbol ecuatoriano. En los últimos tres ciclos mundialistas, el entrenador de turno ha dejado el cargo tras la cita: Reinaldo Rueda (Qatar 2022), Gustavo Alfaro (Qatar 2022, aunque con matices) y ahora Beccacece. Solo Hernán Darío "Bolillo" Gómez y Luis Fernando Suárez lograron extender su vínculo más allá de un Mundial, una rareza dentro del historial de la Tri.

Entre Félix Sánchez Bas y Beccacece completaron el tramo final del proceso clasificatorio y la participación en la copa del mundo, pero en ambos casos la eliminación marcó el punto final de la relación. El patrón se consolida y plantea una pregunta estructural sobre la capacidad de la federación para generar continuidad real en sus proyectos técnicos.

El legado de Alfaro como referencia

Si hay un nombre que sigue siendo referencia en el proceso de construcción de la Tricolor actual, ese es el de Gustavo Alfaro. El entrenador argentino aportó una base táctica y emocional que se mantuvo vigente en los ciclos posteriores. Su sello pragmático, su cercanía con los jugadores y su capacidad para sacar el máximo rendimiento de plantillas con limitaciones marcaron un antes y un después.

Esa misma línea pragmática fue la que también definió los mejores momentos de Ecuador bajo Hernán Darío Gómez y Luis Fernando Suárez: técnicos que priorizaban la solidez colectiva, la flexibilidad táctica y la utilidad sobre el juego elaborado. Los resultados, en varios casos, les dieron la razón.

El caso Beccacece fue diferente. Si bien sus números respaldaron la clasificación al Mundial, el estilo del argentino fue, en ocasiones, inflexible. El equipo quedó expuesto en determinados tramos, y fueron los propios jugadores, con su calidad individual, quienes rescataron situaciones comprometidas. La gestión funcionó, pero con un margen de error más estrecho del que muchos habrían deseado.

¿Rueda de regreso? El riesgo de las segundas partes

Antes de que se confirmara la eliminación de Ecuador, el nombre de Reinaldo Rueda ya circulaba en los corrillos del fútbol sudamericano como posible candidato. El colombiano dirigió a la Tricolor entre 2010 y 2014, durante el proceso clasificatorio para el Mundial de Brasil, y mantiene un alto nivel de reconocimiento en el continente. Hoy dirige a Atlético Nacional y tiene 69 años.

Sin embargo, su regreso presenta interrogantes serias. En Ecuador, las segundas partes no han dado buenos resultados, como quedó demostrado con el propio "Bolillo" Gómez en su retorno. Además, conectar con una plantilla joven y dinámica, en un fútbol que exige cada vez más modernidad táctica, puede ser un desafío mayor. El ejemplo de Marcelo Bielsa en Uruguay durante el pasado proceso sirve como advertencia: el prestigio no garantiza la conexión con el vestuario.

Presenté un proyecto para asumir la dirección junto a otros exfutbolistas, pero no interesó a la directiva.Álex Aguinaga

La opción local: pendiente sin resolver

Desde que Sixto Vizuete tuvo su último ciclo en 2014, la FEF no ha vuelto a considerar seriamente a un entrenador ecuatoriano para el cargo. La línea extranjera prevalece y, por el momento, ningún técnico local ha acumulado el crédito suficiente para entrar con fuerza en la discusión. Los nombres de exjugadores emblemáticos como Álex Aguinaga y Antonio Valencia han sonado en distintos momentos, pero sin concreción.

Aguinaga, quien sí cuenta con experiencia como entrenador, reveló que llegó a presentar un proyecto formal ante la federación, acompañado de otros exfutbolistas, pero que la propuesta no despertó interés entre los dirigentes. Eso aleja aún más esa posibilidad como alternativa real a corto plazo.

El perfil ideal y el factor económico

Lo que parece claro es que Ecuador necesita un entrenador con experiencia comprobada en selecciones nacionales. Un técnico que conozca las particularidades del fútbol sudamericano, que tenga capacidad de gestión en torneos de eliminación directa y que pueda construir una identidad colectiva desde el primer día.

El factor económico también pesará en la decisión. Contratar a un entrenador de nivel internacional implica una inversión considerable, y la FEF deberá evaluar si está en condiciones, y dispuesta, a asumir ese desembolso. Un DT con currículum en selecciones de primer nivel no llega por un precio menor al que exige el mercado actual.

En un fútbol dinámico y con mucha juventud, conectar con el vestuario es tan importante como el historial del entrenador.

Con las Eliminatorias al Mundial 2030 como horizonte inmediato y el inicio del proceso previsto para 2027, el reloj ya corre para la FEF. La elección del nuevo entrenador no es solo una decisión técnica, es también una declaración de intenciones sobre el modelo de selección que Ecuador quiere construir para la próxima década.

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